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Reclamaciones

Transporte
 
Ante cualquier incidencia o incumplimiento del servicio contratado, el afectado debe reclamar, en el plazo de tres meses desde que ocurrió el problema, ante la empresa de transporte.

En el plazo de un mes, a partir de la recepción de la queja, el transportista debe notificar al consumidor si la reclamación ha sido atendida, desestimada o si todavía está en estudio. En cualquier caso, el plazo máximo para dar una respuesta definitiva a la reclamación, no debe superar los tres meses.

En caso de no recibir respuesta satisfactoria o de que en tres meses no se haya obtenido contestación al escrito, el usuario puede solicitar un arbitraje ante las Juntas Arbitrales de Transporte que resuelven reclamaciones y conflictos económicos inferiores a 15.000 euros, que tengan que ver con los transportes terrestres, incluidos los realizados en autobús o autocar. El procedimiento es rápido y gratuito y el laudo obliga a las partes, del mismo modo que lo hace una sentencia judicial. En el caso de que la empresa no esté adherida, la junta igualmente puede proponerle un arbitraje para ese caso concreto. También puede formular una reclamación ante las oficinas de información al consumidor o la Dirección General de Comercio y Consumo.

Independientemente de lo anterior, el consumidor que sienta lesionados sus derechos siempre puede acudir a los tribunales de justicia para solicitar la indemnización que considere oportuna por los daños y perjuicios sufridos.