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Seguros: conozca sus derechos como consumidor

Seguros

Cualquier situación que implique un riesgo económico o de salud puede ser objeto de ser asegurada. Con ello se busca la protección de bienes o personas que puedan sufrir daños en el futuro.

La contratación de un seguro supone un acuerdo entre el tomador (que puede ser el mismo que el asegurado o no) y el asegurador (que suele ser una empresa) por el cual, a cambio del pago de una prima (una cantidad de dinero) el asegurado recibirá una suma de dinero como indemnización en el caso de que tenga lugar la situación prevista en el contrato (accidente, robo, muerte…).

Hay diversos tipos de seguros, en función de si se cubren daños materiales, riesgos sobre las personas, médicos, etc.:

  • Seguro de hogar: cubre daños sobre el inmueble o su interior producidos por incendio, agua o robo. Se protegen por separado el continente (vivienda, garaje, instalaciones...), el contenido (los muebles y bienes del interior de la vivienda) y la responsabilidad civil (daños que el asegurado o su familia causen a un tercero).
  • Seguro de automóvil: se indemnizará por daños que cause el asegurado a personas o bienes mientras circula con el vehículo.
  • Seguro de vida: el asegurado paga una prima para que, en caso de que fallezca, la aseguradora abone una cantidad de dinero al beneficiario que ha designado en la póliza.
  • Seguro de accidentes: se indemnizarán las posibles lesiones que pueda sufrir el asegurado, que deriven en invalidez o muerte y que se hayan producido por una circunstancia violenta ajena a él.
  • Seguro de enfermedad: se pagarán los gastos de asistencia médica y una cantidad de dinero en el caso de que el asegurado enferme.
  • Seguro de decesos: lo que se paga en este caso son los gastos de enterramiento cuando fallece el asegurado. Si tiene un seguro de decesos y otro que le cubra las mismas garantías (por ejemplo, uno de vida), y no hace uso de uno de ellos, tiene derecho a solicitar la devolución del capital contratado del seguro que no haya utilizado.
  • Seguro de asistencia sanitaria: se ofrece asistencia médica privada.

Otros se suelen contratar junto con un tipo determinado de seguro (como los de incendios o robo) o en función del tipo de actividad que se realiza (como el seguro de responsabilidad civil, que indemniza por daños y perjuicios ocasionados a un tercero en situaciones determinadas previstas en el contrato).

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Contrato

El contrato de seguro se formaliza a través de la póliza. Es muy importante leer con atención todas las cláusulas y condiciones antes de firmarla para saber exactamente qué se está contratando y tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • A veces el consumidor se deja convencer por un precio muy económico, pero no tiene en cuenta algunas cláusulas, como las de bonificación y descuentos, penalizaciones (por ejemplo, en el caso de seguros de automóviles), que también son importantes para valorar si se está contratando algo económicamente interesante.
  • Evite firmar algo que contenga cláusulas abusivas o confusas y pedir que le expliquen cualquier punto que no se comprenda bien.
  • Procure que cualquier modificación figure por escritoevite los acuerdos verbales, a los que después será muy difícil acogerse.
  • Durante toda la vida del seguro, tenga presente la totalidad de las coberturas que le ofrece. A menudo el asegurado no reclama prestaciones que vienen en el contrato, por las que está pagando y a las que tiene derecho.
  • Conserve siempre una copia del contrato y los recibos del pago de la prima.

Infórmese sobre la documentación que debe constar en cada tipo de seguro pinchando aquí.

En el caso de que la contratación del seguro se haga a distancia (teléfono, Internet…), debe recibir antes de la aceptación del contrato por escrito, o en algún otro soporte duradero (correo electrónico, por ejemplo), toda la información relativa al producto o servicio que vaya a adquirir. Recuerde que, como con cualquier otro servicio que se contrate a distancia, tiene derecho a desistir del contrato en un plazo de 14 días naturales, sin necesidad de dar ninguna explicación y sin tener que pagar ninguna penalización. Si se trata de un seguro de vida, el plazo es de 30 días. Este derecho no se puede aplicar a los seguros de menos de un mes de duración (por ejemplo, los de viaje o los de equipaje) ni a los seguros obligatorios. Más información sobre contratación de seguros a distancia aquí.

Rescisión

Si desea dar de baja un seguro, debe notificarlo por escrito a la compañía aseguradora con un plazo de un mes antes de la conclusión del período del seguro. Si es la compañía aseguradora la que quiere dar por finalizado el contrato, debe avisarle con dos meses. En este mismo plazo también deben notificarle cualquier modificación del contrato del seguro (la cuantía de la prima, por ejemplo).

Procedimiento en caso de siniestro

Cuando se produzca el siniestro objeto del seguro, se debe proceder de la siguiente manera:

  • Comunicárselo a la aseguradora en el plazo de siete días. Si no se hace dentro de este periodo, la compañía pagará la indemnización pero puede reclamar daños y perjuicios. En el parte hay que incluir todos los detalles sobre los hechos y no falsear información; en caso contrario, el seguro podría no hacerse cargo de la indemnización.
  • Después de comunicado el siniestro, se dispone de cinco días para comunicar por escrito la estimación de los daños y los objetos afectados.
  • Un perito valorará las pérdidas económicas sufridas y elaborará un dictamen pericial. Si no hay acuerdo entre el asegurado y el asegurador sobre el importe de la indemnización, cada parte designará un perito propio.
  • La compañía debe pagar la indemnización después de terminar las peritaciones. Antes de que pasen 40 días, la aseguradora debe al menos satisfacer el pago del importe mínimo que se haya establecido. Por último, si pasan tres meses y la compañía no ha pagado este importe mínimo, el asegurado puede exigir intereses.

Puede ampliar esta información pinchando aquí

Reclamaciones

Si se encuentra con algún problema en relación a su compañía de seguros o al seguro que ha contratado, debe seguir estos pasos:

  • Presente su reclamación ante el departamento de atención al cliente o el defensor del asegurado que debe existir en la entidad aseguradora.
  • En el plazo de cuatro meses este organismo dará una resolución a la queja. No es vinculante, pero suele ser respetada por las aseguradoras.Si el consumidor no está conforme, puede acudir a los tribunales de justicia o a otros sistemas de resolución extrajudicial de conflictos, como el sistema arbitral de consumo. Hay que tener en cuenta que este sistema es voluntario para ambas partes y, por tanto, es necesario que la compañía de seguros se someta voluntariamente al procedimiento.
  • Si la respuesta no es satisfactoria o no se recibe ninguna en el plazo de dos meses, diríjase al Servicio de Reclamaciones de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (Paseo de la Castellana 44 de Madrid, teléfono: 91 339 71 37) de 9:00 a 18:00 horas de lunes a jueves y de 9:00 a 15:00 los viernes).

Si desea ampliar la información sobre derechos del usuario en cuanto a seguros, acceda a la sección correspondiente en el Portal del Consumidor.