La residencia cuenta con cinco inmuebles distintos distribuidos por diferentes zonas del municipio, lo que permite a estos chavales relacionarse con el resto de vecinos, también los que tienen edades parecidas a las suyas, lo que favorece aún más su integración.
Los animales: afecto y responsabilidadesLa granja de este centro, que cuenta con caballos, corderos, gallinas, cerdos y perros, se convierte en una excelente vía para que los niños aprendan a asumir responsabilidades, ya que son ellos mismos los que se encargan del cuidado de los animales, bajo la supervisión de los profesionales, así como de la preparación del material necesario para cuidarlos. Los chicos además aprenden a respetar a los animales y a relacionarse con ellos lo que les ayuda a desarrollar tanto las emociones como los lazos afectivos.
La presidenta también ha visitado el huerto ecológico de la residencia en el que los chicos se organizan para plantar las hortalizas y vegetales. “Lugares como el invernadero y la granja que hemos visitado, han demostrado ser también elementos muy positivos en la educación, el aprendizaje y la integración de las personas que presentan algún tipo de discapacidad”, destacó Aguirre.
Según ha adelantado la presidenta, el III Plan de Acción 2012-2015 recoge la incorporación de terapias alternativas para la mejora en la atención a las personas con discapacidad, ampliarlas en la red de servicios sociales de la Comunidad de Madrid, y estudiar en colaboración de entidades especializadas sus beneficios de aplicación.
En la Comunidad de Madrid viven 276.000 madrileños con discapacidad, 17.000 de ellos menores de 18 años. Cerca de 4.600 menores bajo la protección de la Comunidad La Comunidad de Madrid cuenta con cerca de 1.600 plazas residenciales para atender a menores que se encuentran bajo la tutela del Gobierno regional.