Además, estas instalaciones tienen una nueva planta de agua, con la tecnología más avanzada, diseño modular, suministro en línea de agua osmotizada (sin almacenamiento) y dos anillos de distribución adaptados a los requerimientos actuales anti-contaminación. También se ha instalado un sistema centralizado de suministro de concentrado ácido para hemodiálisis, con sus sistemas de seguridad y control.
La Unidad se ha ubicado en la planta baja, lo que permite una mayor comodidad y facilidad de acceso y evacuación. Además del área de hemodiálisis, se ha creado un área para diálisis peritoneal (con despacho médico y dos salas de aprendizaje para pacientes). A esto hay que sumar una consulta de prediálisis y una unidad de agudos para la atención de pacientes críticos.
El Servicio de Nefrología del Hospital Universitario Severo Ochoa fue pionero en la región en aplicar la diálisis peritoneal domiciliaria en 2002, gracias a un ensayo clínico llevado a cabo en este centro. La telemedicina facilita el tratamiento domiciliario de los pacientes con insuficiencia renal, mejorando así su calidad de vida y reduciendo el absentismo laboral de los pacientes o de sus cuidadores.
Desde el punto de vista sanitario, la telemedicina garantiza una mayor calidad de atención al paciente, sin perder el control médico. A través de la teleconsulta, el nefrólogo tiene una capacidad diagnóstica similar a la de la consulta presencial, controla el proceso de autonomía del propio paciente y, además, puede introducir on line las modificaciones oportunas en caso de precisar cambios en la prescripción de la diálisis automática.