Miguel Llamazares, violín
Julia Franco, piano
| I | Conrado del Campo
1878 - 1953 |
Romanza para violín y piano |
| Joaquín Turina
1882 – 1949 |
Variaciones Clásicas, Op. 72 | |
| Manuel de Falla
1876 – 1946 |
Suite popular española (transc. de Kochansky de Siete canciones populares españolas) - El paño moruno - Nana - Canción - Polo - Asturiana - Jota |
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| II | Eduardo Toldrá
1895 – 1962 |
Soneto de la Rosada
Ave María |
| Pedro Blanco
1883 – 1919 |
Romance | |
| Joaquín Nin
1879 – 1949 |
En el jardín de Lindaraja | |
| Jesús Guridi
1886 – 1961 |
Evocación | |
| Manuel de Falla
1876 – 1946 |
Danza de “La vida breve” (transc. de F. Kreisler) |
El programa que escucharemos se centra en una generación de grandes compositores liderados por Manuel de Falla, todos ellos nacidos entre 1872 y 1895, que crearon escuela en España. Este grupo, equivalente musical de la Generación del 98, hizo una importante contribución a la historia de la música española en las primeras décadas del siglo XX, particularmente en lo que respecta a la creación del sinfonismo español, a la recuperación de la música de cámara y a la regeneración de la música nacional en diversos aspectos estéticos, sociales y pedagógicos.
Conrado del Campo nace en Madrid en 1878. Prolífico compositor e ilustre pedagogo, desde su cátedra de Composición del Conservatorio de Madrid, forma a gran parte de los compositores que componen el panorama musical español de la segunda mitad del siglo XX: Fernández Blanco, Bacarisse, Remacha, García Leoz, C. Halffter, etc.). Tocaba el violín y la viola y fundó el Cuarteto Francés, con el que impulsa la música de cámara e interpreta por primera vez en España la integral de los Cuartetos de Beethoven. Fallece en Madrid en 1953. Como característica principal de su música hay que hablar ante todo de un romanticismo con ideal nacionalista, que progresivamente va tomando tintes casticistas (propios del Madrid de la época). Su Romanza para violín y piano es una pieza de salón escrita en 1901, en la que el violín se impone melódicamente al piano. A pesar de tratarse de una obra de juventud, ya se encuentran en ella algunas características de su música: largas frases, lirismo evocador y juegos rítmicos y modulantes.
Joaquín Turina nació en Sevilla en 1882 y murió en Madrid en 1949. Comenzó pronto a estudiar piano y a componer: primero en su ciudad natal, después en Madrid, donde acabará fijando su residencia, y finalmente en París (al igual que Falla y tantos otros de su época). Los consejos que Albéniz da a Turina le orientan hacia una música menos afrancesada, más nacionalista y que, con el tiempo, dará lugar al “pintoresquismo” turiniano, es decir, al “costumbrismo andaluz”. Aborda todos los géneros y en especial la música de cámara, escribiendo tres Sonatas para violín y piano y otras obras para cuarteto de cuerda, trío, cuarteto, quinteto y sexteto con piano. En 1932, Turina escribió las Variaciones clásicas, Op. 72, que estrenaría el violinista Manuel Pérez Díaz en el Ateneo de Madrid. La obra está dedicada a su amiga la violinista Lola Palatín, intérprete de su música. Según cuenta el propio Turina "En las Variaciones clásicas, un tema, casi lamento, de expresión triste, toma diferentes aspectos, según el curso del desarrollo. La primera variación significa un balanceo lánguido y perezoso, que parece guajira en el sentimiento, aunque no lleva la combinación de compases propia de la canción cubana. En la segunda variación se oye, en lejanía, una copla de seguidillas. La tercera variación es un tango, rítmico y rígido, que prepara la cuarta, evocación melódica de sonoridad muy tenue que canta el violín con sordina. Terminan las variaciones con un final alegre y rápido, en ritmo de zapateado".
Manuel de Falla nació en Cádiz en 1876. Fue un hombre muy religioso, tímido y modesto, y uno de los grandes compositores españoles del siglo XX. Estudió composición con el prestigioso folklorista y profesor, Felipe Pedrell. Con 31 años se fue a París y allí conoció a Debussy, Albéniz, Ravel y Stravinski. Su estilo al principio fue nacionalista, aunque el folclore español nunca lo utilizara de forma directa, cultivando posteriormente elementos impresionistas. Cuando comenzó la I Guerra Mundial decidió volver a España y se instaló en Madrid, donde estrenó el ballet El amor brujo (1915), encargo de la prestigiosa bailaora flamenca Pastora Imperio. En 1919 murieron sus padres, lo que provocó que se fuese a vivir a Granada, ciudad que le deslumbró. Con el devenir de la Guerra Civil española, Manuel de Falla decidió exiliarse en Argentina, donde murió en 1946. Antes de que Falla dejara París en 1914 para regresar a España, terminó las Canciones Populares Españolas, originalmente escritas para canto y piano sobre textos populares, dedicadas a Madame Ida Godebska. El estreno tuvo lugar el 14 de enero de 1915 en el Ateneo de Madrid, en un homenaje a Falla y Turina, con la cantante Luisa Vela y el propio Manuel de Falla al piano. El gran violinista polaco Paul Kochanski (1887-1934) trabajó con Falla para transcribir seis de las siete canciones para violín y piano, dejando de lado la Seguidilla murciana. Kochanski tituló la obra como Suite Popular Española, alterando el orden de las canciones con respecto a la partitura original de Falla. En la suite utiliza recursos técnicos y sonoros del violín como el pizzicato o la sordina, para enriquecer y crear un ambiente adecuado al carácter de las canciones.
Excelente violinista y cultivador de la música de cámara como primer violín del célebre Quartet Renaixement, Eduardo Toldrá (1895-1962) compone con una estructura formal clara y sencilla. Lo podemos así observar en sus Seis sonetos para violín y piano, de los que oiremos los dos primeros: Sonetí de la Rosada y Ave María. Estos Sonetos, según Oriol Martorell, "revelan con claridad el alma del músico Toldrá”. Otros seis sonetos poéticos sirven de inspiración al compositor, que ofrece su visión de las escenas y los ambientes evocados en los versos, sin existir el propósito de escribir música programática. La obra fue premiada en el III Concurso Musical "Eusebi Patxot i Llagusterra" del año 1922 y fue estrenada por el propio autor y el pianista Motte-Lacroix en el Palau de Barcelona el 28 de diciembre de aquel mismo año. Sonetí de la rosada (Soneto del rocío), inspirado en un poema de Trinitá Catases, posee gran fluidez melódica y esencias populares catalanas, subrayadas por un piano brillante, de cierta ascendencia franckiana. El tresillo aparece en ambos instrumentos como elemento unificador de suma ternura y delicadeza. En Ave María, sobre un poema de Joan Alcocer, el piano realiza una introducción íntima, a modo de oración o súplica, para que después el violín exprese con amplitud una mayor emoción y recogimiento espiritual.
Pedro Blanco (León, 1883-Oporto, 1919) fue un pianista y compositor cuya obra ha estado olvidada durante 90 años, hasta que por casualidades de la vida, apareciera una de sus partituras arrinconada en un cajón de un mueble antiguo que adquirió en un anticuario un músico amante de la música española. Desde entonces el Festival de Música Española de León viene realizando un proyecto de recuperación de su figura con la grabación y la publicación en edición crítica de toda su obra. Blanco estudió en el Conservatorio de Madrid con Felipe Pedrell (al igual que Falla) y allí ganó el Primer Premio de Piano. En 1903 se traslada a Oporto, donde reside hasta su muerte en 1919, víctima del virus de la influenza, la denominada “gripe española”. Escribe numerosas obras para piano, dos suites sinfónicas y un Concierto para piano y orquesta, además de varias canciones en portugués y en castellano. En 1915 escribió una obra para violín y piano titulada Romance y Zambra andaluza, fiel reflejo del carácter romántico y nacionalista de su música. Se la dedicó “al notable artista José Porta”. El Romance tiene “giros” típicamente andaluces y está inspirado en la música romántica de salón, muy de moda en la época, con una parte de piano más elaborada, dada su condición de pianista.
Joaquín Nin y Castellanos (1879-1949), fue un compositor, pianista y musicólogo cubano, nacido español (Cuba era entonces parte de España), de padres españoles. Estudió en París con Moszkowski y con Vincent d'Indy en la Schola Cantorum de París, donde enseñó de 1905 a 1908. Sus composiciones tienen una fuerte influencia nacionalista española, aunque también compuso varias piezas de danzas cubanas. Se casó con Rosa Culmell, una cantante de ópera y de esta unión nacieron tres hijos, entres los que se encuentran el compositor Joaquín Nin-Culmell y la escritora Anaïs Nin, muy conocida tras la publicación de sus famosos Diarios. Fue miembro de la Academia Española y recibió en Francia la Legión de Honor. En el jardín de Lindaraja es una de sus obras para violín y piano de estilo alhambrista, inspirada en uno de los bellos jardines de La Alhambra de Granada.
Jesús Guridi nace en Vitoria en 1886 y muere en Madrid en 1961. Su madre era pianista y su padre violinista. A los 18 años ingresa en la Schola Cantorum de París, estudiando con Vincent d'Indy. En 1912 es nombrado director de la Sociedad Coral de Bilbao y desde 1944 enseña en el Conservatorio de Madrid, siendo, años más tarde, su director. Muy influido por Wagner y los músicos del romanticismo tardío, encuentra en las raíces del folclore vasco su inspiración y las primeras notas que más tarde darán cuerpo y alma a sus composiciones. Guridi abarca con solidez un enorme abanico de géneros. No compuso mucha cantidad de música de cámara, pero la que hizo es de muy buena calidad. Evocación es una pieza romántica de salón escrita en 1945.
El gran violinista y compositor Fritz Kreisler (1875-1962) se dejó seducir por el tema más popular de La vida breve de Manuel de Falla, un drama lírico situado en la ciudad de Granada. La vida breve fue compuesta por Falla en 1904 y estrenada en Niza en 1913. Estamos ante su primera gran obra, con la que ganó el Concurso de Composición convocado por la Academia de Bellas Artes de San Fernando. En ella puede intuirse la enorme personalidad musical de su autor, con referencias directas a un folclore imaginario y una notable capacidad para la evocación de la magia del Albaicín granadino, sin que aún lo hubiera conocido. Esta transcripción de Kreisler es una muestra del virtuosismo de algunos grandes violinistas de los siglos XIX y XX, que realizaron versiones muy brillantes de célebres obras de compositores españoles con el fin de interpretarlas en sus recitales por todo el mundo.
JULIA ELISA FRANCO VIDAL
MIGUEL FERNÁNDEZ LLAMAZARES
El Dúo Ad Libitum, formado en 1997 e integrado por el violinista Miguel Llamazares y la pianista Julia Franco, ha mostrado desde sus comienzos un interés especial por la música española, estrenando numerosas obras de compositores actuales y rescatando las de aquellos injustamente olvidados. Este interés se vio reconocido en 2003 por el Instituto Leonés de Cultura, que le concedió una beca para la investigación y el análisis de la música para violín y piano y el estreno de obras de compositores leoneses del siglo XX.
Así mismo, el Dúo ha grabado hasta el momento tres discos, dos de ellos con la obra completa para violín y piano de los compositores leoneses Rogelio del Villar y José Mª García Laborda. En 2004 se presentó su último trabajo discográfico, grabado en el Auditorio de León y editado con la colaboración de la Junta de Castilla y León. El CD contiene la primera grabación mundial de las obras para violín y piano de los compositores españoles Conrado del Campo y Julio Gómez y ha recibido la excelente crítica de revistas y medios de comunicación especializados como Scherzo, Ritmo, Música y Educación, ABC, etc. El disco también ha despertado el interés de RNE-Radio Clásica, que ha incluido en repetidas ocasiones y en diferentes programas las obras recopiladas en este álbum.
La actividad concertística del Dúo Ad Libitum le ha llevado a actuar en las salas y auditorios más importantes del país, como el Centro para la Difusión de Música Contemporánea (CDMC) y la Fundación Juan March (Madrid), Auditorio Ciudad de León, Palacio de Festivales de Santander, etc. y en los festivales más prestigiosos, como el Festival Internacional de Primavera Música Contemporánea de Salamanca, Semana de Música de Cajastur, Festival Nuevas Tendencias de la Música Contemporánea de Vitoria, Festival Internacional de Música La Mancha-Quintanar de la Orden, Ciclo de Eresbil (Archivo Vasco de la Música) o el Festival de Música Española de León. Sus interpretaciones han sido frecuentemente grabadas en directo para Radio Clásica y para Televisión Española (TVE).
Entre sus últimas actuaciones destacan las realizadas en el Festival Internacional Primavera de Música Contemporánea de Salamanca, donde estrenaron en España Lost Landscapes, del finlandés E. Rautavaara, las Jornadas de Música Contemporánea de Segovia, el Ciclo Martes Musicales de la Fundación Caja Vital en Vitoria y el Festival Internacional “Summit” de Burgos, donde ofrecieron una conferencia-concierto sobre Manuel de Falla y la Generación de los Maestros.