• Favorito / Compartir

Clases de seguros

Seguros
 

Existen muchas clases de seguros (de hogar, de vida, de asistencia sanitaria, de automóvil, etc.) según el objeto que se asegure. Las diversas modalidades de seguros se pueden clasificar de la siguiente manera:

Seguros contra daños en bienes

Cubren los efectos que, a raíz del siniestro, hayan afectado económicamente tanto a los bienes muebles (electrodomésticos, muebles, etc.) como a los inmuebles (una casa, una finca, etc.). Pertenecen a esta clase, entre otros, los seguros siguientes:

  • Seguro de incendio. Cubre los daños, según lo pactado en la póliza,  que como consecuencia de un incendio se puedan producir en el objeto asegurado.
  • Seguro de robo. Cubre los daños que pueda causar un tercero, por robo o hurto, en los bienes que se tengan asegurados. Cuando el robo se produzca por una negligencia del asegurado, por ejemplo, olvidarse las llaves puestas en la cerradura de casa, dejarse el coche abierto, etc., la entidad aseguradora no tendrá obligación de indemnizar. 
  • Seguro de transporte.  El asegurador se responsabiliza de la indemnización de los daños que se puedan producir tanto en las mercancías transportadas como en los vehículos que las transportan.

Seguros de personas

Abarcan los riesgos que puedan afectar a la vida, a la integridad física o a la salud del consumidor. En este tipo de seguros el usuario o el asegurado no tienen obligación de comunicar la variación de las circunstancias relativas al estado de salud del asegurado, que en ningún caso se considerarán agravación del riesgo. Están dentro de esta clasificación los seguros siguientes:

  • Seguros de vida. Mediante este tipo de seguros, la compañía aseguradora se compromete a pagar al beneficiario designado en la póliza un capital, una renta u otras prestaciones, en caso de que el asegurado muera. El asegurado puede ser cualquier persona, siempre que tenga más de 14 años (si es menor, será necesaria una autorización por escrito de los padres o el tutor) y no esté incapacitado. A diferencia de otros seguros, en los de vida, el usuario que no quiera o no pueda continuar el contrato, tiene derecho a percibir una compensación por las primas que ha pagado hasta ese momento, siempre que esta condición figure estipulada en la póliza. Es lo que se conoce como derechos de rescate y reducción de la póliza.

Dentro del seguro de vida se puede distinguir entre:

  • Seguro en caso de muerte.
  • Seguro en caso de supervivencia.
  • Seguro mixto (muerte y supervivencia).

Se asegura la muerte, la supervivencia, o ambas circunstancias, sobre uno mismo o un tercero. El usuario del seguro designará beneficiario a quien desee.

  • Seguro de accidentes. Cubre las posibles lesiones corporales que pueda sufrir el asegurado, que deriven en invalidez temporal, permanente (total o parcial) o muerte y que se hayan debido a una circunstancia ajena a él producida de forma súbita y violenta. Aunque es un seguro que se puede contratar de forma independiente, también puede incluirse como complemento en otros seguros (por ejemplo, automóviles, responsabilidad civil, multirriesgo, etc.).

Los seguros de accidentes pueden ser: individuales o colectivos; anuales o temporales (por ejemplo, para la duración de un viaje); y voluntarios (seguro escolar) u obligatorios (seguro obligatorio de viajeros).

  • Seguro de enfermedad. El riesgo asegurado es la enfermedad, por lo que se garantiza el pago de ciertas sumas y gastos de asistencia médica y farmacéutica en el caso de que el asegurado enferme. Generalmente, las pólizas de este tipo de seguro establecen un período de carencia, es decir, un plazo de tiempo (por ejemplo, seis meses) desde la contratación del seguro durante el cual no está cubierta la enfermedad. Esta cláusula debe aceptarse expresamente por escrito y ser redactada de forma clara y precisa.
  • Seguro de dependencia. Se entiende por situación de dependencia, el estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones de edad, enfermedad o discapacidad, y ligadas a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra persona para realizar las actividades básicas de la vida diaria; o en el caso de personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, precisan de otros apoyos para su autonomía personal. Para más información pincha aquí.

    La entidad se obliga, para el caso de que se produzca la situación de dependencia, al cumplimiento de la prestación convenida con la finalidad de atender, total o parcialmente, directa o indirectamente, las consecuencias perjudiciales para el asegurado que se deriven de dicha situación. La prestación de asegurador podrá consistir en:

    • Abonar al asegurado el capital o la renta convenida
    • Reembolsar al asegurado los gastos derivados de la asistencia.
    • Garantizar al asegurado la prestación de los servicios de asistencia, debiendo el asegurador poner a disposición del asegurado dichos servicios y asumir directamente su coste.

La oposición a la prórroga del contrato sólo podrá ser ejercida por el usuario.

* En los seguros de asistencia sanitaria, dependencia y de decesos, las entidades garantizarán a los asegurados la libertad de elección del prestador del servicio. En estos casos la entidad aseguradora deberá poner a disposición del asegurado, de forma fácilmente accesible, una relación de prestadores de servicios que garantice una efectiva libertad de elección, salvo en aquellos contratos en los que expresamente se prevea un único prestador.

Seguros 

Seguros patrimoniales

Garantizan los daños que pueda sufrir el patrimonio del asegurado y por los que pueda surgirle una necesidad dineraria.
Se incluyen en este grupo, entre otros, el seguro de responsabilidad civil, que cubre e indemniza por los daños y perjuicios causados por el asegurado a un tercero en una situación prevista en el contrato (un accidente de coche, por ejemplo). Para realizar determinadas actividades es obligatoria la contratación de este seguro, por ejemplo, para circular con vehículos a motor, para el ejercicio de la caza, etc.

Seguros de prestación de servicios

En este tipo de seguros la entidad aseguradora no garantiza una indemnización, sino la prestación de un servicio. Pertenecen a este tipo los seguros siguientes:

  • Seguro de decesos. Cubre los gastos del servicio de enterramiento cuando se produce el fallecimiento del asegurado. Dependiendo de lo que se contrate en la póliza, estos servicios pueden incluir: arcón, traslado, coronas, asistencia religiosa, sepultura, lápida, esquela, etc.
  • Seguro de asistencia sanitaria. La aseguradora presta la asistencia médica y quirúrgica que el consumidor necesite. La prima de este seguro se calcula en función de la edad y del sexo del asegurado. El seguro de asistencia sanitaria tiene dos modalidades:
    • Asistencia sanitaria concertada: cuando el asegurado está enfermo, tiene a su disposición un determinado equipo médico al que acudir y no puede escoger un facultativo que no esté en este equipo.
    • Reembolso de gastos: el asegurado puede escoger libremente el médico que le atienda; la aseguradora le rembolsará el importe de las facturas.

En estos seguros las compañías pueden establecer un periodo de carencia que puede durar de seis meses a un año.

Otras clases de seguros

  • Seguro de automóvil: cubre la responsabilidad del conductor del vehículo por los daños que cause a personas o a bienes durante la circulación.

Existen tres tipos:

  • Seguro obligatorio (conocido como ‘seguro a terceros’). Cubre exclusivamente los daños materiales y personales que el conductor cause con su vehículo a un tercero. Con este seguro, la compañía no se hace cargo de los daños producidos en su propio vehículo.
  • Seguro voluntario. Añade otras garantías al seguro obligatorio para cubrir los daños que se puedan causar en el propio coche (rotura de lunas, robo, incendio, etc.) y las lesiones producidas a los ocupantes.
  • Seguro a todo riesgo. Es el que da mayor cobertura, ya que abarca casi todos los daños propios y ajenos tanto de los vehículos como de las personas, con independencia de quien ha provocado el accidente. Para calcular la prima, la compañía tiene en cuenta, entre otras cosas, la edad del conductor y la antigüedad del carné.

Algunas compañías de seguros, limitan los partes que anualmente se pueden dar.

  • Seguro a todo riesgo con franquicia. En este tipo de seguro el asegurado y la aseguradora comparten riesgos, de forma que el asegurado se compromete a pagar una parte de los daños ocasionados a su vehículo (normalmente se establece un mínimo de cantidad que siempre paga el asegurado al reparar el automóvil), y el resto lo paga la compañía.
  • Seguro multirriesgo de hogar. Básicamente cubre los daños que se pueden producir en la vivienda o en los bienes que se encuentran en su interior. La mayoría de las pólizas abarcan los daños producidos por incendio, agua, robo y responsabilidad civil. La cobertura se puede traducir en el pago de una cantidad máxima o de un porcentaje sobre el capital asegurado. Algunas compañías establecen una franquicia en el contrato, que obliga al asegurado a pagar un mínimo del siniestro.

En las pólizas de hogar se cubren por separado:

  • El continente. Engloba vivienda, garaje, trastero, elementos fijos (por ejemplo, armarios empotrados), instalaciones, etc. Para el cálculo de la prima se tienen en cuenta los metros cuadrados del piso, la altura de la casa (si es un primero, un piso intermedio o un último) y si se trata de vivienda habitual o de segunda residencia.
  • El contenido. Abarca el mobiliario y los bienes que se encuentran dentro de la vivienda (electrodomésticos, ropa, etc.). Salvo que se contrate expresamente, las compañías aseguradoras suelen excluir del contenido animales, plantas, objetos de valor (cuadros, antigüedades…), coches, joyas, pieles, etc. La inclusión en el seguro de estos bienes supone un incremento en el importe de la póliza. Cuando se decide asegurar artículos de valor, como cuadros, objetos de plata, etc., la aseguradora suele exigir una valoración expresa e individualizada de esos objetos.
  • La responsabilidad civil. Cubre los daños personales o materiales que el asegurado o su familia causen a un tercero.