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Créditos de consumo vinculados

Seguros

Hay un tipo especial de créditos al consumo que se llaman “vinculados”. En estos contratos, el comerciante no es el que facilita la financiación al consumidor, sino que le ofrece la posibilidad de financiar ese pago a través de una entidad bancaria.

Para que un crédito al consumo se considere vinculado tienen que concurrir estos dos requisitos:

  1. Que el crédito sirva exclusivamente para financiar ese contrato de compra o servicio concreto.
  2. Que el contrato de compra o servicio y el de financiación constituyan una unidad comercial. Es decir, los dos contratos (adquisición y financiación) se pueden considerar como una sola operación, debido a que el prestamista y el proveedor colaboran para permitir al consumidor adquirir el bien o contratar el servicio.

En estos contratos, el consumidor tiene la ventaja de que, si el empresario incumple el contrato (el bien o servicio objeto del contrato no se entregue, se entregue defectuoso o no sea conforme a lo pactado) y el usuario no puede disfrutar de ese producto o servicio en las condiciones pactadas, puede dar por zanjado tanto el contrato de compra o servicio como el crédito vinculado. Además, si el consumidor reclama - judicial o extrajudicialmente - que el vendedor cumpla con esa obligación y no recibe una respuesta satisfactoria, podrá exigir lo mismo al prestamista.

En cualquier caso, el consumidor disfruta del derecho a no concertar el crédito y puede finalmente pagar el producto o servicio como desee, así como elegir la entidad financiera que prefiera, sin tener que aceptar la que le proponga el vendedor.