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Cantigas Centenales. Corazón de Castilla

EL ESCRIPTORIUM REAL Y LAS RAÍCES DE LA MÚSICA EUROPEA
Grupo Música Antigua
Eduardo Paniagua, director

INTÉRPRETES
Canto, fídula y viola:César Carazo
Salterio, cítara, dulcimer y coro:Eduardo Paniagua
Canto, viola y coro:Luis Antonio Muñoz

PROGRAMA


Cantigas Centenales. Corazón de Castilla. El escriptorium real y las raíces de la música europea.

Cantigas de Santa María (Alfonso X El Sabio, 1221-1284)

  1. Intitulatio. Don Afonso de Castela
  2. Prólogo. Porque trobar é cousa en que jaz
  3. CSM 1-Los siete gozos. Des ogemais quer' eu trovar
  4. CSM 100-Estrella del día. Santa Maria, strela do dia
  5. CSM 200-Alabé, alabo y alabaré. Santa Maria loei e loo e loarei
  6. CSM 279-Gran enfermedad. Santa Maria, valed', ai Sennor
  7. CSM 300-Siempre loar. Muito deveria ome sempr' a loar
  8. CSM 400-Maneras de loar. Pero cantigas de loor fiz de muitas maneiras
  9. CSM 401-Epílogo petiçon. Macar poucos cantares acabei e con son


NOTAS AL PROGRAMA


Las Cantigas Centenales son las obras que abren y cierran las distintas etapas de la historia de la redacción de los Códices: Cantigas 1, 100, 200, 300 y 400, además del Prólogo y el Epílogo. En ellas se refleja la autoría y las intenciones del Rey Alfonso X y contienen todo su proyecto cultural de reinado y de relación devocional con Santa María, su mentora y protectora. Contiene la intimidad del rey, autoanálisis, crítica de sus intenciones y la solicitud del “galardón” del trovador a cambio de la entrega del libro (códices) de sus loores a la Virgen. Por ello he denominado este proyecto El corazón de Castilla.

Las Cantigas de Alfonso X el Sabio se conservan en cuatro códices del siglo XIII. El contenido de los diferentes códices es complementario y en su conjunto contienen 427 canciones hechas en honor de Santa María por su trovador el Rey Alfonso X. La mayor obra lírica del Medievo mundial. Según avanzaba la composición y la compilación de las cantigas, el Rey Sabio hizo una reorganización para cada códice nuevo. De las cien cantigas originales (Códice de Toledo, MS To de la Biblioteca Nacional), hasta llegar al total de las 400 (MS E, Biblioteca de San Lorenzo de El Escorial), va pausando cada 100 cantigas con un loor especial y personal de “Alfonso” su trovador, las Cantigas Centenales.

En este concierto mostramos estas cuatro Cantigas Centenales y otras emblemáticas que abren y cierran el cancionero (Intitulatio o pregón, Prólogo, CSM 1 y Epílogo CSM 401), También se incluye la singular CSM 279 sobre la gran enfermedad del Rey. En todas ellas se muestra los propósitos del Rey Sabio como devoto de su Señora celestial a modo de firma personal. La intención de estos poemas cantados tiene que ver con su específica colocación en los códices. Alfonso tuvo en esta gran empresa poetas y músicos colaboradores, aunque desconocemos el motivo de porqué sus nombres no figuran. En esta selección de singulares cantigas se siente de modo evidente la “presencia” personal de Alfonso, no sólo como mecenas.

Intitulatio. Comienzan los códices y este trabajo con la denominada Intitulatio, proclama o pregón, donde se introduce a su autor Don Alfonso de Castilla, enumerando los títulos de su realeza. Sin notación musical y con octosílabos de rima cruzada, se declara las razones de la empresa cultural: “hizo cantares y melodías gustosos de cantar en honor y alabanza de la Virgen Santa María, en quien él mucho confía”. El título Rey de Romanos indica que este poema se compuso entre los años 1257 y 1275, etapa de la pretensión del Rey sobre el Imperio Romano Germánico.

El Prólogo va indicando los talentos necesarios para trovar bien. Declara el Rey que, aunque no los posee todos, toma la decisión de abandonar los amores humanos mundanos y dedicarse a las alabanzas de María, de la que espera el “galardón de amor” de todo trovador. Sus 7 estrofas tienen la métrica de “maestría” propia de los cantos de amor provenzal, con seis versos oxítonos, acento en la última sílaba, sin estribillo.

Los siete gozos. La Cantiga 1 es la primera de loor, como las decenales. El resto de cantigas cuenta milagros. Este loor presenta la vida de María en siete momentos cruciales de su Hijo, ligados a los “7 Gozos” recogidos en el culto: Anunciación y Visitación, Natividad con la llegada al portal, Epifanía con los tres Reyes Magos, Resurrección con el sepulcro vacío, Ascensión en una nube, Pentecostés y el Espíritu Santo y la Asunción al cielo y Coronación de la Virgen. Esta cantiga tiene su contrapeso con la de los “7 Pesares”, originariamente la número 50 en el primer códice (403 en la numeración de Mettman), grabada en el CD Cantigas de Nuestro Señor Pneuma PN-1280. Sus 8 estrofas ofrecen la singularidad de tener 8 miniaturas, cuando el resto de cantigas tienen 6 llenando una hoja del códice. Otra excepción son las cantigas acabadas en 5 que, por ser textos largos “cantigas grandes”, tienen 12 miniaturas ocupando dos hojas. Las maravillosas y variadas miniaturas de las cantigas son “pintura que se escucha” pues acompaña al poema enriqueciéndolo visualmente.

Estrella del día. La cantiga 100, es la más conocida del cancionero, Santa Maria, strela do dia. Se trata de una glosa del Ave maris stella compuesta por Venancio Fortunato en el siglo VI. Ocupa el lugar de la originaria cantiga 100 que cerraba el primer códice (To), Madre de Deus ora por nos, canto de la Sibila y mediación de la Virgen ante el juicio final, que pasó a ser la número XII del apéndice de las fiestas de Santa María (422 de Mettman), grabada en el CD La Vida de María, Pneuma PN-610. El Rey, de rodillas en la miniatura, se dirige de tu a la Virgen en las dos últimas estrofas y en nombre de todos (nos). El rey pide que nos oriente, como estrella matutina, hacia el futuro que deseamos; el Paraíso que muestra en la última miniatura. Paraíso con palmeras, frutos y ángeles músicos con instrumentos, varios de ellos de origen andalusí: laúd, rabab, qanun (salterio) y tar (pandereta). Alfonso X escogió la estrella para emblema de la “Orden de Santa María” que fundó en 1272.

Alabé, alabo y alabaré. La Cantiga 200 concluye el códice E con la misma intención que empezaba en el Prólogo. El Rey habla de sí mismo en relación con Santa María. “La he cantado, le canto y cantaré sus méritos” y nos explica porqué. Los tres tiempos de la acción se completan con la promesa de continuar cantando nuevas cantigas (loaré) y que otros seguirán su ejemplo. Es una cantiga de loor por lo que ella es, no por lo que hace (milagros). En un símil arquitectónico de los códices como si fueran una catedral, las cantigas de loor son su sentido estructural. Las cantigas de milagros son la parte decorativa. En esta cantiga el Rey es el autor y los súbditos-discípulos escuchan todo aquello que le ha sido concedido, (más de lo que puedo contar): buena familia, salud en las enfermedades, ayuda en las batallas, salir de conspiraciones. Y desea al final, verla a Ella “la que siempre amé”.

Gran enfermedad. La Cantiga 279 es especial por ser el primer milagro de curación. Puede incluirse entre las centenales por su carácter autobiográfico. En el códice de Toledo (To) figura como la X del Apéndice. Con forma de balada, Alfonso pide auxilio para sí mismo, “vuestro trovador” atenazado de dolor y cercano a la muerte. A partir del año 1269 el Rey empeora su salud y una forma de agradecer su curación es continuar componiendo cantigas de loor.

Siempre loar. El mensaje de la Cantiga 300 tiene dos partes. La primera versa sobre la conveniencia de loar a Santa María con la exposición estereotipada de sus atributos en disposición paralelística, con las contradicciones que ya dijera la Cantiga 180; madre e hija (de Dios), sierva y señora, etc. Continúa con el agradecimiento por su acción mediadora para interceder por nuestros pecados. La segunda parte es de carácter personal. El rey se siente incomprendido y desengañado de familiares y consejeros. Es criticado por sus actuaciones políticas y financieras, y también por sus logros culturales. Y ante el descontento que existe en su reino pide a la Virgen que se ponga de su lado, por su probada fidelidad a Ella. Exhorta a todos a loarla ya que no han valorado ni agradecido sus cantares y sones. Esta cantiga alterna versos de 7 y 4 sílabas.

Maneras de loar. La Cantiga 400 cierra el cancionero y el Rey da por concluida la tarea de hacer loores a la Madre de Nuestro Señor, que había anunciado en los versos 13 y 14 del Prólogo. Es una cantiga sin refrán, excepcionalidad que comparte sólo con las Cantigas 1, 340 (con forma de albada) y el Epílogo. En contraste a la intensidad y propósito del “loaré” de la Cantiga 200, en la Cantiga 400 hay un detalle de humildad al hablar en primera persona sobre la fragilidad y pequeñez de su obra realizada, frente a la que hace Santa María. No obstante el Rey se muestra seguro de su recompensa a pesar de la desproporción de su esfuerzo económico en financiar códices y catedrales en honor a la Virgen, frente al valor de la figura y milagros de la Virgen. Da a entender el amor con el que ha confeccionado el cancionero. Este aprecio queda corroborado al mandar en su testamento que los códices se guarden y canten en el templo allí donde sea enterrado (catedral de Sevilla). Alfonso pide a Santa María que acepte las cantigas y le suplica la mediación con su Hijo, el salvador de la humanidad, para la salvación de su alma.

Epílogo. Cantiga 401. Diez largas estrofas de diez versos cerraba el primer proyecto de 100 Cantigas de amor a Santa María, como si de un diwan andalusí se tratara. La cantiga de petiçon empezaba así: “Pois cen (cien) cantares feitos acabei e con son”. Pero las cantigas fueron aumentando su número con las de las Fiestas del año y de las cinco Fiestas de Nuestro Señor, y después duplicándose y cuadruplicándose hasta el total que disponemos. El Epílogo cambió su primer verso a “Macar poucos cantares acabei e con son” (Aunque pocos cantares he acabado…). En el códice E esta cantiga concluye el cancionero y recuerda el pacto con la Virgen hecho desde el Prólogo por el que Ella debería rogar por la salvación de su siervo trovador. Tanto la protección de su persona, como el auxilio a su gobierno del reino, en los malos momentos de traición y deslealtad. El canto es una oración de encendida emotividad y devoción.

La preciosa colección de las Cantigas identifica a Alfonso como el protegido de la Virgen, a imagen del rey Salomón. El conocimiento de sus escritos legislativos y científicos se completan con el conocimiento de las cosas de Dios. Alfonso es un Rey Sabio con fe, e interlocutor en los asuntos del Cielo. Los códices son también una obra penitencial personal por el compromiso adquirido con la Virgen cuando se convirtió en su trovador. El itinerario de las Cantigas Centenales muestran su tesón artístico, su autoría personal y la seguridad de obtener esa recompensa que pide en la cantiga final, el Paraíso cuando terminen sus días en este mundo.

Este programa corresponde al CD número 32 del proyecto de la Grabación Integral de las Cantigas. Un empeño cultural personal que se inició en 1994.

En www.pneumapaniagua.es se puede ver esta Colección de Cantigas editadas.



Eduardo Paniagua


Premio Música Clásica 2009 de la Academia de la Música de España.

Nominado Premios UFI 2010, 2011y 2012 Música Clásica (Unión Fonográfica Independiente).

Nacido en Madrid en 1952, es arquitecto y especialista de la música de la España medieval. A los 16 años graba sus primeros cuatro discos con el grupo Atrium Musicae. Miembro fundador de los grupos Cálamus y Hoquetus, se especializa en la música arábigo-andaluza. En 1994 crea los grupos Música Antigua e Ibn Báya, para el trabajo musical sobre las Cantigas de Alfonso X y la música andalusí respectivamente.

En paralelo funda y dirige el sello discográfico Pneuma. Por su trabajo y por la difusión de estas músicas inéditas está recibiendo excelentes críticas y premios internacionales, siendo nominado como Mejor Artista de Música Clásica en los Premios de la Academia de la Música en los años 1997, 2000 y 2004.

Información práctica

  • Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción (El Molar)
  • 15 de marzo
  • 20:00 horas
  • Entrada libre hasta completar aforo
Información completa del espectáculo