La argucia de Carlos III para asegurar el trono de sus hijos

Emisora: Onda Madrid
Programa: Hoy en Madrid
Fecha: 15 de octubre de 2015

ENTREVISTA A NIEVES SOBRINO EN ONDA MADRID

'Hoy en Madrid', 15 de octubre de 2015.

Procuró un matrimonio morganático a su hermano Luis
Documentos en la onda nos acerca esta semana a un curioso documento, fechado en 1776, por el que Carlos III autoriza a su hermano, el infante Don Luis Antonio, a contraer matrimonio morganático con una joven aristócrata aragonesa, María Teresa de Vallabriga. Detrás de este enlace, se esconde una argucia del Rey, preocupado porque sus hijos quedaran excluidos de la sucesión al trono español.

Los desvelos de Carlos III se fundaban en el Reglamento de Sucesión de 1713 dictado por su padre, Felipe V, que dejaba claro que los futuros Reyes de España debían ser príncipes nacidos y criados en este país. Los hijos de Carlos III vinieron al mundo y se educaron fuera de España, durante el período en que fue Rey de Nápoles y de Sicilia, así que, por ley, quedaban excluidos de la sucesión al trono español siempre que hubiera otros herederos.

En aquel momento, el único heredero posible era el infante Don Luis, que hasta ese momento no había supuesto ningún problema, pues desde pequeño se le orientó a la vida religiosa. Sin embargo, carente de toda vocación, abandonó la carrera eclesiástica y, años después, pidió contraer matrimonio. El Rey, temiendo la amenaza que suponía su hermano y la posible descendencia fruto de su casamiento, sólo aceptó autorizar su enlace si éste se producía con una aristócrata y, en ningún caso, con un miembro de la realeza, lo que convertía esa unión en un matrimonio morganático, de manera que sus hijos quedarían excluidos de la sucesión.

El documento que se custodia en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, perteneciente a la Colección Francisco de Laborda, es el traslado de la licencia que Carlos III concede a su hermano para casarse con María Teresa de Vallabriga. En él, se recoge la autorización expresa del Rey para que el infante Don Luis Antonio contraiga matrimonio, así como las duras condiciones que el monarca impuso para que la unión pudiera celebrarse. Entre ellas, llama la atención el alejamiento al que somete a la familia de su hermano: “La residencia de esta mujer del infante deberá ser en alguna provincia fuera de la corte y sitios reales e, igualmente, la de los hijos durante la vida del padre, y cuando el infante Don Luis, mi hermano, manifieste su deseo de venir a la corte lo ejecutará sin que su mujer e hijos le acompañen”.

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Traslado de la licencia que Carlos III concede a su hermano, el infante Don Luis Antonio, para casarse con Mª Teresa de Vallabriga. 1776.

El infante Don Luis Antonio de Borbón y Farnesio (1727 – 1785)

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El infante don Luis retratado por Goya.

infante cardenalEl infante retratado como cardenal niño.

Luis Antonio Jaime nació el 25 de julio de 1727 en el Palacio del Buen Retiro de Madrid. Era el sexto hijo de los Reyes de España, Felipe V e Isabel de Farnesio, aunque para su padre era el décimo, pues había estado casado en primeras nupcias con María Luisa Gabriela de Saboya, que le había dado cuatro hijos varones, de los que habían sobrevivido dos: Luis y Fernando. Luis había sido Rey de España (Luis I), tras la abdicación de Felipe V en una de sus depresiones, en el reinado más corto de la historia de la monarquía española, pues a los siete meses de ceñir la corona unas viruelas se lo llevaron a la tumba. De nuevo, Felipe V volvía a reinar, con gran esfuerzo y mucha desgana. Al morir su primera esposa, el Rey contrajo matrimonio con Isabel de Farnesio, que cumplía perfectamente con su misión de dar hijos a la Corona.

Orientado a la vida religiosa
Isabel de Farnesio, mujer de gran ambición, había conseguido "situar" a sus hijos mayores: al príncipe Carlos como Rey de Nápoles y de Sicilia y al príncipe Felipe como soberano de los Ducados italianos de Parma y Piacenza y Guastalla. Pero, para Luis Antonio no quedaba trono libre. Así, cuando en 1734 murió el cardenal y arzobispo de Toledo, Diego de Astorga y Céspedes, la Reina vio claro el futuro del menor de sus varones: sería la máxima autoridad eclesiástica en España, ya que lo más parecido a una corona era una mitra, que además de gran poder, ofrecía unas sustanciosas rentas para el interesado. El 10 de noviembre de 1735, se nombra a Luis Antonio administrador del Arzobispado de Toledo y, poco después, le concede el capelo cardenalicio como Cardenal–Diácono de la Santa Romana Iglesia de Santa María de la Scala. Seis años después, en 1741, Luis Antonio es investido también Arzobispo de Sevilla. El estatus que llegó a alcanzar y sus cuantiosos beneficios económicos eran elevadísimos, pero él era sólo un niño y sus administradores se harían cargo de las dos sedes arzobispales hasta su mayoría de edad.

En 1754, el infante Don Luis toma una de las grandes decisiones de su vida. No sentía ninguna vocación por la vida religiosa, ni siquiera se había ordenado sacerdote, y grandes dudas empiezan a atormentar su conciencia, pero al fin su honestidad pesa más que su ambición y decide renunciar a sus cargos. Se lo comunica al Rey, que por entones ya era Fernando VI, y al Papa, que acepta su renuncia y le concede una pensión vitalicia anual sobre las rentas del Arzobispado de Toledo.

Su hermano Carlos es nombrado Rey de España
El 10 de agosto de 1759, muere Fernando VI, que nombra sucesor al trono a su hermano Carlos, que vivía en Nápoles siendo Rey de las Dos Sicilias. Los dos hermanos compartían cacerías y entretenimientos, les unía la gran afición al arte y al infante Don Luis le fascinaban las conversaciones que tenía con Carlos, en las que le contaba sus experiencias en Italia, cuna indiscutible del arte, los descubrimientos de Pompeya y Herculano, las ruinas romanas, las importantes construcciones que había hecho en Nápoles,… En una de sus largas charlas, Luis Antonio expresó al monarca su deseo de formar su propia familia, por lo que le pidió permiso al Rey para contraer matrimonio, pero para éste era un asunto espinoso del que Carlos III no quería ni oír hablar.

El infante, mientras tanto, comenzó a formar su propio patrimonio. En 1761, compró a su hermano Felipe el condado de Chinchón y el señorío de Boadilla en el que se construyó el palacio diseñado por Ventura Rodríguez. También, comenzó a reunir una importante pinacoteca y vastas colecciones de muebles, libros, relojes y varios objetos. En los siguientes quince años, el palacio de Boadilla se convirtió en una pequeña corte ilustrada con la presencia de gran número de artistas, celebraciones y festejos. El Infante tuvo algunas aventuras amorosas que se convirtieron en escándalo para su casto hermano Carlos, que le recriminaba duramente sus relaciones con muchachas plebeyas como Mariquita García y Antonia Rodríguez. Luis aprovechaba los momentos de ira del Rey para reivindicar su derecho al matrimonio, que acabaría con este tipo de aventuras. Pero, el Rey, implacable, no cedía.

Matrimonio morganático
Después de muchas presiones del Infante, Carlos III ya no tuvo más argumentos que dar para mantener su negativa al casamiento de su hermano, pero, antes de ello y para proteger los intereses de sus propios hijos, dictó unas disposiciones sobre matrimonios desiguales y su descendencia, recogidas en la Real Pragmática de 1776, aunque intentó que fuera de carácter general, lo que dejaba bien claro la difícil situación en la que se encontraría su hermano si contraía matrimonio. Lo primero que ordenaba era que ningún Infante podría contraer matrimonio sin permiso del Rey so pena de perder los derechos sucesorios. Si el matrimonio fuera con persona desigual, ésta y sus descendientes quedarían privados de los títulos, honores y prerrogativas que les concedían las leyes. Tampoco podrían utilizar los apellidos y armas de la Casa de cuya sucesión quedaban privados.

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María Teresa de Vallabriga, por Goya (1783 – 1784).

Bien atados los cabos para que su hermano, de una manera o de otra, quedara apartado de la sucesión, le concede por fin el permiso para casarse, expresando claramente sus condiciones.

El infante Don Luis no discutió los términos de la pragmática, no puso objeciones para tomar por esposa a una mujer que no fuera de su rango. Ni siquiera se sintió humillado por las condiciones de su hermano. Él sólo quería casarse y formar una familia feliz, cuanto antes, pues ya tenía cuarenta y nueve años. La elegida fue María Teresa de Vallabriga y Rozas, una joven zaragozana, treinta y dos años más joven que él, guapa y sana que prometía darle hijos. Al Rey le pareció bien la elección, pero aún le quedaban condiciones que poner: la boda se celebraría lejos de la Corte y no asistiría ningún miembro de la familia real; el matrimonio viviría a veinte leguas de la Corte, a la que Don Luis podría acercarse cuando al Rey le pareciera oportuno, pero la esposa no. Además, el Infante sólo podría utilizar el título de Conde de Chinchón y los hijos que tuviera el matrimonio no utilizarían el apellido Borbón, sino el materno.

Condesa de Chinchon

La condesa de Chinchón, por Francisco de Goya, 1800

SU AMISTAD CON GOYA

El infante pasaba sus horas entre la caza y su gran dedicación a los libros, sus colecciones y aficiones artísticas y científicas, pues fue una de las personas reales más cultas e interesadas por las artes del siglo XVIII. En aquella época, conoció al todavía poco afamado pintor Francisco de Goya, con el que entabló una buena relación amistosa, le invitó a pasar dos veranos en su palacio y le encargó numerosos cuadros de él y su familia. Luis Antonio quedó impresionado por los retratos y, además de pagarle muy bien por su trabajo, se encargó de promocionarlo entre la aristocracia madrileña y los ilustrados de la época. Goya, agradecido, tuvo mucho cariño y reconocimiento al Infante y escribió a su amigo Zapater: "estos señores son unos ángeles". Unos años después, conseguiría ser pintor del Rey con un sueldo anual muy importante.

 

María Teresa de Borbón y Vallabriga, XV condesa de Chinchón y I marquesa de Boadilla del Monte (Velada, Toledo, 26 de noviembre de 1780 – París, 24 de noviembre de 1828), fue una aristócrata española, hija del infante don Luis y de Teresa de Vallabriga, principalmente conocida por su matrimonio con Manuel Godoy.

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Familia del infante don Luis. Francisco de Goya y Lucientes. 1784.

A mediados de agosto de 1783, Goya se traslada a Arenas de San Pedro por invitación del infante don Luis. El pintor estuvo con la familia del infante hasta el 19 de septiembre, realizando numerosos retratos individuales de los miembros de la familia. Al año siguiente, volvió para ejecutar uno colectivo que aquí contemplamos. Don Luis se sintió feliz en compañía del pintor –llegó a decir de él: "Este pintamonas casi caza tan bien como yo"– y quedo francamente contento con los retratos por lo que regaló al maestro 1.000 duros y una bata para su mujer valorada en 30.000 reales. El retrato familiar es una de las primeras obras maestras de Goya. En el centro de la imagen, encontramos a doña María Teresa de Vallabriga, esposa del Infante, siendo peinada por su peluquero. A su lado, Don Luis, de perfil, ensimismado con las cartas que se depositan sobre la mesa. Tras él y también de perfil, encontramos a su hijo, Don Luis María de Borbón y Vallabriga, más tarde cardenal y arzobispo de Toledo. A su lado, la pequeña María Teresa de Borbón y Vallabriga, por la que Goya sentía predilección. Esta niña se casaría más adelante con Godoy, retratada por el pintor en un soberbio retrato cuando estaba embarazada. Algunas damas de la pequeña corte y el pintor delante de su caballete completan esta zona izquierda del lienzo. La derecha está ocupada por diferentes amigos y miembros de la corte de don Luis junto a una ama de cría que sujeta a una niña en sus brazos. Goya ha individualizado perfectamente cada uno de los personajes, creando un magnífico ambiente a través de la luz, ambiente distendido como debían ser las veladas de Don Luis. La composición se organiza a través de dos diagonales que se cruzan en el centro, lugar ocupado por Doña María Teresa. Las calidades de telas y adornos han sido representadas de manera exquisita, abriéndose el maestro la puerta como retratista de corte. Por desgracia para Goya, su primer mecenas fallecerá dos años después, siendo sustituido por los Duques de Osuna.

La revista y sus vedetes vistas por Yubero

Emisora: Onda Madrid
Programa: Hoy en Madrid
Fecha: 1 de octubre de 2015

ENTREVISTA A NIEVES SOBRINO EN ONDA MADRID

'Hoy en Madrid', 1 de octubre de 2015.

Provocativas y descaradas, las vedettes de los años 30 protagonizan la selección
El Fondo Fotográfico Martín Santos Yubero cuenta con una importante colección de casi 5.000 imágenes relacionadas con la 'Revista' y las 'vedettes' que hicieron de este género el más popular de nuestro país durante décadas. Su público, siempre fiel, abarrotaba cada noche las salas para comprar dos horas de alegría, en un acto de rebeldía con una sociedad puritana e intransigente.

Decir que la revista española se corresponde con la revista musical norteamericana no es un disparate, prueba de ello son su musicalidad, su donaire y sus intérpretes. Influenciada por la zarzuela y por el “boom” del teatro musical de los años treinta, cuarenta y cincuenta, fue el género que más teatros llenó en España, tal y como nos muestran las imágenes captadas por el célebre fotoperiodista. Encontramos artistas de los años 30 hasta los años 80 del siglo XX, entre las que destacan especialmente las primeras por ser, curiosamente, las más provocativas y descaradas.

Entre ellas, Tina de Jarque, Amparo Taberner, Amparo Miguel Ángel, Laura Pinillos, La Nájera o Conchita Leonardo exhibiendo pícaras sonrisas, atuendos descocados, plumas imposibles, transparencias indiscretas y lentejuelas multicolor. También, junto a ellas, la célebre Celia Gámez, retratada a lo largo de su trayectoria profesional en multitud de ocasiones por Yubero y la bellísima y original Reyes Castizo, conocida como La Yankee, que a pesar de su origen sevillano, deslumbró al público madrileño por su puesta en escena y sus bailes de aire americano, como el claqué y el charlestón. Para ella, se escribió el conocido, y políticamente incorrecto, tema 'Madre, cómprame un negro'.

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 La popularísima vedette argentina Celia Gámez sobre el escenario del Teatro Pavón. 12 de mayo de 1933.
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 Amparo Taberner. 1935.  Blanca Suárez. 1934. 
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 Amparo Miguel Ángel. 1932.  Laura Pinillos. 1933.  Conchita Leonardo. 1933.
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 Paquita López. 1935.   Tina de Jarque. 1933.  La Nájera. 1935. 
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Tres imágenes de Reyes Castizo, conocida como 'La Yankee', fechadas a principios de los años 30. Sevillana, cupletista y bailarina, Reyes Castizo destacó por sus bailes de aire americano, claqué y charlestón, sobre todo.

Ni alta, ni guapa, ni cantante singular
Pero, si la 'Revista' española tiene un nombre propio ese no es otro que el de Lina Morgan, una artísta única e irrepetible que supo crear un estilo inconfundible capaz de llegar a todos los públicos. Muchos la adoraron y supo ganarse el respeto de todos por su sencillez y discrección, su amor desmedido hacia su profesión y su exigencia con el trabajo bien hecho. Santos Yubero la siguió a lo largo de varias décadas de su dilatada carrera. Así, fotografió gran parte de las revistas que protagonizó en el teatro, y algunas en la televisión como 'Qué vista tiene Calixta' (1969), '¡Un, dos, tres... cásate otra vez!' (1973), 'El cuento de la lechera' (1974) o, uno de sus más grandes éxitos, 'Vaya par de gemelas' (1981).

1964. Lina Morgan con los reporteros gráficos a los que agasajó con una comida.
1964. Lina Morgan convertida por un día en fotoperiodista de la crónica social.
1964. Lina Morgan, Sara Montiel, Celia Gámez, Pili y Mili, Bobby Deglane y otros artistas junto a Carmen Polo en un festival teatral a beneficio de la campaña de Navidad.
1969. '¡Qué vista tiene Calixta!'. Revista en el Teatro de La Latina con Juanito Navarro
1969. Otro momento de la representación de ¡Qué vista tiene Calixta!'.
1970. Elegida 'Florista de Madrid' y ataviada con el traje castizo madrileño
1973. '¡Un, dos, tres... cásate otra vez!' con Tomás Zori en el Teatro Alcázar.
1973. Compartiendo escenario con Tomás Zori y Santos.
1974. 'El cuento de la lechera', representado en el Teatro Alcázar.
1979. 'La marina te llama' en el Teatro Barceló.
1981. 'Vaya par de gemelas' en el Teatro de La Latina.
1984. Recibiendo el 'Garbanzo de plata'.

Y, junto a las imágenes de Lina en el escenario, otras de su vida profesional en diferentes actos y apariciones públicas donde también se observa el lado más humano de la artista, como entregas de premios y homenajes. La vemos convertida en una jovencísima y aplicada reportera gráfica en unas instantáneas tomadas en 1964, donde aparece junto a los más famosos fotorreporteros del momento entre los que vemos al propio Santos Yubero, durante la celebración de una comida con la que quiso agasajarles. También, recibiendo diferentes premios, como el Garbanzo de Plata (1984), o recogiendo el premio 'Florista del año' (1970), ataviada al más puro estilo 'Pichi', con el traje castizo masculino.

LINA MORGAN

(20/03/1937 – 20/08/2015)

María de los Angeles López Segovia, nombre real de Lina Morgan, nació el 20 de marzo de 1937 en Madrid. Fue la cuarta de los cinco hijos Emilio, Julio, Julia, Lina y José Luis de Emilio López, un oficial de sastrería que la hizo trabajar de niña ayudando a coser uniformes militares, y de Julia Segovia, ama de casa. Vivió en uno de los barrios más castizos de la capital, La Latina, donde estudió primaria. Para colaborar con la familia, recogía, junto a su hermano José Luis, cartones y botellas que luego vendían.

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Lina Morgan se convirtió en la máxima figura de la 'Revista' en España durante muchos años. Se inició en el mundo del espectáculo integrándose en la compañía "Los chavalillos de España", con la que participó en varias giras. Posteriormente, trabajó como chica de conjunto en la Compañía de Revistas Colsada, y después como actriz cómica formando pareja con Juanito Navarro. A mediados de los años cincuenta, adoptó, ayudada por su hermano, su nombre artístico, Lina Morgan, inspirándose en el Pirata Morgan.

Su trayectoria cinematográfica se inscribe en el género del humor. Vedette de revista, trabajó en salas de la Gran Vía de Madrid junto a actores como Tony Leblanc, Miguel Gila o Ángel de Andrés, entre otros. Lina Morgan formó compañía propia de 'Revista' dedicándose al terreno que mejores resultados le dio, sin cambiar prácticamente su personaje.

Fue arrendataria y propietaria desde 1979 hasta 2010 del Teatro La Latina, donde programó sus obras más importantes. Trabajó en televisión en series como Compuesta y sin novio, Hostal Royal Manzanares y Academia de baile Gloria.

Estaba en posesión, entre otras muchas condecoraciones y premios, de la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

La venta de Torrelaguna a sus habitantes

Emisora: Onda Madrid
Programa: Hoy en Madrid
Fecha: 24 de septiembre de 2015

ENTREVISTA A NIEVES SOBRINO EN ONDA MADRID

'Hoy en Madrid', 24 de septiembre de 2015.

 

Un magnífico códice en pergamino con miniaturas en varias de sus páginas
En el conjunto de documentos medievales y de los Siglos de Oro conservados en el Archivo Regional, resultan curiosos los que tienen que ver con la venta de villas, de pueblos, que nos hablan de la posesión de nobles y clérigos sobre territorios y personas. El caso de Torrelaguna es uno de ellos, población cuyo origen hay que buscarlo el 30 de abril de 1390, cuando Juan I concede a Pedro Tenorio, arzobispo de Toledo, que Torrelaguna sea una villa independiente de Uceda como recompensa por los esfuerzos que los vecinos realizaron en la construcción de la muralla y en el acopio de armas para la defensa de la ciudad durante la reconquista.

En 1574, en tiempos de Felipe II, el Arzobispado de Toledo vende la villa de Torrelaguna a sus habitantes, por lo que se incorpora a la Corona y al Patrimonio Real. Todos los documentos de este importante momento histórico fueron copiados en 1629 en un magnífico códice en pergamino, de casi 100 hojas, con miniaturas en varias de sus páginas.

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Página con el retrato del rey Felipe IV, enmarcado en la letra 'D' mayúscula con la que empieza el texto.

El punto de partida de este documento es el año 1573, cuando el Papa Gregorio XIII concede a Felipe II la facultad de separar de cualquier entidad eclesiástica que hubiese en el territorio de la Corona la villa que deseara sin necesidad de pedir permiso a esa entidad. La intención de ello no era solo reforzar el poder real, sino también aumentar sus ingresos. Por este motivo el Rey decide separar la Villa de Torrelaguna del arzobispado de Toledo, que en aquel momento tenía importantes posesiones en el territorio de lo que hoy es la Comunidad de Madrid, e incorporarlo al Patrimonio y la Corona Real. A cambio de esto, compensa al arzobispo de Toledo con una renta anual de 19.000 maravedíes.

Poco tiempo después, el monarca, acuciado por las deudas y la necesidad de mantener tanto sus tropas en Flandes como la gran armada que está organizando, decide vender al concejo de Torrelaguna una serie de privilegios que pertenecían a la Corona, como quedarse con la recaudación de algunos impuestos, o la facultad de poder nombrar los oficios concejibles como el de escribanos, regidor o corregidor, sin necesidad de que fueran confirmados por el Rey. Y, el más importante de ellos, que la villa pudiera ejercer la justicia, en lo que hoy sería primera instancia o apelación. Por todos estos privilegios, Felipe II pidió a Torrelaguna más de 14 millones de maravedíes y, pese a lo elevado de la cifra, la Villa aceptó y fue realizando el pago durante los años posteriores.

En 1629, cuando ya se había pagado gran parte de esa cantidad, los vecinos de Torrelaguna se dirigieron al por entonces monarca, Felipe IV, señalándole que, pese a que ya habían realizado gran parte del pago, aún no habían disfrutado de los privilegios que llevaba aparejada la compra. El monarca entendió que se trataba de una queja razonable e hizo efectivo el traspaso de privilegios que su abuelo concedió a la Villa de Torrelaguna, acordándose la forma de realizar el último pago.

Formato espectacular
Además de su contenido, el documento resulta espectacular por su formato. Se trata de un documento en pergamino, en formato libro, 31 cm (alto) x 21,5 cm (ancho), con tapas forradas en terciopelo verde. El texto de cada una de las hojas está enmarcado en un rectángulo hecho a mano y formado por cinco líneas, cuatro negras y una roja. La línea roja está interrumpida por dibujos florales.

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La caja de madera que contiene el códice y éste, enmarcado en terciopelo verde.

Destacan también las primeras hojas, con diferentes dibujos de brillantes colores: paisajes de montaña, bosque y mar, el escudo de Torrelaguna y un retrato del rey Felipe IV enmarcado en la letra 'D' mayúscula con la que empieza el texto. Falta una hoja, que está rasgada y llevaba sello pendiente, que ha desaparecido. El libro tiene dos anclajes de apertura/cierre metálicos (uno puesto y otro suelto) y está guardado en una caja de madera de 37 cm de alto x 26,5 cm de ancho. Esta caja tiene en sus laterales y cubierta adornos en oro que representan un león, una flor y el símbolo IHS. Lo más destacado es que la caja tiene refuerzos metálicos en la zona de las bisagras, una pequeña asa metálica también en la cubierta superior para facilitar el coger la caja y una cerradura metálica con llave (que se ha perdido).

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Dos de las páginas con las que se inicia este espectacular documento. 

TORRELAGUNA

A veces parece que Torrelaguna está muy lejos de Madrid, y otras, demasiado cerca. No muchos madrileños la conocen, aunque allí viviera y se casara San Isidro, el patrón de Madrid. Sobre las suaves colinas y al borde de las terrazas, la torre de su iglesia se levanta con su mirada característica. Mucha gente se pregunta cómo un pueblo tan pequeño puede tener una iglesia tan grande como una catedral. Y la respuesta está en una extensa historia ligada a la de Castilla y España, con sus luces y sombras, marcada precisamente por un hecho: el de no estar ni muy cerca ni muy lejos de Madrid.

Plaza Mayor Villa de Torrelaguna Madrid

En una hora o dos se puede entrar en la iglesia gótica, y ver las fachadas de las casas que los nobles construyeron hace 400 o 500 años. Se puede aprender que durante un tiempo se barajó la posibilidad de abrir en Torrelaguna la Universidad de Alcalá, o que el poeta y secretario real, Juan de Mena, murió en el pueblo al caerse del burro. Que los franceses asolaron la localidad para buscar al “Empecinado” durante la guerra de la Independencia, o que al rey Alfonso XIII le devolvieron un reloj que había olvidado después de lavarse las manos en una pila.

Después de la reconquista de Torrelaguna y Uceda en 1081-1085, parece ser que los moradores levantaron una muralla (“cerca”) y un foso (“cava”) que hoy día le dan nombres a las calles. Ya en 1390, el Rey Juan I de Castilla y el Arzobispo toledano Pedro Tenorio le otorgaron el privilegio de ser villa libre o burgo. Los habitantes de Torrelaguna eran ciudadanos libres y tenían derecho a organizar mercado exento de impuestos todos los lunes del año (que sobrevive hasta hoy en forma de mercadillo), protección frente al paso de ganado y supresión de algunos tributos.

Torrelaguna alcanzó su auge entre los siglos XV y XVII. Se convirtió en lugar de asentamiento de ilustres familias y lugar de recreo para personalidades de la Corte castellana. Las familias nobles levantaron sus ostentosas viviendas y palacetes. De esta época datan el palacio de Salinas, construido por el arquitecto Gil de Hontañón, las casas solariegas de la calle Montera, al estilo mudéjar – toledano. En Torrelaguna, residieron las familias nobles de los Cisneros, los Guzmanes y Pimentel, los López de Zárate, los Vargas, los Salinas y los Arteaga, entre otros.

Precisamente, un torrelagunense de la familia Cisneros dejó una profunda huella en el pueblo y en la historia de España. Fray Francisco Jiménez de Cisneros fue el confesor de la reina Isabel I, arzobispo de Toledo y regente del Reino. Aprobó y aplicó las Leyes de Indias, fundó la Universidad de Alcalá de Henares y patrocinó la Biblia Políglota Complutense. Para algunos eruditos, fue el “creador” de la España moderna, al estilo de Richelieu y Mazarino, los grandes ministros del siglo de oro francés.

Buena prueba de la importancia de Torrelaguna a lo largo de los siglos XV a XVII es la talla de los personajes que se hospedaron o pasaron por allí y el buen trato que que esta Villa recibió de los gobernantes. Los príncipes, que años después fueron los Reyes Católicos, firmaron allí un tratado de paz con las embajadas del Gran Duque de Borgoña y del Rey de Inglaterra. El Emperador alemán y Rey de España, Carlos I, aprobó el Fuero local y la autonomía judicial para dotarla de su propio juzgado y notaría. Felipe II la liberó de cualquier vasallaje particular y ya en 1749, Carlos III, le concedió el rango de municipio.

Las cartas que la Reina María Cristina nunca entregó a sus hijas

Emisora: Onda Madrid
Programa: Hoy en Madrid
Fecha: 9 de abril de 2015

ENTREVISTA A NIEVES SOBRINO EN ONDA MADRID

'Hoy en Madrid', 9 de abril de 2015.

Fueron guardadas por Donoso Cortés, su secretario y hombre de confianza
Estas cartas, remitidas desde París, recogen las recomendaciones y consejos que María Cristina, exiliada de España, ofrece a sus hijas, especialmente a Isabel II, en un momento de gran trascendencia política, puesto que en el mismo año que fueron escritas, 1843, se declara la mayoría de edad de Isabel II. Forman parte del Fondo Juan Donoso Cortés, importante político e intelectual del siglo XIX, que entre otras destacadas responsabilidades políticas, fue hombre de confianza y secretario personal de la Reina María Cristina.

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1843. Cartas cerradas de la reina María Cristina a sus hijas.

En total son seis cartas, guardadas en un sobre lacrado y remitidas desde París por la reina María Cristina con el propósito de que fueran entregadas a sus hijas fuera del cauce oficial, puesto que en ellas habla abiertamente con su hija Isabel II, que por entonces contaba con trece años, de las cuestiones que le preocupan y pretende influir en las decisiones que deberá tomar la futura Reina, así como ponerla a su favor. Entre estos consejos y recomendaciones, María Cristina reprocha su conducta ante actitudes que le desagradan, como la de hacer excesivos regalos o no atender a sus parientes; le hace ver la responsabilidad que asume como Reina de España y la necesidad de que se deje asesorar por el círculo de consejeros más próximo a ella, con especial atención a Donoso Cortés.

Especial mención merece tanto la cuestión relativa a su futura boda, y la trascendencia de este hecho más allá de la mera unión conyugal, como las controversias derivadas de las reclamaciones planteadas sobre la testamentaría de Fernando VII. Según la anotación que consta en uno de los sobres con letra del futuro marqués de Valdegamas (Donoso Cortés), estas cartas no llegaron a manos de sus destinatarias, ya que María Cristina ordenó que fueran guardadas por él. 

Apunte Donoso

Apunte realizado por Juan Donoso Cortés, que acompaña a las cartas de María Cristina, por el que sabemos que nunca llegaron a manos de Isabel y de su hermana Luisa Fernanda.

EXTRACTOS DE LOS CONSEJOS DE LA REINA MARÍA CRISTINA A SU HIJA ISABEL II

Carta 1

"París, 15 de julio de 1843.
No pudiendo escribir extensamente como quisiera por las razones que te dirá la persona que te enseñará estos renglones, únicamente te encargo que hagas caso de los consejos que ella te dará en mi nombre.
María Cristina"

Comportamiento como Reina

Posicion de Reina
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(…) “Por tu posición de reina, y que pronto debes empezar a gobernar, es preciso que te enteres bien de todo lo que pasa y si acaso tu deber te hace saber las flaquezas, intrigas de parientes o de otros, sirva esto para tu regla para tomar las medidas necesarias cuando mandes, para que nunca sean perjudiciales a tu Trono y a los súbditos que Dios te ha confiado, pero no lo divulgues, ni hables con personas que no necesitan enterarse de ello; y pide a Dios que ilumine a los extraviados, y que te libre de incurrir en semejantes faltas.” (...)

Sobre la boda y elección de marido

Boda

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(…) “Yo deseo que sea de tu gusto, en cuanto sea posible, el que elijas para unir tu suerte a la suya, conciliando, en cuanto se pueda, tu felicidad particular con la de los españoles. Lo que te aconsejo por ahora es no hablar de boda, pero si te hablan de ello, que digas, sea a Olózaga, sea a quien se fuese, que este asunto lo quieres tratar con madurez, reflexionarlo mucho y consultarlo con tu madre, pues en la buena elección estriba la felicidad de los españoles y la tuya, y que cuando seas declarada mayor de edad, podrás pensar en ello con más libertad y hablar conmigo.”  (...)

Nombramiento del nuevo Gobierno y confianza en Donoso Cortés

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(…) “Uno de los primeros pasos que tendrás que dar cuando empieces a gobernar será reformar, o nombrar en totalidad el Ministerio. Para esto cuando te digan los ministros que dan su dimisión, debes decirles que te la digan por escrito y cuando te la den decirles que no puedes menos de darles gracias por todo lo que han hecho a favor de tu causa. Pero luego que se marchen, enviarás a llamar los dos presidentes de las Cortes y les dirás que habiéndote dado el Ministerio sus dimisiones, quieres que ellos te propongan un nuevo Ministerio que al mismo tiempo que reúna, en cuanto sea posible, la opinión nacional, sean hombres imparciales, rectos, justos y fuertes, para que todas las medidas que te aconsejen sean por el verdadero bien de los españoles, pues deseas que el nombre de Isabel II sea querido y respetado de todos y que nunca quieres que en su tiempo se dé un paso contrario a la religión y a las leyes.
Desde que empieces a despachar, sea con el Ministerio que hay (pues podía suceder que te pidieran su confirmación) en este caso debes dársela, sea que despaches con uno nuevo, te pido que tengas el mayor cuidado con lo que te propongan y, por esto, tomando la excusa de tu inexperiencia hasta que te vayas enterando de los negocios, debes mandar que no suba un solo ministro al despacho y sí todos, aunque no despaches más que uno, pero quieres que los otros estén también, o a lo menos todos lo que puedan. Dirás también que cuando hubiera una medida trascendental quieres que sea con el acuerdo de todo el Ministerio.
Muchas otras prevenciones tengo que hacer sobre esto, pero como son del momento y mandan según las circunstancias, tendrás que atenerte a lo que te dirá Donoso por medio de Amparo por ahora, pues a Donoso habrá quien le diga todo lo que deba aconsejarte de mi parte, pues aunque lejos procuraré vigilar sobre ti para que no des un mal paso.” (…)
 

Sobre la costumbre de hacer regalos

Abuso regalos

Abuso regalos 2

(...) "Un abuso he notado que se hace y es, mona mía, el de dar tantos regalos. Yo no quiero que seas avara, no. Los reyes, más que ninguno, deben ser liberales, pero no deben tampoco abusar de la fortuna que Dios les ha concedido, deben de cada cosa hacer el uso conveniente. Que premies un gran servicio, que des una muestra de tu reconocimiento a alguna persona que te haya servido con fidelidad es muy bueno, pero para esto es preciso conocer las circunstancias de la persona, la cualidad de su servicio. Tú eres niña y no puedes por ahora calificar estas cosas, por esto es preciso una persona que te sepa aconsejar según tus verdaderos intereses y decoro exigen. Por esto es preciso que ya en adelante no hagas ningún regalo de las alhajas que tienes, hasta tanto que seas más grande y conozcas mejor lo que te conviene hacer. Como a la hermanita no le escribo así en particular, podrías tú aconsejarla respecto a regalos que, estando bajo tutela, no se pueden hacer regalos, pues uno no es dueño de disponer y máxime dar cosas que son regalos o herencias de nuestros padres. Con esto se lo dirás de modo que no entienda que yo te escribo particularmente." (...)

Motivos de su despedida hacia el exilio

Razones exilio

(...) "Bien quisiera hablarte también de las cosas políticas, pero esto es muy largo, hija mía. Sabes, sin embargo, que si salí de España despidiéndome de ti, como para ir a ver a la abuelita, lo hice porque convenía así al decoro del Trono y que sólo las terribles circunstancias me hicieron tomar esta, para mí, tan penosa posición. Algún día, y éste lo tendré por el más feliz de mi vida, podré decirte cuanto padecí al retirarme de mis queridas hijas y los motivos que para ello tenía." (...)

El Fondo Juan Donoso Cortés
El Fondo Juan Donoso Cortés, al que pertenecen estas cartas, es un conjunto de 30 legajos de enorme riqueza, pues reúne importantes documentos para el conocimiento de la Historia Contemporánea de España en la primera mitad del siglo XIX. Fue ingresado en marzo de 2014 por los herederos del relevante político y filósofo español y, completado el proceso de descripción y digitalización ya puede ser consultado en su integridad por los usuarios tanto en las Sala de Consultas del Archivo Regional de la Comunidad de Madrid como a través del buscador de documentos del Portal de Archivos.

Se trata de un fondo documental de gran valor, por ser inédito y por provenir del que fuera, entre otros cargos, diputado, embajador y hombre de confianza de la regente María Cristina de Borbón–Dos Sicilias, madre de Isabel II. Los documentos, en muy buenas condiciones, son fundamentalmente originales y, además, hay copias de la correspondencia enviada, minutas y borradores de determinados asuntos. También, hay periódicos, gacetas y boletines de la época.

Los propietarios de este legado, los hermanos Donoso–Cortés Esteve, y el Gobierno de la Comunidad de Madridl decidieron aunar esfuerzos y firmar un convenio para depositar en el Archivo Regional este fondo documental, por un plazo de 5 años, prorrogables. En él, se recoge de modo expreso el deseo de ambas partes de procurar la mejor conservación del archivo, de forma compatible con la máxima difusión entre la comunidad científica, investigadores y público en general, de manera altruista y gratuita.

iconos pdf Cartas de la reina María Cristina a sus hijas Isabel II y Luisa Fernanda (acceso al contenido completo)

MARÍA CRISTINA DE BORBÓN–DOS SICILIAS

(Palermo, 27 de abril de 1806 – Sainte–Adresse, 22 de agosto de 1878)

Fue Reina consorte de España por su matrimonio con Fernando VII en 1829 y Regente del Reino entre 1833 y 1840, durante una parte de la minoría de edad de su hija Isabel.

Sus padres fueron Francisco I de las Dos Sicilias, Rey de las Dos Sicilias entre 1825 y 1830, y la infanta María Isabel de Borbón, hija de Carlos IV de España. Contrajo matrimonio en Aranjuez el 11 de diciembre de 1829 con su tío Fernando VII, convirtiéndose en Reina de España. Fernando VII murió en 1833.

María Cristina

Luis Carlos Legrand, La reina María Cristina de Borbón, h. 1830, José de Madrazo, p., litografía, 59 x 43 cm.Biblioteca Nacional de España: IH/5390/11

El Rey la había nombrado en su testamento Gobernadora del Reino, cargo en el que sería confirmada por las Cortes Constituyentes en 1836. El 28 de diciembre del mismo año en que quedó viuda, contrajo matrimonio morganático en secreto con un sargento de su guardia de corps, Agustín Fernando Muñoz y Sánchez. Esta relación no fue bien vista por la sociedad de la época. Su hija y heredera al trono tenía solo tres años y actuó como Regente del Reino durante los siguientes siete años, hasta 1840.
Tras varios intentos fallidos de conciliar las tendencias políticas entre progresistas y moderados, María Cristina se vio obligada a ceder la Regencia a Baldomero Espartero y exiliarse. Salió del país el 17 de octubre de 1840, aún así, desde Marsella anunció que había sido forzada a renunciar y se trasladó a Roma, donde por el aquel entonces el papa Gregorio XVI le dio la bendición a su matrimonio morganático.
Se instaló también en París y desde allí intrigó –junto a sus más fieles– contra el Gobierno esparterista hasta su derrocamiento y posterior declaración de la mayoría de edad de su hija a sus 13 años. Una de las cuestiones más importantes durante este período fue la educación de las princesas, en una pugna entre el personal de la Casa Real impuesto por Espartero y el resto, proclive a la Regente, como fue la marquesa de Santa Cruz.

Carta del Ministro del Sultán de Marruecos al Vicecónsul español

Emisora: Onda Madrid
Programa: Hoy en Madrid
Fecha: 5 de marzo de 2015

ENTREVISTA A NIEVES SOBRINO EN ONDA MADRID

'Hoy en Madrid', 5 de marzo de 2015.

Juego de espías y relaciones internacionales durante la Guerra de la Independencia
En esta ocasión, ‘Documentos en la onda’ nos acerca a un documento que refleja un incidente diplomático entre España y el Sultanato de Marruecos, ocurrido a comienzos de la Guerra de la Independencia. El documento es importante porque refleja cómo el conflicto bélico entre Francia, Inglaterra y España. Además, tiene una importante vertiente diplomática, pues tanto Francia como Inglaterra buscaban acabar con la neutralidad del Sultanato de Marruecos y conseguir su participación en las Guerras Napoleónicas.

15408 The Sultan of Morocco and his Entourage f 1832 Delacroix
Mulay Abderraman, Sultán de Marruecos, saliendo de su palacio de Meknes rodeado de su guardia (Eugène Delacroix, 1845).

En concreto, se trata de una carta fechada en 1808 y remitida por Mohamed Ben Abd El Salem El Selagay, Ministro del Sultán de Marruecos, al que era en ese momento el Vicecónsul español en funciones, Juan Pedro Coronado. En ella, el Ministro marroquí declara personas ‘non gratas’ al Cónsul y Vicecónsul de España en Marruecos y señala que sólo aceptarán a las nuevas personas designadas para esos cargos, José Rodríguez Arias y Juan Pedro Coronado.

Este embrollado incidente tiene su origen en el verano de 1808 y es promovido por el Cónsul británico (en ese momento, aliado de los españoles), quien acusa de francófilos al Cónsul y Vicecónsul designados en ese momento. España les reclama para que regresen a la península y den explicaciones de estos hechos; y, tras negar la veracidad de los mismos, son enviados de nuevo a territorio marroquí, con el beneplácito de Inglaterra, para que ocupen de nuevo sus cargos.

Carta Marruecos 629

Copia de la carta que Mohamed Ben Abd El Salem El Selagay envía al Vicecónsul Juan Pedro Coronado. 1808. Colección Francisco de Laborda. ARCM.

El 3 de septiembre de 1808, llegan al puerto de Tánger y se encuentran con la negativa del gobierno marroquí, que se opone a que entren en su territorio. Esta situación es la que refleja el documento seleccionado, es decir, la orden tajante expresada en la carta del Ministro del Sultán marroquí por la que comunica a los representantes españoles que no pueden volver a entrar en su país. Al mismo tiempo, señala que sólo aceptarán en los cargos de Cónsul y vicecónsul a las nuevas personas designadas durante su ausencia.

Colección Francisco de Laborda
El documento es parte de la llamada Colección Francisco de Laborda, un conjunto documental hallado por un madrileño en 2010 en un contenedor de escombros de obras en Griñón. Al ver que los manuscritos aludían a las Cortes de Cádiz y saber que el Ayuntamiento de Móstoles estaba preparando los actos de su bicentenario, los entregó al Consistorio, que, a su vez, los hizo llegar al Archivo Regional de la Comunidad de Madrid para que fueran analizados y custodiados en su sede, tal y como marca la legislación autonómica.

La mayor parte de estos documentos son borradores o copias simples de época, escritos en papel de época también. Aunque se indican en ellos los firmantes de los documentos originales, se desconoce quién pudo realizar estas copias y borradores, en qué fecha, con qué finalidad y, especialmente, quién y con qué intención se recopilaron.

Suleyman Ben Mohammed SULTÁN MARRUECOS1792-1822

Sulaymán es el Sultán de Marruecos en el momento de producirse los hechos que se relatan en la carta de Mohamed Ben Abd El Salem El Selagay.

SULAYMÁN DE MARRUECOS

Mulay Sulaymán (Fez, 1760 – 1822). Sultán de Marruecos desde 1792 a 1822.
Miembro de la dinastía alauita, Sulaymán sucedió en el trono a su hermano Al–Yazid, quien, a la muerte del padre de ambos, Mohámmed III, se había autoproclamado Sultán de Marruecos.

Antes de su fallecimiento, en 1792, Al–Yazid había repartido el Reino entre sus cuatro hermanos, lo que llevó a una guerra civil que finalizaría en 1795 con la victoria absoluta de Sulayrnán.

Continuó los trabajos de centralización y expasión del Reino que había iniciado su padre y puso fin a los actos de pirateria que se producían en las costas marroquíes. Hizo cesar todo el comercio con Europa como medida de presión debido al conflicto que desde antiguo enfrentaba a su país con España y Portugal, lo que propició un acercamiento diplomático a los Estados Unidos.

Hizo construir en Marrakech la mezquita Ali Ben Youssef sobre una anterior mezquita almorávide del siglo XII de la que no dejó rastro alguno. A petición de Muley Sadiq Raissouni, consejero del Sultán, Ab dar–Rahmán ibn Hisham, sobrino de Mulay Sulaymán, fue nombrado su sucesor.

50 años de fútbol madrileño: equipos, jugadores y curiosidades del deporte rey

Emisora: Onda Madrid
Programa: Hoy en Madrid
Fecha: 12 de febrero de 2015

ENTREVISTA A NIEVES SOBRINO EN ONDA MADRID

'Hoy en Madrid', 12 de febrero de 2015.

Más de 8.500 imágenes de Santos Yubero
El fondo Martín Santos Yubero cuenta con más de 8.500 fotografías, fechadas entre los años 30 y 80 del siglo XX, imprescindibles para los amantes del deporte rey, a través de las que podemos conocer la evolución de los diversos campos que albergaron a los equipos madrileños, las competiciones que se celebraron en estas décadas y recordar a muchos de los jugadores más admirados del Atlético de Madrid, del Real Madrid y del Rayo Vallecano.

Las imágenes de Yubero muestran una curiosa evolución que comienza en los años 30, donde los jugadores no eran las grandes estrellas mediáticas en las que hoy se han convertido. Jóvenes desgarbados, de aspecto mucho menos atlético, entrenando con sus equipos en campos de tierra, más cercanos a un descampado que a las modernas instalaciones que vemos por televisión.

Sus vestimentas tampoco tienen nada que ver con los equipamientos que actualmente lucen los jugadores. Podemos encontrar entrenamientos en los que los jugadores lucen pantalones de paño y cazadoras, porteros con camisas y gorras bombachas, incluso con boinas y árbitros con curiosos uniformes compuestos de pantalón y americana ribeteada. Entre las imágenes encontradas, destaca un reportaje realizado a un zapatero especializado en el arreglo de las botas de tacos, que se aprovechaban hasta que ya no era posible su uso.

Ricardo Zamora 1935
 Ricardo Zamora, segundo por la izquierda, junto a tres árbitros vestidos con chaquetas ribeteadas (1935)
1957 1 pequena 1957 pequena Zamora Aviacion 1940 pequena Guillermo Eizaguirre 1935 pequena Gabilondo Arribas Eizaguirre 1936 pequena
Arreglo de las botas de los jugadores del Real Madrid (1957) Ricardo Zamora entrenando al Club Atlético Aviación (1940) Guillermo Eizaguirre vestido con jersey y pantalón de paño (1935) Gabilondo, futbolista del Atlético de Madrid, acompañado de Eizaguirre, del Sevilla, y árbitros en el Estadio Metropolitano (1936)

Del Metropolitano al Vicente Calderón
Otro interesante grupo de imágenes lo componen todas las relacionadas con la evolución de los campos que albergaron a los distintos equipos madrileños. Desde el Estadio Metropolitano, que fue el primero en construirse, en 1923, hasta el Vicente Calderón, que se inauguró en 1966, encontramos fotografías del Estadio de Chamartín, más tarde del Bernabéu, y del Estadio de Vallecas. Curiosas fotografías de la construcción de algunos de ellos y otras que evocan tiempos en los que los estadios eran sencillas construcciones con bancadas corridas de cemento.

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Estadio de Chamartín. Operarios cortando el césped (1944) Estadio Metropolitano (1954)
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Aficionados en las obras de construcción del Estadio Santiago Bernabéu: pruebas de resistencia de las gradas (1947) Estadio de Vallecas (1969) Estadio Santiago Bernabéu (1973) Visita a los terrenos donde se construirá el Estadio Vicente Calderón (1958)

Competiciones, partidos benéficos y estrellas de todos los tiempos
El fondo Martín Santos Yubero también nos ofrece interesantes momentos de la historia del fútbol madrileño que recogen las competiciones más importantes que se celebraron en estas décadas, entregas de trofeos y llegada de los jugadores mostrando la ansiada Copa de Europa.

También, encontramos imágenes de partidos benéficos entre jugadores veteranos y toreros, donde artistas como Lola Flores y Celia Gámez actuaban de madrinas. Y, junto a todas ellas, cientos de retratos de las grandes estrellas del fútbol de todos los tiempos como Ricardo Zamora, Alfredo Di Stéfano, Paco Gento, Puskas, Luis Aragonés o José Antonio Camacho.

 Toreros futbolistas 1951 Ayuntamiento v copa europa 1960
Partido benéfico entre toreros y futbolistas veteranos con
Lola Flores y Celia Gámez actuando de madrinas (1951)
Recepción del Real Madrid en el Ayuntamiento tras ganar la V Copa de Europa (1960)
 Chamartin radio 1956 pequena  iv copa europa 1959 pequena  Firma miguel reina 1973 pequena   Barajas v copa europa 1960 pequena
Aficionados, junto al Estadio de Chamartín, escuchando el partido de fútbol por la radio de un coche (1956) Plantilla del Real Madrid, con Santiago Bernabéu, celebrando su IV Copa de Europa (1959) Miguel Reina (padre de Pepe Reina) firmando por el Atlético de Madrid (1973) Llegada a Barajas del Real Madrid tras ganar la V Copa de Europa (1960)
       
Atletico Aviacion 1944 DiStefano 1953
Atlético de Aviación, precursor del Atlético de Madrid (1944)  Presentación en Chamartín de Alfredo Di Stéfano (1953)
Camacho 1974 pequena Puskas 1956 pequena Gento 1953 pequena Ufarte Ufarte 1965 pequena Luis Aragones 1964 pequena
José Antonio Camacho (1974) Ferenc Puskas (1956) Paco Gento (1964) José Armando Ufarte (1965) Luis Aragonés (1964)

Calixto III eximió a los habitantes de Torrelaguna de construir un castillo

Emisora: Onda Madrid
Programa: Hoy en Madrid
Fecha: 26 de febrero de 2015

ENTREVISTA A NIEVES SOBRINO EN ONDA MADRID

'Hoy en Madrid', 26 de febrero de 2015.


Dos arzobispos y un Papa
Esta semana presentamos una bula por la que  Calixto III, primer Papa Borgia, exime a los habitantes y vasallos de Torrelaguna de la obligación de construir un castillo. Este interesante documento, fechado en 1455, pertenece al fondo histórico municipal de Torrelaguna y se custodia en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid junto a los fondos históricos de otros 53 municipios madrileños.

Además de por la historia que encierra y por sus características físicas, se trata de un documento de especial interés, ya que en su origen confluyen un Papa de Roma y dos importantes personalidades de la historia de España: los arzobispos Gutierre Álvarez de Toledo, descendiente de un linaje que sería origen de la Casa de Alba, y Alfonso Carrillo, personaje de gran relevancia en los reinados de Juan II y de Enrique IV de Castilla, así como en el de los Reyes Católicos.

Esta bula tiene su origen en un mandato del arzobispo Gutierre Álvarez de Toledo a los habitantes de Torrelaguna para que construyeran un castillo. En el siglo XV, las relaciones de vasallaje que imponía la sociedad feudal obligaban a los habitantes y vasallos de un señor afrontar los gastos que supusiera y a aportar su trabajo personal en la edificación del mismo.

Cuando la edificación del castillo aún no había concluido, fallece el arzobispo y en su lugar es nombrado Alfonso Carrillo, personaje con un marcado carácter político, que de inmediato exige que paren las obras y que el castillo sea demolido, liberando a los habitantes de Torrelaguna de su construcción. Y, para que su decisión no pueda ser revocada, solicita al propio Papa que confirme esta exención, de ahí el origen del documento.

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Bula por la que el Papa Calixto III exime a los habitantes de Torrelaguna de la oligación de construir un castillo. 1455. ARCM. Signatura 904.271/4.

Pergamino en latín con sello de plomo
El documento es un pergamino escrito en latín, puesto que se expidió en la Cancillería Vaticana y ésta fue durante siglos la lengua oficial dela Iglesia católica. Sin duda, el elemento más destacado del mismo es su precioso sello de plomo colgante, o bula, que por una de sus caras muestra el anagrama de Calixto III, precedido por una cruz griega, y por la otra, la inscripción SPASPE sobre dos efigies que representan a San Pablo (SPA) y a San Pedro (SPE), los dos pilares de la Iglesia católica.

904271-4 SELLO red sello cara papas
El sello visto por ambas caras. A la izquierda, la el anagrama de Calixto III, precedido por una cruz griega,. A la derecha, se observa la inscripción SPASPE sobre dos efigies que representan a San Pablo (SPA) y San Pedro (SPE), los dos pilares de la Iglesia católica.

Documentos de 53 municipios
El fondo histórico municipal de Torrelaguna se custodia en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid en régimen de depósito junto a los documentos de otros 53 archivos históricos madrileños. Esta centralización no sólo garantiza la correcta conservación de documentos de gran valor, sino que también facilita su consulta a los usuarios, ya que evita desplazamientos a diferentes archivos de localidades de Madrid para consultar un tema de estudio o investigación.

Un Mayordomo de Semana en la corte de Isabel II

Emisora: Onda Madrid
Programa: Hoy en Madrid
Fecha: 29 de enero de 2015

 

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'Hoy en Madrid', 29 de enero de 2015.

 

Certificado de juramento del Conde de Torre Velarde
‘Documentos en la onda’ nos presenta una curiosa pieza de 1843. Se trata de un Certificado del juramento del Conde de Torre Velarde como Mayordomo de Semana de la Reina Isabel II, un cargo muy codiciado en la época para el que se exigía ostentar una elevada posición social. Este documento forma parte de la Colección Francisco de Paula Gandaríllas y Campuzano, que fue adquirida en 2009 por La Subdirección General de Archivos para el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid.

El documento nos acerca a la compleja organización de la corte en el siglo XIX, que estaba perfectamente estructurada en torno al monarca, del que dependían gran cantidad y diversidad de asistentes. El Mayordomo de Semana era un alto cargo de la Casa Real que tenía la función de acompañar al Rey en todo momento. Entre sus atribuciones, destacaba la de asistir a todas las audiencias y actos oficiales, junto al monarca, colocándose siempre frente al trono. Como su propio nombre indica, atendía al Rey únicamente durante una semana y, dependiendo del número de Mayordomos de Semana que tuviera el monarca, podía repetir con mayor o menor periodicidad durante su nombramiento.

Juramento RED

Únicamente prestaban servicio en el Palacio Real de Madrid y otras residencias reales y no acompañaban al Rey en los viajes. Así, a diario y en su turno, almorzaban junto a los Reyes, el Comandante de Alabarderos, el Gentilhombre Grande de España, la Dama de la Reina y los Ayudantes de Campo. Al finalizar su servicio, el sábado por la noche cenaban en la mesa del Rey junto al Mayordomo y al Caballerizo Mayor.

Francisco de Paula Gandarillas y Campuzano
Dada su estrecha cercanía al monarca, se trataba de un cargo con gran cantidad de pretendientes, puesto que tenían la posibilidad de influir sobre él, hacerle determinadas sugerencias y, al mismo tiempo, obtener información privilegiada que podría serles de gran utilidad. En concreto, Francisco de Paula Gandarillas y Campuzano, Conde de Torre Velarde, protagonista del documento, ostentó este cargo desde 1843 hasta 1854, fecha en la que falleció, pues se trataba de un puesto de carácter vitalicio.

 

De él se sabe que nació en Segovia el 16 de junio de 1803. Fue teniente de la Compañía de Granaderos del 81º Batallón y Mayordomo de Semana de la reina Isabel II. En su persona concurrían los títulos de V Conde de Torre Velarde y VII Conde de Mansilla. Se casó con Laureana Díaz de Mendoza y Valcárcel, que fue nombrada Dama de la Real Orden de la Reina María Luisa.

Aunque no consta que se tratara de un cargo remunerado, sí se sabe que a finales del siglo XIX el Mayordomo decano disfrutaba de una gratificación de 7.500 pesetas anuales. El cargo se suprime en 1931 con el advenimiento de la Segunda República Española. Como curiosidad, destaca su insignia, que era un bastoncito imperdible de concha y oro con corona y la cifra del Rey que lo nombró.

Claves del documento
El documento, fechado el 16 de noviembre de 1843, tiene su origen pocos meses después de que Isabel II fuera declarada mayor de edad con tan sólo trece años, momento en el que asume de manera oficial sus obligaciones, por lo que, probablemente, se realizara una reorganización del servicio a su cargo.

En el certificado de juramento, un impreso cumplimentado a mano en sus datos específicos, también aparece Joaquín de Borjas Tarrius, Secretario del Mayordomo Real, del Sumiller de Corps y de las Reales Caballerizas, que es la persona que lo expide y rubrica.

El escudo que aparece en la parte inferior izquierda ya es el de Isabel II, que es el escudo de armas de Carlos III de España con Toisón y la Orden de Carlos III. Se trata de una variante con los leones de púrpura representados de gules, costumbre frecuente en la heráldica española.

El escudo que aparece en la parte inferior izquierda ya es el de Isabel II, que es el escudo de armas de Carlos III de España con Toisón y la Orden de Carlos III. Se trata de una variante con los leones de púrpura representados de gules, costumbre frecuente en la heráldica española. Escudo

Otros personajes de la corte
El Mayordomo de Semana dependía directamente del Sumiller de Corps, que era el cargo palaciego que estaba al cuidado de la persona y las habitaciones del Rey de España. Formaba parte del entramado institucional de la Real Casa y Patrimonio de la Corona de España. El cargo de Sumiller de Corps tiene su antecedente en la función palatina en Castilla de Camarero Mayor del Rey y era el equivalente al Gran Chambelán de la corte francesa.

Su denominación proviene de la palabra francesa “sommelier” (dormitar) y, por tanto, era, en definitiva, el que regía en todo lo concerniente a las habitaciones privadas del Rey. Fue introducido como tal cargo a partir de 1515 al traer Carlos I la etiqueta de la Casa de Borgoña a la Corte española y sus funciones estaban perfectamente delimitadas con las del Mayordomo Mayor del Rey, ejerciendo competencia sobre la Real Cámara mientras éste la ejercía sobre el Palacio y el Caballerizo Mayor tan pronto el monarca lo abandonaba.

Con semejantes funciones al del Mayordomo de Semana, pero de menor importancia, existían los Gentilhombres de Casa y Boca, que eran personas también de posición social elevada nombrados entre antiguos empleados de Palacio como el Director de la Real Armería, el de la Fábrica de Tapices, etc.

'El Olimpo' visto por Luis Bagaría

Emisora: Onda Madrid
Programa: Hoy en Madrid
Fecha: 22 de enero de 2015

 

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'Hoy en Madrid', 22 de enero de 2015.

 

Una conocida caricatura publicada en el periódico 'El Sol'
Esta semana iniciamos la sección 'Documentos en la onda' con un recorte original de la caricatura “El Olimpo” publicada en el periódico 'El Sol', obra de Luis Bagaría, miembro de la llamada “Generación del 14” y uno de los principales caricaturistas de la primera mitad del siglo XX. El dibujo de Bagaría plasma 59 personajes de la historia de la humanidad que, a su juicio, constituyen el Olimpo: Dickens, Hernán Cortés, Miguel Ángel, Darwin, Maquiavelo, Voltaire, El Greco, Velázquez, Pi y Margall, Ibsen, Alfonso X, Balzac, Julio César y Miguel Servet, entre otros. La viñeta está formada por seis pequeños paneles y las figuras representadas son fácilmente identificables, pues poseen los rasgos más característicos del personaje caricaturizado.

CARICATURA GRANDE

Recorte original de la caricatura “El Olimpo” publicada en el periódico El Sol, obra de Luis Bagaría

Además de este, el Archivo Regional conserva otros importante dibujos originales de Luis Bagaría realizados a lápiz; recortes originales de las caricaturas que publicó en los periódicos 'El Sol' y 'La Nación', entre las que destacan las tituladas “El Consejo Directivo de la Liga de las Naciones” y “La redacción de El Sol”; y viñetas censuradas que no llegaron a ser publicadas.

 

Portada de la tira titulada 'El Olimpo' de Luis Bagaría.
Panel 1
Panel 2
Panel 3
Panel 4
Panel 5
Panel 6
Panel 7


Luis de Bagaría: un caricaturista en la prensa madrileña

Luis Bagaría retrato

Las impresionantes cualidades de Bagaría como caricaturista político tuvieron expresión en  un  tiempo español determinado que comprende desde la aparición  de  'La tribuna',  diario maurista de la tarde, en 1912, hasta el estallido de la  guerra  civil, o, mejor dicho, hasta la fecha de su muerte, acaecida en Cuba en 1940, cuando permanecía en el exilio.

Nacido en Barcelona el 22 de agosto de 1882, su vida bohemia le llevó a México y Cuba, donde gozaba de cierta fama, ya  en 1909, aunque finalmente se instaló en Madrid en 1911.  Bonachón, bohemio y republicano, admiró la figura de Pi y Margall y perteneció al Partido Socialista, después al Radical Socialista para pasar, definitivamente, con su amigo Manuel Azaña, a  formar parte de Izquierda Republicana, cuyo manifiesto fundacional firmó.

Portada de ‘El Sol’
Muy pronto ya trabajaba para publicaciones catalanas entre  las que destacan sus colaboraciones con 'La Vanguardia'. Más tarde, y una vez instalado en Madrid, su labor fue cobrando importancia y acabó por colaborar en 'La Tribuna' y, sobre todo, en la prestigiosa revista creada por Ortega y Gasset 'España'. Allí sus ilustraciones no eran un mero acompañamiento a las noticias, la enjundia de sus trazos, muchas veces, le llevaba a ocupar el tema central de la publicación.  

Tal era su fama que durante años sus creaciones ocuparon  la  portada del diario  'El Sol',  ocupando su primera página y retratando, siempre con ingenio y humor, a toda la fauna española del momento. Cuando este diario, por tantas  razones inolvidable, dio un giro monárquico Bagaría comenzó a publicar en 'Crisol' y más tarde 'Luz', acompañando a los escritores republicanos. Durante todos estos largos años sus caricaturas, servidas todas las mañanas, como si de un desayuno irónico se tratase, se convirtieron en el mejor tonificante para una inmensa mayoría de españoles, cumpliendo una decisiva función de  educación socio-política.  Porque, si comparamos los dibujos de Bagaría con tanta retórica hueca, con tanto artículo anodino, tenemos que quedarnos con sus famosos  protagonistas que constituyen hoy un verdadero museo nacional que nos ayuda a la clarificadora comprensión de una época y unos hombres.  

Personajes surrealistas y grotescos
Aunque su estilo a la hora de dibujar era sencillo, rompiendo la tradición española hasta ese momento, sus personajes llegaban a tomar formas casi surrealistas y grotescas, lo que les  llevaron a ser comparadas con los cuadros de El Bosco. Lo que no cabe duda es que sus caricaturas crearon escuela y que tras ellas se escondía un gran artista. De hecho fueron continuas sus relaciones con otros creadores de la época como Valle Inclán y el propio Federico García Lorca, el cual concedió su última entrevista al dibujante catalán. 

Integrado en el Fondo Urgoiti
Los dibujos y caricaturas de Luis Bagaría que se custodian en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid forman parte del fondo Nicolás María de Urgoiti Achúcarro, un conjunto documental de alto interés compuesto por una gran variedad de documentos y fotografías que el empresario Nicolás María Urgoiti Achúcarro acumuló a lo largo de toda su vida. Fue director de la Papelera Española y Presidente de su Consejo de Administración, director de los periódicos 'El Sol' y 'La Voz' y director y fundador de la empresa Editorial Calpe, entre otros.

El fondo cubre un periodo cronológico que va desde 1860 a 2005 y tiene un volumen de documentos considerable: 20 metros lineales. A esto se añaden 1.300 negativos fotográficos, 65 placas de vidrio, 19 cintas de audio y 1 DVD. Cuenta una amplia diversidad de tipos documentales: estatutos, actas de Consejo de Administración, actas de Junta de Accionistas, reglamentos, balances, estudios, proyectos, informes, diarios de viajes, fotografías, etc.