27/09/2014

Campaña de inspección de cláusulas abusivas bancarias

Cláusulas abusivas en la contratación bancaria
La Dirección General de Consumo llevó a cabo, entre mayo y junio de 2014, una campaña de control de cláusulas abusivas en la contratación bancaria, a través de los servicios de inspección. Se detectó que el 87,5% de las entidades financieras incluían este tipo de cláusulas en alguno de sus contratos de apertura de cuenta corriente, de tarjeta de crédito y de préstamo hipotecario.

Se trata de una campaña pionera de protección del consumidor financiero, teniendo en cuenta la relevancia social de algunas de las sentencias judiciales que han impulsado la aplicación de la legislación de consumo a los contratos bancarios.

Solo pudieron realizarse controles en ocho de las nueve entidades sobre las que se planificaron actuaciones, ya que una de ellas no permitió a los servicios de inspección llevar a cabo el control.

Resultados obtenidos

La inspección detectó cuatro tipos de cláusulas abusivas

  • En siete de las ocho entidades inspeccionadas (87,5%) se encontraron prácticas incorrectas en el cobro de comisiones por descubierto que se cargaban con ocasión de excedidos en el saldo de una tarjeta o de descubiertos en una cuenta corriente. Las comisiones son el precio que un cliente paga por un servicio prestado o solicitado al banco. En este caso la entidad no definía el servicio que prestaba a cambio, tratándose en realidad de indemnizaciones encubiertas. La jurisprudencia afirma que los perjuicios y gastos que ocasione el descubierto han de ser demostrados por la entidad, de lo contrario su cobro puede ser una indemnización desproporcionada y, según la legislación de consumo, abusiva.
  • En cinco de ellas (62,5%) la entidad bancaria decidía de forma unilateral qué deuda compensaba en caso de que existieran varias, utilizando para ello, la cuenta, los fondos líquidos o los valores que el consumidor tenía depositados en el banco. Este tipo de cláusulas deben ser negociadas con el consumidor, al tratarse de una condición predispuesta por la entidad, se considera abusiva.
  • Dos entidades atribuían al consumidor cualquier gasto que pudiera derivarse de gestiones, litigios o incidentes sin distinción o límite (por ejemplo, obligarle a hacerse cargo de las costas judiciales incluso cuando en el proceso se le hubiera dado la razón).
  • Otras cláusulas abusivas detectadas fueron por un lado, la exoneración del banco de cualquier responsabilidad en caso de que se sustrajesen las claves de acceso a las cuentas bancarias y, por otro, la aplicación al consumidor, en caso de impago de una mensualidad de un préstamo hipotecario, de intereses de demora que rebasan el triple del interés legal del dinero, máximo legal esteblecido en las hipotecas.

Falta de claridad informativa en los contratos

En general, se cumplía con la obligación de informar a los consumidores sobre los aspectos sustanciales de las operaciones contratadas. No obstante, se detectaron algunos incumplimientos:

  • Tres de los ocho bancos analizados (37,5%) no informaban de forma clara y completa de los gastos asociados a los servicios de pago que ofrecían.
  • El 37,5% no informaba de la entidad con la que debían contratarse los seguros complementarios de la operación.
  • La mitad de las entidades no aclaraban al consumidor que el tasador y el notario pueden ser elegidos por él.

Además, se detectaron otras infracciones sujetas a la normativa de disciplina financiera, que fueron informadas al Banco de España para su conocimiento.

Los incumplimientos por cláusulas abusivas, sujetas a la legislación de consumo, determinaron la apertura de expedientes a las entidades inspeccionadas. No obstante, la previsible sanción administrativa no implica la nulidad de la cláusula respecto de sus efectos civiles ni que deba ser retirada del contrato, mientras un juez no lo determine y declare por sentencia.