En su huida, los delincuentes llegan a la avenida del Cerro del Telégrafo de esta localidad, pierden el control del camión que conducen y chocan violentamente contra un coche ocupado por cuatro personas. Los ocupantes de ambos vehículos resultan heridos de gravedad y se hace preciso descarcelarlos con rapidez. Dos ciudadanos que pasaban por allí avisan del los hechos a los bomberos. Ambos sufren irritación en las vías respiratorias con tos, quemaduras y escozor de ojos.
El simulacro trata de recrear una situación verosímil. Por eso, durante la representación, se pone el máximo énfasis en los factores de seguridad, y se configura un escenario en el que hay una escasa afectación a la seguridad ciudadana y se registra asistencia de público. El “siniestro” se ubica en la zona urbana, con una climatología correspondiente a un día soleado y despejado, con 10 grados de temperatura y una ligera brisa.
En la operación participan 16 miembros de Bomberos de la Comunidad de Madrid, que utilizan para su actuación dos camiones autobombas, una unidad NBQ (para incidentes con material nuclear, bacteriológico y químico) y tres vehículos de jefatura. Con todo este material técnico y humano se hace frente con éxito a la situación de peligro supuesta.