Solicite el envío de las condiciones generales del contrato por correo u obténgalas en la página web de la empresa. Lea detenidamente sus cláusulas antes de la firma o aceptación.
Si un comercial le visita en su domicilio y le propone firmar un contrato, exija el tiempo necesario para leer las condiciones (normalmente al dorso).
Compruebe que su equipo informático y la instalación telefónica de su hogar disponen de los requisitos mínimos establecidos en el contrato para poder prestarse el servicio, y que no existe incompatibilidad.
Exija que el plazo ofertado por el operador para proveer el acceso al servicio figure en el contrato.
Estudie previamente sus necesidades y posibles horarios de utilización antes de decidirse por un sistema ADSL o por bonos de tiempo o tarifas planas con su servicio telefónico actual.
Recuerde que la existencia en el contrato de una cláusula de permanencia o duración mínima no impide a un abonado darse anticipadamente de baja, aunque podría perder las posibles ventajas u ofertas vinculadas a la permanencia, o sufrir algún tipo de penalización.
Los usuarios tienen derecho a cambiar de operador cuando lo deseen. Los operadores no pueden negarse a este cambio pero el abonado tiene que comunicarlo y solicitar la baja a través del procedimiento indicado en el contrato.
Los operadores suelen mantener diversas modalidades de acceso, algunas con velocidades mínimas garantizadas. Verifique la existencia de este dato.
Debe realizar personalmente la configuración de su ordenador y demás dispositivos para obtener los servicios o prestaciones establecidos en el contrato.
Compruebe que se reflejan en el contrato las posibles indemnizaciones por interrupciones o suspensiones temporales del servicio, la forma de reclamarlas y su posible cuantía.
Conserve siempre durante un plazo prudencial contratos, facturas, documentos acreditativos del pago, solicitudes de baja y reclamaciones formuladas.
Cuando realice cualquier trámite por teléfono (incluidas quejas y reclamaciones) anote y guarde el número de incidencia que debe darle obligatoriamente el operador.
Los usuarios pueden finalizar en cualquier momento su contrato, avisándolo al operador con dos días de antelación . No obstante, si se cancela antes del plazo mínimo de permanencia fijado en el contrato podría penalizarse.
No facilite facturas y/o datos bancarios, en persona o por teléfono, a comerciales de operadores diferentes al que usted contrató. Puede ser objeto de la práctica fraudulenta denominada “slamming” (le dan de baja en una compañía para darle de alta en otra, sin que usted así lo haya decidido).
Si la solicitud de baja tiene como motivo un deficiente servicio, hágalo constar expresamente en la comunicación, precisando las deficiencias y las fechas o periodos en que se produjeron.
Si ha cambiado de operador y éste se comprometió a darle de baja con la anterior compañía, verifique esa baja con el primer operador y su fecha para evitar facturaciones por ambas empresas.
Recuerde que el impago del servicio de internet únicamente puede dar lugar a la suspensión de este servicio. El operador no puede suspender el servicio telefónico si se paga la parte de la factura referida a las llamadas telefónicas.
Los teléfonos de atención al cliente de los operadores no pueden tener un coste mayor que el de la correspondiente llamada telefónica local, interprovincial, etc.