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Comunidad de Madrid
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EL FESTIVAL

XXVIII FESTIVAL INTERNACIONAL DE ARTE SACRO DE LA COMUNIDAD DE MADRID

Del 15 de febrero al 23 de marzo de 2018

Parece que haya pasado más tiempo, pero fue solamente hace dos años cuando planteamos una verdadera refundación de este festival con el claro objetivo de situarlo entre las mejores citas musicales de España. En aquella edición de 2016 presentamos ya las bases de los principales cambios que le quisimos aportar: máxima calidad en los conciertos, ampliación de la temática del festival hacia un plano que conectara más con lo espiritual, apertura de la programación a otros estilos musicales buscando los límites del festival, activo trabajo de producciones propias, especial atención al extraordinario talento de una brillante generación de jóvenes músicos españoles, ampliación de la colaboración institucional y mejora en la producción técnica de los conciertos y de otras de sus áreas.


Con esa misma línea de trabajo, la edición de 2017 fue la de la confirmación de todos esos cambios, no sólo manteniendo las nuevas ideas sembradas, sino ampliándolas y dándoles un mayor desarrollo, particularmente en la línea de encargos y estrenos absolutos, potenciando el papel del festival como espacio de creación y encuentro entre músicos de diferentes perfiles. La respuesta del público, la crítica y la comunidad artística fue fantástica, y el festival siguió ofreciendo numerosos conciertos que quedarán grabados para siempre en la memoria de los espectadores que estuvieron presentes allí. Así, el festival empezó a situarse claramente en el ámbito musical español con numerosos reconocimientos, como fue su selección entre los tres finalistas a los Premios GEMA 2016 en la categoría de mejor festival del año.


Confiamos en que esta nueva edición que presentamos sea sin duda la de la consolidación de todo este trabajo. Este tercer año será la prueba de fuego de que el festival sigue creciendo y afianzándose, manteniendo su personalidad sin decaer en una espléndida programación de conciertos, así como con la incorporación de nuevos aspectos que seguirán dotando al festival de un atractivo cada vez mayor. Es evidente que nos encontramos todavía en el camino para alcanzar muchos de estos propósitos, pero estamos convencidos de que este festival es mucho más que una mera suma de conciertos, de haberle dotado de un claro y potente relato que da sentido a todos la programación y de proporcionarle una fuerte personalidad propia, fruto de una estrategia perfilada a lo largo de estos dos últimos años.


Es en este fantástico territorio donde se mueve el actual Festival Internacional de Arte Sacro de la Comunidad de Madrid, que en su edición de 2018 presenta de nuevo una espectacular programación de conciertos, en gran parte inédita para el público madrileño y que es fiel reflejo del espectacular momento que vive la interpretación y la creación musical en España. Las cifras hablan por sí solas, los 39 conciertos que se celebrarán a lo largo de cinco semanas, 10 de ellos son encargos propios del festival, 6 son estrenos absolutos y 10 estrenos en España. Pocas citas musicales hay en España que incluyan en su programación una atractiva oferta de estilos tan aparentemente alejados, clásica, antigua, jazz, folk, pop, flamenco, rock, electrónica, experimental… todo ello además enmarcado bajo una misma temática común.


Otras claves de la programación de esta edición del festival son los encargos para los conciertos de inauguración y clausura del festival. El primero se lo hemos encargado a dos espléndidas formaciones españolas de música antigua, Concerto 1700 y Los Afectos Diversos, unidas de forma excepcional para ofrecer un programa de gran formato como son las Cantatas de Bach. En cuanto al concierto de clausura, repetiremos con las formaciones más jóvenes de la ORCAM, un guiño a los músicos que muy probablemente protagonizarán en el futuro otros conciertos del festival.


En cuanto a las efemérides musicales que se conmemoran en 2018, el festival prestará especial atención a los compositores François Couperin, de quien se cumplen 350 años de su nacimiento, y a Nicola Porpora y José de Nebra, en ambos casos 250 años desde la fecha de su muerte. La obra de este último será protagonista en varios conciertos, destacando por su singularidad su Oficio y Misa de difuntos, que se interpretó en 1758 con motivo de los funerales de la reina Bárbara de Braganza celebrados en el convento de las Salesas Reales, donde reposan los restos mortales de la reina y su esposo, el monarca Fernando VI.


Otra de las claras señas de identidad del festival es seguir apostando por el enorme talento, en demasiadas ocasiones poco visible, de una extraordinaria generación de músicos españoles. En el caso de la música antigua, a nombres como La Ritirata, L’Apothéose, The New Baroque Times, La Reverencia, Tasto Solo o el proyecto naciente de un jovencísimo Ismael Campanero, se suman otros que hemos ido a buscar a Europa, formaciones integradas por españoles aunque radicadas en Basilea, Ginebra, Ámsterdam o Bruselas que están brillando por toda Europa, pero que permanecían inéditas en España, como es el caso de Scaramuccia, Capella Sancta Maria, Il Caleidoscopio Ensemble, I Discordanti o Galimatias Baroque Ensemble. Nos hace muy felices presentarles por primera vez ante el público español en el marco de nuestro festival.


Mantenemos el ciclo PIANO MÍSTICO, que en esta ocasión presenta cuatro representantes de otra maravillosa generación de jóvenes pianistas, Isabel Dombriz, Eduardo Fernández, José Menor y Jorge Nava. Y hemos configurado bajo el ciclo que lleva el nombre de MÚSICAS INFINITAS todos los conciertos que definen esa programación más contemporánea y alternativa del festival. Es este ciclo el que nos permite una mayor experimentación para explorar los límites del festival en cuanto a propuestas y estilos musicales, así como para generar ideas nuevas y encuentros entre músicos, como del que surge el concierto de cuatro genios, Ariel Brínguez, Ignacio Prego, Pablo Martín Caminero y Dasari Kumar, que suman su talento en un proyecto experimental en el que el jazz, la música antigua y la electrónica se adentran en el repertorio español del siglo XVI. Se presenta el primer trabajo en solitario del guitarrista y productor Raül Refree y hay que destacar también la presencia internacional este año en este ciclo, con las actuaciones de Yorkston · Thorne · Khan, La Maison d’Amour, Piers Faccini y Vincent Segal o Marion Cousin y Gaspar Claus, así como dos fantásticos encargos a dos de las figuras más interesantes de la escena actual del jazz en España, Pepe Rivero y Antonio Lizana, y la apuesta electrónica del proyecto de Abel Hernández, uno de los grandes referentes de la escena indie española.


Si pudiéramos dibujar un triángulo que a modo de mapa simbólico explicara las coordenadas conceptuales del festival que estamos tratando de construir, encontraríamos tres vértices que explican de la mejor manera posible cuál es el relato que sostiene la programación en estos últimos tres años y qué es lo que hemos pretendido ofrecer al espectador. En el primer vértice escucharíamos la voz femenina de uno de los inolvidables personajes del cineasta sueco Ingmar Bergman, palabras que tienen la capacidad de atravesarnos el alma, "toda la ansiedad que llevamos con nosotros, nuestros sueños frustrados, la incomprensible crueldad, nuestro temor a la extinción, la dolorosa mirada interior a nuestra condición terrenal, han erosionado lentamente nuestra esperanza y cualquier otra salvación. El bramido de nuestra fe y la duda contra la oscuridad y el silencio es una de las pruebas más terribles de nuestro abandono y de nuestro aterrorizado e indescriptible conocimiento". El segundo vértice estaría ocupado por una de Las Elegías de Duíno de R. M. Rilke


Pues la belleza no es nada
sino el principio de lo terrible, lo que somos apenas capaces
de soportar, lo que sólo admiramos porque serenamente
desdeña destrozarnos. Todo ángel es terrible.


Este perfecto triángulo imaginario quedaría cerrado por un aforismo de un joven E. M. Cioran, de su obra De lágrimas y de santos, “«no puedo diferenciar las lágrimas de la música» (Nietzsche). Quien no comprende esto instantáneamente, no ha vivido nunca en la intimidad de la música. Toda verdadera música procede del llanto, puesto que ha nacido de la nostalgia del paraíso”.


Solamente nos queda invitarles a adentrarse y explorar ese territorio simbólico del festival y disfrutar de los conciertos programados, del sueño de la razón.