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Coro Tomás Luis de Victoria. Konrad von Abel, director.

LAS LÁGRIMAS DE SAN PEDRO, DE ORLANDO DI LASSO

Sobre la obra

PROGRAMA

Poema sobre una imagen expresado en una gran forma musical

  Orlando di Lasso
(1532 - 1594)
Lagrime di San Pietro (1594) 20 madrigales espirituales y un motete
  • · Il magnanimo Pietro
  • · Ma gli archi
  • · Tre volte haveva
  • · Qual 'a l'incontro
  • · Giovane donna
  • · Così talhor
  • · Ogni occhio del Signor
  • · Nessun fedel trovai
  • · Chi ad una ad una raccontar
  • · Come falda di neve
  • · E non fu il pianto suo
  • · Quel volto
  • · Veduto il miser
  • · E vago d'incontrar
  • · Vattene vita va!
  • · O vita, troppo rea
  • · A quanti già felici in giovanezza
  • · Non trovava mia fe
  • · Queste opre e più
  • · Negando il mio signor
  • · Vide homo

 

FICHA TÉCNICA

Intérpretes

Coro Tomás Luis de Victoria:

Sopranos I: Cristina Marcos, Mercedes Vivas, Victoria Viana

Sopranos II: Idoia Eguiazábal, Rosa María Robledano, Reyes Sequera

Altos I: Carmen Vela, Berta Botella, Patricia Ayuso

Altos II: Julia Martino, Andrea Abilahoud, Daniel Martín

Tenores I: Vicente Sempere, Miguel Ercolino, Ricardo Navas

Tenores II: Antonio Peces, Manuel Casas

Bajos: Alberto Cabrera, David Alegre

Director titular: Antonio Peces Gómez

Director invitado: Konrad von Abel

 

 

NOTAS AL PROGRAMA

Las lágrimas de San Pedro, obra póstuma de Orlando di Lasso, dedicada al Papa Clemente VIII, está compuesta sobre el texto del poeta italiano Luigi Tansillo. Se compone de 20 madrigales espirituales, género sagrado en lengua vernácula y un motete final en latín, con lo que la obra queda articulada en 21 partes. La estructura externa de la misma contiene una simbología: la distribución en siete voces simboliza los 7 dolores de la Virgen María y las 21 partes, 7 veces las 3 personas de la Santísima Trinidad.

Este tema fue elegido por la iglesia católica como paradigma frente a la Reforma Protestante, ya que enaltecía el sacramento de la penitencia (atacado por el protestantismo), la humildad y el arrepentimiento como valores activos que se oponían a la justificación por la fe propia del mundo protestante. De esta manera la Iglesia quería divulgar entre los fieles el sentimiento de arrepentimiento y la petición del perdón divino, destacando así el lado humano del apóstol. Fue un tema a su vez, muy utilizado en la pintura de esa época, en pintores como El Greco o Velázquez.

No parece por lo tanto que la elección de este tema por Orlando di Lasso fuese una casualidad, ya que se mantuvo fiel al catolicismo y en su última etapa en Baviera compuso una gran cantidad de obras religiosas para el rito romano. La importancia del texto como inspirador de la obra se revela en la riqueza con que la música se va articulando según la palabra. Cada momento del texto según sea narrativo, doloroso, apremiante,… tiene un reflejo en la textura musical.

Durante su etapa juvenil y de madurez, Lasso utilizó para su música religiosa una armonía bastante compleja, con cromatismos y con un contrapunto en ocasiones recargado. En esta obra, la última de Lasso y considerada su obra maestra, el lenguaje ha experimentado una evolución: el contrapunto se ha vuelto más sencillo y en general la austeridad y el uso de medios compositivos más directos, crean una perspectiva más a largo plazo que, junto a la unidad que proporciona la forma basada en el texto, permiten vivir la obra como un todo.

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Está en la naturaleza del ser humano la búsqueda de una estructura que le permita integrar la diversidad de los sonidos en una unidad. Durante toda la historia de la música, los músicos han orientado más o menos conscientemente su esfuerzo hacia este propósito con el material sonoro propio de cada etapa y lugar. Con el desarrollo de la polifonía desde la Baja Edad Media y paralelamente a ésta, la adquisición de medios para establecer de una manera nueva la tonalidad (en el sentido de consolidar un centro tonal a través de quintas superiores e inferiores, movimiento contrario de las voces y alejamientos modulatorios transitorios), se ha creado en la segunda mitad del siglo XVI un lenguaje sumamente rico y novedoso que va permitiendo a los compositores satisfacer la necesidad de estructuras más largas. En esta búsqueda está el embrión del barroco y del desarrollo de las grandes formas europeas de los siguientes siglos.

Las lágrimas de San Pedro, de Orlando di Lasso, compuesta por 20 madrigales espirituales, en italiano, y un motete, en latín, sobre un poema de carácter reflexivo sobre las negaciones y posterior arrepentimiento de San Pedro el día de Jueves Santo, es una de estas grandes formas, considerada la obra maestra de este compositor. El tema, muy arraigado en la tradición pictórica de la Contrarreforma, es tratado por los mejores pintores de la época y sirve de síntesis entre la búsqueda espiritual de la Iglesia, en un momento de máxima dificultad, y la expresión artística de esta búsqueda: unifica esta visión de arrepentimiento con la literatura, ya que está expresado en un poema en italiano, la pintura (El Greco, Velázquez, Ribera…) y, en este caso, con la música.

Lasso es un compositor de extremada importancia, no sólo por su producción, sino también porque a lo largo de su vida difundió la música de origen franco-flamenco por gran parte de Europa (Italia, Francia y Alemania principalmente) y contribuyó como maestro al desarrollo de la composición con alumnos, tan decisivos en el desarrollo musical europeo, como Gabrieli. La creación de esta obra es el culmen de su labor y algunas de sus características (el número de voces, que es simbólico, la longitud y la profundidad que se revela en un ambiente de cierta tristeza) son quizá la razón de porqué se ha cantado tan poco en España.

Este programa será llevado a cabo por el director alemán invitado, Konrad Von Abel, difusor con su trabajo musical internacional, tanto como director, como maestro de música de cámara y orquesta, de la fenomenología musical, iniciada por el director rumano, Sergiu Celibidache. La búsqueda de una dirección que integre los distintos vectores musicales es la base de la orientación de su trabajo.

El propósito principal con este programa, además de cantar una música tan excepcional y difundir una obra que apenas ha sido cantada en España, es el de ofrecer una visión de Las lágrimas de San Pedro como una unidad, articulada en varias partes, pero relacionadas de tal manera que se pueden integrar en un todo.

 

CORO TOMÁS LUIS DE VICTORIA

Se funda en la Semana Santa de 1996, como consecuencia de la costumbre que venía teniendo lugar en la Iglesia de Brunete de interpretar, en dichas fechas, los responsorios del músico renacentista Tomás Luis de Victoria.

Nace, y así se mantiene desde entonces, como un coro de cámara especialmente interesado en la polifonía de dicha época y, en concreto, en el compositor que le da nombre, aunque también aborda obras de todas las épocas.

Su trabajo y entusiasmo común todos estos años, bajo la dirección de Antonio Peces, se manifiesta en el empaste y la sensibilidad que transmite en sus interpretaciones. El grupo aporta una experiencia y musicalidad consolidada, cultivando la música coral en todas sus facetas y la singularidad del arte de los grandes maestros. El trabajo ocasional concentrado en varios encuentros en los últimos tres años bajo la dirección de Konrad Von Abel y la preparación de varios programas bajo su dirección ha ampliado muy satisfactoriamente su perspectiva musical.

Ha recibido de forma continuada clases de técnica vocal a cargo de la soprano Alicia Barrenechea. Desde hace unos años participa como coro piloto en cursos de dirección impartidos por el director alemán Konrad Von Abel.

Cuenta con dos grabaciones, una de música religiosa del compositor Tomás Luis de Victoria y otra de música profana del Renacimiento.

Sus más de cien conciertos en La Rioja, Andalucía, Extremadura, Castilla y León, Castilla-La Mancha, País Vasco, Comunidad Valenciana y especialmente en la Comunidad de Madrid son una muestra de su intensa actividad con proyección nacional. Cabe destacar su participación en varias ediciones del Festival de Arte Sacro y del Festival Clásicos en Verano, ambos organizados por la Comunidad de Madrid, el ciclo Música y voz para la Pasión, del Ayuntamiento de Madrid, y en numerosos ciclos de polifonía, como el de Medina de Rioseco, Ciclo de Música Sacra del Desierto de las Palmas, en Benicàssim, o el Ciclo de Órgano y Música Sacra de la Catedral, de Getafe.

En los dos últimos años el grupo ha aumentado su número lo que le ha permitido abordar programas más ambiciosos como los dedicados a conmemorar el III Centenario de la muerte de Juan Bautista Cabanilles (1644-1712) con obras vocales de este autor y el motete Jesu meine Freude, de J. S. Bach, el V Centenario del nacimiento de Francisco Salinas (1513-1590), con obras polifónicas de sus coetáneos (Victoria, Lasso, Diego Ortiz...) o el programa titulado Salve Regina, con obras dedicadas a María Virgen, de Lasso y Victoria, incluyendo varias a doble coro y siendo acompañados por el organista José Ignacio Gavilanes.

Como no podía ser de otra manera, el grupo participó activamente en la celebración del IV Centenario de la muerte de Tomás Luis de Victoria (h. 1548-1611) interpretando en varias ocasiones su Officium defunctorum, a 6 voces.

En los dos últimos años han intervenido en el XXII Festival de Arte Sacro y XXV Festival Clásicos en Verano, ambos de la Comunidad de Madrid, XIII Ciclo de Música Sacra "La Soledad Sonora", Los Levantes de la Aurora, en el Monasterio del Desierto de las Palmas (Benicàssim, Castellón). XXIII Festival de Arte Sacro de la Comunidad de Madrid, Ciclo “Música y voz para la Pasión“, organizado por el Ayuntamiento de Madrid, y en el Ciclo de Conciertos de Órgano y Música Sacra, organizado por la Diócesis de Getafe.

 

ANTONIO PECES GÓMEZ

Nace en Talavera de la Reina (Toledo). Inicia sus estudios musicales como clarinetista con Máximo Muñoz y Vicente Peñarrocha en el Real Conservatorio de Música de Madrid, a la vez que comienza a formar parte del coro Gaudeamus. Continúa sus estudios de clarinete en el conservatorio de Rótterdam con Walter Boeyekens y, posteriormente, en Madrid con Vicente Alberola. Continúa su formación académica con los estudios de contrapunto y fuga, segundo de composición y grado medio de piano, completando estos estudios con clases de técnica vocal impartidas por la soprano Alicia Barrenechea y clases de técnica Alexander por Simon Fitzgibbon.

Desde 1995 orienta su formación musical hacia el campo de la fenomenología, desarrollado por Sergiu Celebidache, a través de cursos de cámara impartidos por Jordi Mora y de cursos de dirección, fenomenología y cámara impartidos por Konrad Von Abel.

Ha colaborado con numerosas orquestas (Orquesta del Conservatorio de Rótterdam, Orquesta de Estudiantes de la Comunidad de Madrid, Teatro Madrid, Abadía, Carlos III, Siglo XXI, Complutense, Orquesta de Profesores del Conservatorio de Arganda), y es miembro de la Neue Internationale Philharmonie de Munich.

Como instrumentista de cámara, ha interpretado numerosos conciertos con grupos de música, como el Trío de Clarinetes Bouffil, el Octeto de viento del Conservatorio de Rótterdam, el trío con viola y piano Euterpe, el quinteto de viento Fundación…

Ha sido profesor de clarinete del Conservatorio de Ferraz, la Escuela de Música de San Lorenzo de El Escorial y del Conservatorio de Arganda, donde, durante el curso 2006/07, dirigió su orquesta.

Ha dirigido numerosos coros, como el Coro del Conservatorio de Arganda del Rey, el coro Capilla Renacentista de Madrid, el Coro de la Escuela de San Lorenzo de El Escorial…Es fundador y director actual del coro Tomás Luis de Victoria de Brunete y, desde 2012, del coro Gaudeamus de Madrid, con los que ha interpretado numerosos conciertos. Con ellos ha participado en prestigiosos ciclos de música, como el Festival de Arte Sacro de la Comunidad de Madrid, ciclo de música de Medina de Río Seco, Festival Clásicos en Verano de la Comunidad de Madrid, ciclo de música de Santo Domingo de La Calzada, conciertos para Patrimonio…

 

KONRAD VON ABEL

Nació en 1958 en Stuttgart, donde comenzó su formación musical en la Stuttgarter Hymnus-Chorknaben. Estudia piano y teoría musical en la Musikhochschule de Stuttgart dónde se gradúa en 1983. Además, entre 1986 y 1989, estudia Filosofía con el profesor Henrich y Musicología en la Ludwig-Maximiliamns-Universität de Múnich.

A la edad de 17 años conoce al maestro Sergio Celibidache, del que luego sería asistente artístico en la Filarmónica de Múnich y que es considerado como el padre de la dirección orquestal del siglo XX. Durante este tiempo (1986-1996) asumió la responsabilidad de las clases de dirección de Celibidache y comenzó su docencia en numerosos cursos de dirección internacionales.

Ha dirigido, entre otras orquestas, la Sinfónica Siciliana de Palermo, Filarmónica de Múnich, Sinfónica de Bari, Sinfónica de Chipre, Regional de Picardie, Filarmónica de Turín, Kokkola Finlandia Orchestra, así como otras en Alemania, Italia, Rumanía, Japón o Filipinas.

Para crear las condiciones de trabajo que requiere su manera de comprender la música formó la Academia Internacional de Música “Asociación Celibidache” y la Orquesta de las Regiones Europeas (fundada en 1999), con la que actuó en Francia, México y Alemania, con gran éxito de crítica.

Ha sido director artístico de la orquesta del Conservatorio Nacional de Burdeos (Francia) entre 2004 y 2006.

Es director fundador del Coro Monteverdi de Múnich, un conjunto altamente cualificado, con el que ha dado conciertos a cappella por toda Europa.

Sus energías están dirigidas a la formación de orquestas profesionales en diversos países (Italia, Francia, Venezuela o Filipinas) y a la enseñanza, que imparte en numerosos seminarios dedicados a la fenomenología musical. Sus clases magistrales de música de cámara y dirección en Francia, Suiza, Bélgica, Alemania, Rumanía o República Checa cuentan con participantes de todo el mundo.

Con motivo del centenario del nacimiento de Sergiu Celibidache, en 2012 dirigió la Misa en Fa menor, de Anton Bruckner, con la Neue Internationale Philharmonie, y los coros Monteverdi, Carmina Viva y Concentus Merula Landsberg A. Lech, en la Herkulessaal de Múnich. Con estas mismas formaciones tiene previsto realizar el Réquiem, de Mozart, en noviembre de este año y continuar con repertorio oratorio y sinfónico en años sucesivos.

 

TEXTOS

Le Lagrime di San Pietro (1560), de Luigi Tansillo (1510–1568)

1.- Il magnanimo Pietro, che giurato Havea tra mille lance, e mille spade Al suo caro signor morir a lato, Poi che s’accorse vinto da viltade Nel gran bisogno haver di fé mancato, Il dolor, la vergogna, e la pietade Del proprio fallo, e de l’altrui martiro Di mille punte il petto gli feriro. 1.- El gran Pedro, que había jurado en medio de mil lanzas y mil espadas, morir junto a su amado Señor, vio que, superado por la cobardía y la necesidad, su fe le había fallado: el dolor, la vergüenza y el arrepentimiento del propio error y de Aquel martirio, atravesaron su pecho con un millar de puntas.
2.- Ma gli archi, che nel petto gli aventaro Le saette più acute, e più mortali, Fur gli occhi del signor quando il miraro; Gli occhi fur gli archi, e i sguardi fur gli strali, Che del cor non contenti sen passaro Fin dentro a l’alma, e vi fer piaghe tali, Che bisognò mentre che visse poi Ungerle col licor de gli occhi suoi. 2.- Mas los arcos que en su pecho se aventuraron, la flecha más aguda y mortal, fueron los ojos del Señor cuando le miraron; Sus ojos fueron los arcos y Su mirada las flechas, y no contento con haber atravesado su corazón, entró en su alma infligiendo allí tales heridas, que necesitó por el resto de su vida ungirlas con las lágrimas de sus ojos.
3.- Tre volte haveva a l’importuna, e audace Ancella, al servo, et a la turba rea Detto, e giurato, che giamai seguace Non fu del suo signor, né’l conoscea; Il gallo publicatol contumace Il dì chiamato in testimon v’havea, Quando del suo gran fallo a pena avvisto S’incontrar gli occhi suoi con quei di Christo. 3.- Tres veces había él jurado a la inoportuna y audaz doncella, al siervo y a la cruel turba dicho y jurado que jamás había sido seguidor de su Señor ni lo conocía. El gallo se anunció insistente llamado a prestar testimonio, cuando apenas visto su error, sus ojos y los de Cristo se encontraron.
4.- Qual a l’incontro di quegli occhi sant Il già caduto Pietro rimanesse, Non sia chi di narrarlo hoggi si vanti, Ché lingua non saria, ch’al ver giungesse. Parea che’l bon signor cinto di tanti Nemici, e de’ suoi privo dir volesse: Ecco, che quel, ch’io dissi, egli è pur vero, Amico disleal, discepol fiero. 4.- Del encuentro con aquellos ojos santos, lo que al ya caído Pedro le quedó, nadie hoy pudo pretender contarlo, ni lengua alguna acercarse a la verdad. Parecía como si el buen Señor, rodeado de tantos enemigos y privado de los suyos, fuera a decir: “He aquí que lo que dije viene a ser verdad, amigo desleal, discípulo orgulloso”.
5.- Giovane donna il suo bel volto in specchio Non vide mai di lucido cristallo, Come in quel punto il miserabil vecchio Ne gli occhi del signor vide il suo fallo; Né tante cose udir cupid’orecchio Potria se stesse ben senza intervallo Intento a l’altrui dir cento anni, e cento, Quant’ei n’udio col guardo in quel momento. 5.- Ninguna mujer joven vio alguna vez su bello rostro reflejado en un espejo con tal claridad, como en aquel momento el viejo miserable vio su culpa en los ojos del Señor, ni pudo siquiera el ávido oído, escuchando atentamente y sin pausa por cien años y cien más, oír todo lo que la mirada le dijo en aquel momento.
6.- Così talhor (benché profane cose Siano a le sacre d’agguagliarsi indegne) Scoprir mirando altrui le voglie ascose Suol amator, senza ch’a dir le vegne. Chi dunque esperto sia ne l’ingegnose Scole d’amor, a chi no’l prova insegne, Come senza aprir bocca, o scriver note Con gli occhi ancora favellar si puote. 6.- Así, a veces (aunque las cosas profanas no merezcan igualarse a las cosas sagradas), se descubre, mirando al otro, sus deseos escondidos sin mediar palabra. ¿Quién será pues el experto en el arte de amar que enseñe al inexperto sin decir o escribir palabra? Tan sólo con los ojos se puede hablar.
7.- Ogni occhio del signor lingua veloce Parea che fusse, et ogni occhio de’ suoi, Orecchia intenta ad ascoltar sua voce. Più fieri, parea dir, son gli occhi tuoi De l’empie man, che mi porranno in croce; Né sento colpo alcun, che sì m’annoi Di tanti che’l reo stuol in me ne scocca, Quant’il colpo, ch’uscío dalla sua bocca. 7.- Cada uno de los ojos del Señor parecían ser lengua veloz y cada uno de los ojos de Pedro parecían ser oídos escuchando intensamente Su voz. “Más crueles -parecía decir- son tus ojos, que las manos del impío que me pondrá en la cruz; no siento tanto las heridas que la cruel turba me infligió, como la que vino de tus labios”.
8.- Nessun fedel trovai, nessun cortese Di tanti ch’o degnato d’esser miei; Ma tu, dove il mio amor via più s’accese Perfido, e ingrato sovra ogni altro sei; Ciascun di lor sol col fuggir m’offese; Tu mi negasti, et hor con gli altri rei Ti stai a pascer del mio danno gli occhi, Perché la parte del piacer ti tocchi. 8.- Ningún fiel encontré, ninguno de tantos amable, digno de ser mío. Pero tú, en quien mi amor cada vez más se enciende, más traicionero e ingrato te vuelves. Cada uno de ellos con sólo huir me ofenden; pero tú me negaste y ahora con esos otros culpables te encuentras, alimentando tus ojos con mi sufrimiento al haber tomado el camino fácil.
9.- Chi ad una ad una raccontar potesse Le parole di sdegno, e d’amor piene, Che parve a Pietro di veder impresse Nel sacro giro de le sue serene Luci, scoppiar faría chi l’intendesse: Ma se d’occhio mortal sovente viene Virtù, che possa in noi, ch’il prova pensi, Che puote occhio divin ne gli human sensi. 9.- Quien pudiese contar una por una las palabras llenas de indignación y de amor que Pedro creyó ver inscritas en la sagrada mirada de Sus ojos serenos, estallar en lágrimas haría a aquel que lo entendiese: mas asícomo el ojo mortal puede ser a menudo fuente de virtud, ¿cuál sería entonces el efecto del ojo divino sobre el sentir humano?
10.- Come falda di neve, che agghiacciata Il verno in chiusa valle ascosa giacque, A primavera poi dal sol scaldata Tutta si sface, e si discioglie in acque; Così la tema, ch’entro al cor gelata Era di Pietro allor, che ‘l vero tacque, Quando Christo ver lui gli occhi rivolse Tutta si sfece, e in pianto si risolse 10.- Como lecho de nieve congelado en invierno, escondido en el estrecho y profundo valle, en primavera, calentado por el sol, se funde y todo se disuelve en agua; así el temor dentro del corazón helado, era como estaba el de Pedro, cual silencio cierto, cuando Cristo tornó Sus ojos hacia él: todo se fundió en aquel momento, terminando en llanto.
11.- E non fu il pianto suo rivo, o torrente, Che per calda stagion giamai seccasse; Ché, benché il re del cielo immantinente A la perduta gratia il ritornasse, De la sua vita tutto il rimanente Non fu mai notte, ch’ei non si destasse, Udendo il gallo a dir quanto fu iniquo Dando lagrime nove al fallo antiquo. 11.- Y no fue su llanto río o corriente, que en cálida estación jamás secara; aunque el Rey del Cielo de una vez le devolviera la gracia perdida por el resto de su vida, nunca habría noche en la que él no despertara oyendo al gallo decir cuán injusto fue, derramando nuevas lágrimas sobre su antigua culpa.
12.- Per lo sangue, che al cor se n’era andato, Lasciando fredde l’altre parti, e smorte Dal raggio de’ santi occhi riscaldato Divenne fiamma, e per l’istesse porte, Ch’era intrato il timor, fuggendo sparve; E nel suo loco la vergogna apparve. 12.- Aquel rostro que poco antes estaba salpicado del color de la muerte, por la sangre que se había apresurado hacia el corazón, dejando lo demás frío y mortecino, templado por el rayo de los ojos santos se convierte en llama, y por las mismas puertas por donde había entrado, el temor desapareció huyendo y en su lugar apareció la vergüenza.
13.- Veduto il miser quanto differente Dal primo stato suo si ritrovava, Non bastandogli il cor di star presente A l’offeso signor, che sì l’amava, Senza aspettar se fiera, o se clemente Sententia il duro tribunal li dava, Da l’odioso albergo, ove allora Piangendo amaramente uscì di fuora. 13.- Al ver el mísero cuán diferente se encontraba de cómo era antes, no bastándole el ánimo de estar ante al ofendido Señor, que le amaba sin esperar dureza o clemencia de la sentencia que el duro tribunal le diera, del odioso lugar donde se encontraba, salió fuera llorando amargamente.
14.- E vago d’incontrar chi giusta pena Desse al suo grave error, poi che paura Di maggior mal l’ardita man raffrena, Per l’ombre errando de la notte oscura Ne va gridando, ove il dolor li mena, E la vita, che inanzi hebbe sì a cura, Hor più ch’altro odia, e sol di lei si duole, E perché lo fe’ errar, più non la vuole. 14.- Deseoso de encontrar a quien justo castigo diese a su grave falta -pues el miedo de mayores males reprime su mano temeraria-, errando por las sombras de la noche oscura iba gritando por donde el dolor lo llevó. Y la vida de la que antes poco se preocupaba, ahora la odia más que a nada y de ella se duele, y porque le hizo errar, ya no la quiere.
15.- Vattene vita va, dicea piangendo, Dove non sia chi t’odi, o chi ti sdegni; Lasciami; so che non è ben, che, essendo Compagnia così rea, meco ne vegni; Vattene vita va, ch’io non intendo, Che una altra volta ad esser vil m’insegni; Né vo per prolungar tue frali tempre, Uccider l’alma nata a viver sempre. 15.- “Vete vida -decía llorando- donde no seas odiada o despreciada. Déjame, sé que no está bien que siendo compañía ingrata, vengas conmigo. Vete vida, ve, no pretendo que otra vez vengas a enseñarme a ser vil; ni quiero prolongar tu frágil existencia, ni matar el alma nacida para vivir siempre.
16.- O vita troppo rea, troppo fallace, Che per fuggir qua giù sì breve guerra, Perder m’hai fatto in cielo eterna pace; Chi più desia goderti in su la terra, Più tosto senza te schernito giace; E chi vorria lasciarti, e gir sotterra, non vuoi mal grado suo, giamai lasciarlo Vaga di sempre a novo duol serbarlo. 16.- Oh vida tan culpable y falsa, que por huir de una breve discordia, me has hecho perder la paz eterna en el cielo. Quien más desea gozar de ti en la tierra, más pronto sin ti, humillado yace, y quien quería dejarte y estar bajo tierra, no puede a su pesar jamás dejarte, vagando por siempre con un renovado dolor.
17.- A quanti già felici in giovanez Recò l’indugio tuo lunghi tormenti, Che se inanzi al venir de la vecchiezza Sciolti fusser dal mondo, più contenti Morti sarían, poi che non ha fermezza Stato alcun, che si temi, o si paventi; Onde io vita a ragion di te mi doglio Che stessi meco, e stai più che non voglio. 17.- A cuántos ya felices en su juventud no dio tregua tu largo tormento, que si antes de alcanzar la vejez fueran liberados de este mundo, más contentos habrían muerto, pues una vida de temor o pavor no tiene validez alguna. Por eso vida, por tu causa me duele que sigas conmigo y no te quiero más.
18.- Non trovava mia fé sì duro intoppo Se tu non stavi sì gran tempo meco; Se non havesser gli anni, e il viver troppo Portato il senno, e la memoria seco, Pensar dovea, ch’io vidi dar al zoppo I pié, la lingua al muto, e gli occhi al cieco, E quel che più meravigliar fe’ l’ombre, Render l’anime ai corpi, onde eran sgombre. 18.- No habría encontrado mi fe este grave obstáculo si no hubieras estado tanto tiempo conmigo; si los años y el vivir no se hubieran llevado el sentido y la memoria, habría pensado que le vi dar pies al cojo, lengua al mudo y ojos al ciego, y lo más maravilloso para las sombras fue: regresar las almas a los cuerpos donde serían liberadas.
19.- Queste opre e più, che ‘l mondo, et io sapea, Ramentar mi dovean, che il lor fattore Fontana di salute esser dovea, E sgombrar dal mio petto ogni timore; Ma come quel, che per l’età ch’avea, Era di senno, e di me stesso fuore. Nel gran periglio ricercando aita Per tema di morir, negai la vita. 19.- Estos hechos y más que el mundo y yo sabemos, deberían haberme recordado que el que los llevó a cabo, es Fuente de salvación y liberaría de mi pecho cualquier temor. Sin embargo, como aquel que es temeroso por la edad, estaba yo sin sentido y fuera de mí, buscando ayuda en momento de gran peligro. Por el temor de morir, negué la vida.
20.- Negando il mio signor, negai quel ch’era La vita, ond’ogni vita si deriva; Vita tranquilla, che non teme, o spera, / Né puote il corso suo giunger a riva; Poi che dunque negai la vita vera / Non è, non è ragion, che unqua più viva; Vatten, vita fallace, e tosto sgombra; / Se la vera negai, non chiedo l’ombra. 20.- Negando a mi Señor, negué lo que era, la vida de la que toda vida deriva; vida tranquila que no teme ni espera, ni puede su curso alcanzar la orilla. Para el que niega la verdadera vida, no hay razón alguna para que siga vivo; vete pues vida falsa y libérame rápidamente; si la verdad negué, no quiero sombra.
Motete.- Vide homo, quae pro te patior; Ad te clamo, qui pro te morior; Vide poenas, quibus afficior; Vide clavos, quibus confodior; Non est dolor, sicut quo crucior, Et cum sit tantus dolor exterior, Intus tamen dolor est gravior, Tam ingratum cum te experior. Motete.- Ve hombre lo que por ti sufro; a ti te llamo que por ti muero. Ve las penas que me afligen. Ve los clavos que me penetran. No es dolor como el de la tortura. Y con tan grande dolor en lo externo, en lo interno el dolor es aún más grave cuando te encuentro tan ingrato.
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Iglesia de la Concepción Real de Calatrava
22 de febrero – 20:15 horas
Entrada libre hasta completar aforo

 

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