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EXORDIUM MUSICAE + LAURA GRANERO

Forte e Piano: Boccherini y Haydn

  • Duración aprox: 60’

INTÉRPRETES

David Santacecilia | violín histórico
Marta Mayoral | violín histórico
Raquel Tavira | viola histórica
Manuel de Moya | violonchelo histórico
Laura Granero | fortepiano

PROGRAMA

Luigi Boccherini (1743-1805)
Quinteto para fortepiano, dos violines, viola y violonchelo en mi menor op. 57 n.º 3 (G 415)
L. Boccherini
Andante lento assai
Minuetto non presto
Provensal Allegro vivo
Andante lento
Provensal Allegro vivo

Joseph Haydn (1732-1809)
Cuarteto para dos violines, viola y violonchelo en do mayor op. 76 n.º 3 «Emperador»
Allegro
Poco adagio cantabile
Menuetto Allegro
Finale Presto

L. Boccherini
Quinteto para fortepiano, dos violines, viola y violonchelo en do mayor op. 57 n.º 6 (G 418)
Allegretto lento
Presto
Tempo de una marcha lenta · Variaciones sobre la «ritirata» de Madrid Polonese · Allegretto sostenuto



Notas al programa

El nombre de Luigi Boccherini está asociado indiscutiblemente al violonchelo, a los conjuntos de cámara de cuerda, tríos, cuartetos y quintetos tan presentes en la segunda mitad del siglo XVIII. Llama la atención la ausencia de obras para teclado si comparamos su producción con la de otros compositores contemporáneos. De entre sus más de sesenta opus, la presencia del teclado puede verse relevada a doce quintetos con fortepiano del final de su vida (op. 56 y 57).

La formación que eligió para ellos fue la de dos violines, viola, violonchelo y fortepiano, algo verdaderamente rompedor pues cuando trabajaba para el infante don Luis, hermano de Carlos III y tío de Carlos IV, sus obras de cámara se limitaban básicamente a tríos, cuartetos y quintetos de cuerda –utilizando dos violonchelos en vez de dos violas como era más habitual en el resto de Europa e incluso en Madrid–. La inclusión del fortepiano estuvo condicionada por uno de los editores musicales más importantes de finales de siglo, Ignaz Pleyel. El compositor y pianista austriaco entró en contacto con Boccherini con la intención de publicar las últimas composiciones de uno de los compositores más importantes de la Europa de finales del XVIII. Pese a su aislamiento en Boadilla del Monte y Arenas de San Pedro, donde estuvo trabajando para el ya mencionado infante don Luis, Boccherini poseía contactos con los editores más importantes que difundieron su música por todo el mundo. La visión comercial que caracterizó a Pleyel le empujó a aconsejarle que escribiera para el fortepiano ya que, según sus palabras, «este instrumento está muy extendido en Francia y en el mundo entero». Aceptando su consejo, en 1797 compuso su primera serie de quintetos con este instrumento (op. 56) que se publicarían poco después en París.

Dos años después, en 1799, volvería a adentrarse en la composición de otra serie de quintetos para la misma formación. Los dos quintetos de este concierto pertenecen a este opus 57 en que podemos apreciar un estilo maduro, innovador y rompedor. El propio compositor diría de esta música que «está hecha para hablar al corazón del hombre, y eso es lo que trato de conseguir, si está a mi alcance». Ambas obras están dedicadas a la Nación y la República francesa «en testimonio del vivo reconocimiento y gratitud que siento por esa gran nación, que, más que ninguna otra, ha apreciado, honrado y exaltado mis pobres composiciones llegando a calificarlas de “celestiales”». Francia le había aportado fama y dinero, gracias a que la mayoría de sus obras se habían publicado en su capital. Tras el fallecimiento del infante don Luis en 1785, Boccherini no encontró una gran estabilidad laboral y la edición de su música tomó más importancia al final de su vida por ser una fuente de riqueza más. Parece probable que este agradecimiento fuera una estrategia de márquetin para atraer a compradores, pero resulta curioso observar que no sería hasta después de su fallecimiento cuando se publicaron estos quintetos, cambiando su dedicatoria –por parte del editor– a la duquesa de Berry, María Carolina de Nápoles y Sicilia.

El Quinteto en mi menor, op. 57 n.º 3 (G 415) que da comienzo este programa nos embulle de lleno en una tonalidad desgarradora, ansiosa, contrastante con el tercer movimiento, el cual está escrito en un estilo provenzal. Este movimiento es el más llamativo de la obra, al poder escuchar instrumentos como la gaita o la zanfoña, pero utilizando para ello instrumentos de cuerda. Esta imagen auditiva nos recuerda a las escenas campestres de los cuadros del mismo periodo. Por su parte, el Quinteto en do mayor, op. 57 n.º 6 (G 418) es todo lo contrario, es luz. En esta composición se abandonan ciertos estereotipos que se habían asentado en cuanto a la división de movimientos en la música de cámara, abandonando por ejemplo el uso del minueto y trío. El tercer movimiento presenta unas variaciones sobre uno de los temas más difundidos de la música de Boccherini, su famosa ritirata –retreta¬– de Madrid que utilizó en el quinteto Musica notturna delle strade di Madrid, Op. 30 n.º 6 (G. 324). El tratamiento musical que hace es parecido en ambos casos ya que el tema empieza en piano, como si la música estuviera lejos, y a medida que avanzan las variaciones y se complican técnicamente se intensifica el matiz para volverse otra vez piano al final, cuando la música de la infantería se aleja nuevamente.

Completa el programa el Cuarteto en do mayor, op. 76 n.º 3, también denominado «Emperador». La composición de esta obra es casi contemporánea a las anteriores de Boccherini ya que fue compuesta a finales de la década de los 90 del siglo XVIII y publicada en Londres en 1799. El movimiento más característico de este cuarteto es el segundo de ellos, en el que Haydn hace una serie de variaciones sobre «Dios salve a Francisco el Emperador» (Gott erhalte Franz den Kaiser). Este himno que compuso el compositor austriaco en 1797 para celebrar el cumpleaños del último emperador del Sacro Imperio Germánico, Francisco II, se convertiría en todo un canto de la nación alemana, perdurando hasta la actualidad como el himno de Alemania. Si los quintetos de Boccherini son un canto en honor de Francia, el cuarteto de Haydn lo es de otra de las grandes potencias europeas del momento, exaltaciones que se incrementarían posteriormente con el ascenso al poder, unos años después, de Napoleón Bonaparte.

Miguel Ángel Ríos



Biografía de los intérpretes

Exordium Musicae

Música para los oídos, creada desde el intelecto y ejecutada desde el mismo. Traer la música del pasado hasta el aquí, el ahora, es la labor principal del grupo madrileño de música historicista Exordium Musicae. La palabra que da nombre al grupo es la primera parte del discurso y significa en latín comienzo. Como el orador clásico, Exordium Musicae integra en sus conciertos: modestia, prudencia, probidad, autoridad y dominio de la temática. El estudio de las fuentes es primordial para la buena práctica de cualquier obra. El repertorio que interpreta está centrado en la música del siglo XVIII y XIX, con una premisa clave: la interpretación históricamente informada. La labor patrimonial se encuentra presente en los conciertos con la interpretación de repertorio español, no centrándose en la simple recuperación, sino en consolidar las obras de compositores españoles.

El grupo se dio a conocer en 2017 en una gira de conciertos por diferentes museos pertenecientes al Ayuntamiento de Madrid; desde entonces, ha participado en el Festival de Música Antigua Ciudad de Getafe, el ciclo de conciertos de Navidad del Ayuntamiento de Madrid, Clásicos en Verano de la Comunidad de Madrid y en el Festival de Música El Greco de Toledo. En la actualidad, se encuentran realizando una gran labor de recuperación del patrimonio musical de la Catedral Primada de Toledo, junto con los musicólogos Carlos Martínez Gil y Miguel Ángel Ríos. Fruto de este trabajo cabe destacar la recuperación de varios villancicos del maestro de capilla Jaime Casellas (1690-1764), el Canto de la Sibila de la Catedral de Toledo –versión eugeniana–, varias obras latinas de Francisco Juncá (1742-1833) y la única misa conservada de Manuel Canales (1747-1786).

Gracias a la Sociedad Española de Musicología el grupo ha podido grabar su primer trabajo discográfico dentro de su colección de música española. Este CD lanzado en 2019 recupera la primera serie de tríos para dos violines y violonchelo que compuso Gaetano Brunetti y que dedicó al infante don Luis.

Información práctica

  • Manzanares el Real
  • Castillo de los Mendoza
  • 20 de julio
  • 21:00 h.

  • Meco
  • Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora
  • 21 de julio
  • 20:45 h.