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La garantía en los vehículo nuevos y usados

Vehículos
 
Derechos

A los vehículos se les aplica la normativa general sobre garantías de los productos de consumo (Título V, Capítulo I, del Real Decreto Legislativo 1/2007,  de 16 de noviembre), que responsabiliza al vendedor durante los dos años siguientes a la venta, de las faltas de conformidad que pueda tener el consumidor en relación al producto adquirido.

En caso de falta de conformidad, el comprador podrá exigir al vendedor la reparación o sustitución si se trata de vehículos nuevos pero, en ningún caso la sustitución en caso de ser de segunda mano, suspendiéndose el plazo de garantía durante la misma.

Si la reparación no resulta posible técnicamente o no se efectúa satisfactoriamente o conlleva mayores inconvenientes para el comprador, éste podrá optar entre solicitar una rebaja del precio o resolver el contrato (la resolución no procederá cuando la falta de conformidad sea de escasa importancia).

Por último, según establece la Unión Europea ( Reglamento UE nº 461/2010  , de la Comisión, de 27 de mayo), desde el 1 de junio de 2010, los fabricantes de automóviles deben faciltar a cualquier taller la información de tipo técnico necesaria para intervenir en los coches, con lo que el consumidor no está obligado a pasar las revisiones únicamente en sus talleres oficiales. En aplicación de esta normativa, el consumidor no pierde la garantia legal de su vehículo al revisarlo en un taller ajeno a la marca de que se trate, siempre que el taller esté autorizado por el fabricante y le haya suministrado las piezas originales.

Plazos

El referido Real Drecreto Legislativo reconoce para bienes nuevos el plazo de dos años. Para los usados el plazo de garantía legal será pactado por las partes y nunca será inferior a un año.

Adicionalmente, el vendedor, de modo voluntario, puede ofrecer una garantía comercial que amplíe la garantía legal.

Salvo prueba en contrario, se presumirá que las faltas de conformidad que se manifiesten en los seis meses posteriores a la entrega ya existían cuando el vehículo se vendió y por tanto el consumidor no tendrá que probarlas. Pasados esos seis meses es el comprador quien tendrá que demostrar la falta de conformidad.