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La Spagna

A tribute to Telemann

  • Duración aprox: 77’

INTÉRPRETES

Pablo Gutiérrez, violín (concertino)
Marta Mayoral, violín y viola
Beatriz Amezúa, violín
Irene Benito, violín
Adrián Pineda, violín
Mª Mar Blasco, violín
Rosa San Martín, viola
Pablo Garrido, violonchelo
Silvia Jiménez, contrabajo
Jordan Fumadó, clave
Álvaro Marías, flauta dulce (solista invitado)
Alejandro Marías, viola da gamba, violonchelo y dirección

PROGRAMA

I

Georg Philipp Telemann (1681-1767)

Ouverture-Suite para viola da gamba, cuerda y bajo continuo, TWV 55:D6  
I. Ouverture
II. La Trompette
III. Saraband
e
IV. Rondeau
V. Bourrée
VI. Courant & Double
VII. Gigue

Concierto para flauta dulce, viola da gamba, cuerda y bajo continuo, TWV 51:a1 
I. Grave
II. Allegro
III. Dolce
IV. Allegro


II

Concierto para viola da gamba, cuerda y bajo continuo, TWV 51:A5 
I. Soave
II. Allegro
III. Adagio
IV. Allegro

Concerto grosso a 6, TWV 52:G1 
I. Grave
II. Vivace
III. Grave
IV. Vivace

Ouverture-Suite Burlesque de Quixotte, TWV 55:G10 
I. Ouverture
II. Le réveil de Quichotte
III. Son attaque des moulins à vent
IV. Ses soupirs amoureux après la Princesse Dulcinée
V. Sanche Panse berné
VI. Le galope de Rosinante et Celui d'ane de Sanche
VII. Le couché de Quichotte



Notas al programa:

Georg Philipp Telemann (1681-1767), además de un músico polifacético y genial, pasa por ser el compositor el más prolífico de la Historia, con más de 3000 obras en su catálogo. Su talento, su profundidad, su simpatía y su espíritu emprendedor hicieron de él un hombre respetado y popular comparado a menudo con Händel o con Bach, quien lo hizo padrino de su hijo Carl Philipp Emanuel.


En este programa se escuchan dos formas musicales paralelas y opuestas en la escritura instrumental del Barroco: la suite, forma francesa por antonomasia, y el concierto, eminentemente italiano. Telemann se nutre, pues, de estilos opuestos para dar esplendor la música alemana, crisol de influencias y centro indiscutible de los nuevos estilos musicales. Y es que la producción de Telemann, además de ingente, es de lo más variado; pese a que en vida se lo consideró, sobre todo, un compositor de música religiosa, su catálogo abarca un sinfín de obras profanas para todos los instrumentos imaginables y en las formas y estilos más variados.


Cuando Telemann entró al servicio del Conde Erdmann von Promnitz, en Sorau (actual Żary, Polonia), este acababa de regresar de Francia; fascinado por la música que allí había escuchado, le encomendó la composición de nuevas obras en estilo francés. Cuenta Matheson que Telemann consiguió partituras de compositores como Lully o Campra y, a partir de ellas, compuso nada menos que 200 Overturas seguidas de sus correspondientes suites de danzas. Dos de ellas son las que abren y cierran este programa. La primera es tan francesa que está dedicada a la viola da gamba, instrumento que seguía imperando en la Francia de Luis XIV. Tiene un papel solista, pero también tiene muchos pasajes al unísono con los violines, integrándola a la cabeza de la orquesta. Telemann hace un uso fundamentalmente melódico pero muy idiomático de este polifacético instrumento que conocía tan bien (para él compondría las 12 Fantasías a solo recientemente encontradas, además de otras muchas obras).


Las tres obras que continúan el programa corresponden al genero del concerto, eminentemente italiano. La diversidad de conciertos para instrumentos solistas que escribió Telemann es casi infinita, por lo que cada uno de ellos posee características propias. En el caso del concierto para flauta dulce y viola da gamba, los instrumentos solistas tienen un papel poco integrado dentro de la orquesta para primar el diálogo entre ellos, fluyendo y entrelazándose con preguntas y respuestas entre el dulce sosiego del tercer movimiento y los ritmos de fandango del segundo.


El concierto para viola da gamba en la mayor, con el que comienza la segunda parte del programa, es de lo más ecléctico. Comienza con una suave conversación entre los violines y el solista que se vuelve intensa y virtuosa en el contrapunto del segundo movimiento. La emoción embriaga en el sublime tercer movimiento, en el que violines y bajo continuo arropan un sollozo íntimo de la viola da gamba, para acabar la obra con un movimiento ligero y desenfadado muy cercano al entonces vanguardista estilo galante. Aunque Telemann se refiere al instrumento solista como “viola” a secas, la escritura de algunos pasajes en bariolage parece más apropiada para la afinación en cuartas de la viola da gamba que para las quintas de la viola da braccio.


La penúltima obra del programa responde al italianísimo género delconcerto grosso, en el que un grupo de solistas “concierta” con el ripieno. Sí hay en esta obra, a diferencia de la anterior, una unidad estilística al más puro estilo corelliano, con un primer movimiento lleno de juegos armónicos sobre un bajo caminante, un segundo movimiento fugado a tres voces, un tercer movimiento lento y cadencial para gloria del violín solista y una giga llena de imitaciones.


El concierto terminará con la archiconocida Burleske de Quixotte, una Obertura-Suite como la inicial que está entre los más brillantes ejemplos de música descriptiva que en el mundo ha habido, con la dificultad añadida de que lo hace ciñéndose formalmente a diferentes danzas. La obertura tiene una grandiosidad ya con un punto grotesco que alude, como en las óperas, a lo que va a ocurrir más adelante. El despertar del Quijote es una descripción de un amanecer progresivo que transmite la energía inconfundible de cuando uno abre los ojos lleno de energía, para afrontar un día que se presume motivador y emocionante. No tarda en llegar la acción, con el violento Ataque a los molinos de viento, en el que poco cuesta imaginar el ruido de las maltrechas armas de don Quijote mientras ráfagas de viendo hacen girar las aspas. Telemann busca el contraste total con el siguiente movimiento, Sus suspiros de amor por la princesa Dulcinea. En francés, soupir quiere decir, además de suspiro, “silencio” en música; y es que lo más importante de este movimiento es el silencio, como una respiración entre cortada, que hay tras la segunda nota de una melodía que no puede ser más amorosa. Hay de nuevo un gran contraste con el siguiente movimiento, Sancho Panza manteado, donde suenan motivos de burla y se intuye el costoso ascenso y la pesada caída del gordo escudero. Telemann ilustra a continuación, con dos danzas, el galope de Rocinante y el trote cojo de la mula de Sancho (¡es un ejercicio paradójico el de describir la cojera en una danza!). La obra -y el concierto- terminan con un movimiento que en francés se llama Le couché de Quichotte. Se trata de una broma en la que Telemann traslada a La Mancha la ceremonia de le couché du Roi, que celebraba Luis XIV cada noche; la música, acelerada, transmite la sensación de inquietud propia del insomnio, tras una jornada que ha sido agotadora pero tan excitante que no permite conciliar el sueño.


Breve biografía de los intérpretes:

La Spagna


El conjunto La Spagna fue fundado por Alejandro Marías en el año 2009 y adoptó su nombre en honor a la melodía que, con este título, sonó sin cesar en toda Europa entre los siglos XV y XVII. En función de la música abordada, normalmente entre el renacimiento y el primer clasicismo, La Spagna puede presentar disposiciones muy diferentes, desde un reducido grupo de cámara hasta producciones orquestales y operísticas con directores invitados.


La Spagna toca con instrumentos originales o copias adaptadas a cada época y estilo, así como con unos criterios interpretativos de carácter histórico que ayudan a estar más cerca de la música en su esencia, tal y como fue concebida por sus autores. Esto no tiene una finalidad arqueológica, sino puramente artística, ya que, cuanto más cerca estemos del autor, más intensamente podremos expresar las emociones y afectos que él nos ha transmitido.


Los músicos que integran La Spagna son jóvenes profesionales formados en los conservatorios y escuelas más prestigiosos de Europa, frecuentes colaboradores de algunas de las orquestas, directores y solistas más importantes del panorama internacional de la música antigua. Son la imagen de una nueva generación de instrumentistas comprometidos no solo con ofrecer una interpretación impecable, sino también con respetar la perspectiva histórica y social de cada repertorio.


La Spagna ha recibido el premio GEMA 2015 al mejor grupo joven de música antigua y actualmente está buscando patrocinio para poder llevar a cabo su primer proyecto discográfico. Más información en Facebook y en Twitter @LaSpagna.


Alejandro Marías, director artístico


Alejandro Marías obtuvo los Títulos Superiores de Violonchelo y Viola da gamba en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, tras haber iniciado sus estudios con Enrique Correa y Maria de Macedo. Se trasladó a Francia para especializarse en la interpretación historicista de los repertorios clásico y romántico y más tarde a Suiza, donde cursó, en la Haute École de Musique de Genève, los Masters de Concierto en Violonchelo barroco y Viola da gamba, con Bruno Cocset y Guido Balestracci, respectivamente. Ha recibido clases de algunos de los mejores violonchelistas del mundo, entre los que se encuentran Christophe Coin, Philippe Muller o Claudio Bohorquez, de gambistas como Wieland Kuijken, Jordi Savall, Marianne Muller o Hille Perl y de violonchelistas barrocos como Anner Bylsma o Jaap Ter Linden.


Alejandro Marías es profesor de Viola da gamba en el Conservatorio Superior de Música de Sevilla, director artístico del conjunto barroco La Spagna, colaborador habitual de Zarabanda y miembro del Cuarteto Francisco de Goya, una formación dedicada a la interpretación historicista del repertorio clásico para cuarteto de cuerda. Ha actuado junto a diferentes grupos de cámara en España, Francia, Suiza, Italia, Alemania, Bélgica, Holanda, Polonia, Bulgaria, Rumanía, Grecia, Rusia, Israel, Argelia, India, Argentina y Bolivia. Como solista, realiza a menudo recitales y conciertos, mientas que, desde le bajo continuo, ha acompañado a músicos como Hiro Kurosaki o Gilles Colliard y ha participado en producciones de ópera como Don Giovanni de Mozart (Oviedo), Dido y Eneas de Purcell (Madrid) o David et Jonathas de Charpentier (París).


Ha trabajado con directores como Philippe Herreweghe, Marc Minkowski, Ton Koopman, Bruno Weil, Sigiswald Kuijken, Hervé Niquet, Lucy van Dael, Paul Agnew, Enrico Onofri o David Stern y grabado para los sellos Warner, Winter&Winter y Columna Música, así como para numerosas cadenas de radio y televisión de Europa, América y norte de África.


Página web de la compañía:
www.laspagna.es


Información práctica

  • Boadilla del Monte
  • Jardines del Palacio del Infante Don Luis
  • Sábado, 8 de julio
  • 22:00 h