Mario Prisuelos, piano
| I | Antonio Soler 1729 – 1783 |
Sonata en Re menor, SR 104 Sonata en Re bemol mayor, SR 88 |
| Marcial del Adalid 1826 - 1881 |
Balada en Si mayor “La noche”, Op. | |
| Isaac Albéniz 1860 – 1909 |
Asturias (Leyenda) | |
| Enrique Granados 1876 – 1916 |
El pelele | |
| Manuel de Falla 1876 - 1946 |
Serenata andaluza | |
| Joaquín Turina 1882 – 1949 |
Orgía (Danzas fantásticas) | |
| Federico Mompou 1893 - 1987 |
Tres Preludios (I, X, V) | |
| Tomás Marco 1942 |
Soleá | |
| Jesús Rueda 1961 |
Interludios - Movimiento - Registros separados - Corrente - Campo de estrellas - Berceuse - Visión |
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| Mario Carro 1979 |
Impromptu |
El Padre Antonio Soler es considerado el máximo exponente de la música española del siglo XVIII, seguidor de la escuela clavecinística de Domenico Scarlatti, de quien fue alumno. Compuso 120 sonatas originalmente para clave, en las que suele adoptar el esquema formal tripartito del compositor italiano. Son estas dos sonatas claro ejemplo en el que ya se aprecian matices de firme trazo “español”, que quedarían mucho más adelante asentados con la música nacionalista de compositores posteriores.
La obra del coruñés Marcial del Adalid muestra claramente la influencia del romanticismo europeo de la época. Muy joven se trasladó a París, donde se cree que fue alumno de Chopin, y más tarde a Londres, donde estudió con Liszt. Su producción abarca gran cantidad de géneros, incluyendo la ópera, siendo en la música de cámara, y más concretamente en la música para piano, donde más relevancia alcanza su catálogo. La Balada Op. 29 transmite por medio de un carácter de aire cantábile esa sensación nocturnal a la que se refiere el subtítulo.
Son numerosas las obras que Albéniz escribió antes de la suite Iberia. Obras en general de gran inspiración con asentado carácter nacionalista, que fueron normalmente compiladas en colecciones, como es el caso de Asturias (Leyenda), publicada inicialmente como preludio dentro de Cantos de España y años más tarde dentro de Suite Española. El nombre de Asturias se cree que se debe a algún tipo de error editorial ya que es una obra con marcado carácter andaluz y evocador de los sonidos de la guitarra.
Entre 1909 y 1913 escribió Granados la suite Goyescas, la obra más madura e inspirada de su producción, estrenando la primera parte él mismo en el Palau de la Música Catalana en 1911. Una vez concluida la obra, escribiría El pelele, subtitulado goyesca, como obra inicialmente independiente de la suite. Cuando más tarde compuso Granados su ópera Goyescas, a partir de la suite inicial para piano, utilizaría la música de El pelele al inicio de la ópera. Con esta pieza alegre y brillante nos evoca Granados a ese muñeco de trapo que es manteado por cuatro mujeres en el lienzo del mismo nombre de Francisco de Goya.
Estrenaba la Serenata andaluza el mismo Falla en el piano del Ateneo de Madrid en 1900, destacando esta obra entre las de producción previa a la gran madurez que le llevaría a componer años más tarde sus grandes obras para piano como Noches en los jardines de España. Siendo ésta una de sus obras de juventud, deja ya ver, detrás de un clima nocturno y poético, a ese Falla de tradiciones flamencas con rasgueos de guitarra y ritmos gitanos.
El 15 de junio de 1920 estrenó el propio Joaquín Turina sus Danzas fantásticas para piano en la Sociedad Filarmónica de Málaga. La obra se compone de los números Exaltación, Ensueño y Orgía y surgió como inspiración después de una lectura de la novela de su paisano José Mas. Orgía es una obra de carácter danzante, de contundentes ritmos que contrastan con momentos más cantábiles, dejando siempre presentes marcadas raíces andaluzas.
Federico Mompou marca una de las personalidades compositivas más singulares de toda la tradición musical española. La influencia de sonidos del impresionismo francés y una personalísima visión del folclore catalán, confluyen en un estilo compositivo único. Los preludios son obras muy breves en las que se mezclan un gran lirismo junto con la aparente sencillez de escritura del compositor catalán.
Soleá surge como consecuencia de un encargo del Ministerio de Cultura, a diferentes compositores, para celebrar el Centenario del nacimiento de Joaquín Turina. Tomás Marco busca así con Soleá “usar determinados elementos del espíritu con que componía Turina y abordarlos con un criterio musical propio y actual”, en palabras del compositor.
Jesús Rueda compuso sus 24 Interludios entre 1995 y 2003, año de su edición. Son un compendio de piezas breves sin apenas desarrollo, en las que el compositor recrea a partir de recuerdos personales una serie de piezas independientes. En ellas se aprecia bajo la fuerte personalidad del compositor una gran variedad estilística junto con un perfecto dominio de los recursos del piano.
El compositor madrileño Mario Carro desarrolla pese a su juventud una intensa actividad avalada por premios internacionales como los de Boston, Zaragoza o Viena y encargos como los realizados por el Centro para la Difusión de la Música Contemporánea (CDMC). Impromptu es una obra en la que se marca ese carácter de improvisación que el nombre de la obra indica. Va evolucionando espontáneamente dentro de una constante búsqueda colorística, marcada por los continuos efectos armónicos que recorren todo el teclado, intensificándose así hasta la eclosión final de la obra. Impromptu está dedicada al pianista Mario Prisuelos quien la estrenó el 28 de febrero de 2010 en New Jersey (Estados Unidos).
El pianista Mario Prisuelos nace en Madrid, donde desde muy temprana edad realiza sus estudios en el Conservatorio de su ciudad natal. Muy joven se traslada a Viena para concluir su formación académica bajo la dirección del profesor Leonid Brumberg, regresando después a Madrid para perfeccionarse con el maestro Humberto Quagliata. Continúa así la tradición pianística de grandes maestros como Alfred Cortot, Claudio Arrau o Arthur Rubinstein. Recibe también los consejos de Phillip Dyson, Andrzej Jasinski y Alicia de Larrocha.
Desde muy joven comienza una intensa actividad concertística ya sea como solista o en grupos de cámara, realizando su debut con orquesta interpretando el Concierto nº 23 de Mozart. Su consagración a nivel europeo se produce con su participación en el Festival de Piano de Feuchtwangen dentro del aclamado Musikzauber Franken en Alemania, donde la crítica elogia su gran talento y fuerte poder de comunicación. A partir de allí vienen sus debuts en Viena, Milán, Londres, Zagreb, etc… Desde entonces es invitado habitual en importantes festivales de toda Europa.
Cabe especial mención la gira europea donde presentó el programa “…de Bach a Khachaturian”, gira que concluye en Madrid, en la Fundación Juan March. Esta producción es grabada en CD para el sello Sonoris y presentada por Radio Clásica de Radio Nacional de España. Mario Prisuelos destaca por presentar programas originales ante el público. De ahí su última producción discográfica titulada “Música Española para piano: del Barroco al presente”, grabado para el sello Verso y presentado recientemente en gira de conciertos por Centroamérica.
Es fundamental en su carrera el firme compromiso de Mario Prisuelos con la creación musical de su tiempo, difundiendo, entre otras, música de sus jóvenes compatriotas, algunos de los cuales ya le han dedicado su música, tanto en conciertos como en grabaciones, mereciendo especial mención las realizadas para Televisión Española (TVE). Así mismo actúa con el Grupo SequenceSax en la difusión del repertorio contemporáneo.
Mario Prisuelos es uno de los más relevantes pianistas de su generación, lo dice la crítica, lo demuestran sus conciertos y lo confirma su enorme actividad europea y americana. Precisamente en 2010 debutará en el emblemático Carnegie Hall de Nueva York, dentro de una extensa gira que realizará por Estados Unidos.
Pese a su juventud ya es requerido para dictar “masterclasses” en diferentes centros docentes y universidades de Europa y América.
Entre sus compromisos futuros le esperan su debut en Oriente, China y Japón, en 2011.
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