Cierre de clínicas dentales: ¿qué hacer?

Cierre de clínicas dentales
El repentino cierre de algunos establecimientos como son las clínicas dentales, donde habitualmente se contratan tratamientos que se realizan en varias etapas, puede dejar en situación de desamparo a los consumidores cuando se produce un cierre y el servicio no ha concluido.

En numerosas ocasiones, los consumidores optan por financiar estos tratamientos o bien adelantar el pago de algunas intervenciones, lo que produce que, ante el cierre y con el tratamiento interrumpido, haya que recuperar ese dinero invertido.

Desde el Portal del Consumidor de la Comunidad de Madrid ofrecemos una serie de consejos y recomendaciones sobre cómo se puede actuar ante estas circunstancias.

¿Qué puede hacer?

Como consumidor afectado es conveniente ponerse en contacto mediante burofax, correo certificado o telegrama, poniendo como asunto “incumplimiento de contrato”, con los responsables de la empresa para solucionar el problema por el que se ve afectado. Si el establecimiento ha cerrado y cuenta con sede central, dirigirse a la sede central.

Recopilar y conservar toda la documentación relacionada con la contratación del servicio: publicidad, diagnóstico, presupuesto, contrato, facturas…

Si ha pagado al contado la totalidad o parte del importe de su tratamiento y no es posible contactar con la empresa de ninguna manera, no se recibe respuesta en un plazo razonable o la respuesta no es satisfactoria para el consumidor, la única vía que queda para intentar resolver el problema es la vía judicial personándose como acreedor con el objetivo de recuperar el dinero que ha invertido sin obtener el servicio. Puede formular una reclamación ante los organismos de consumo que intentarán contactar con la empresa y en caso de no ser posible enviarán su denuncia a la Fiscalía y/o presentar su denuncia en la comisaría más cercana.

Si ha suscrito con una entidad un contrato de financiación vinculado, acuda a la Entidad  para anular el contrato de financiación por incumplimiento (no le han prestado el servicio completo). Tiene derecho a dejar de pagar el préstamo y a la devolución total o parcial, según los casos, de las cantidades que ya hubiera abonado. Notifique a la financiera, de manera fehaciente, que la interrupción del servicio provoca que se cancelen sus obligaciones contractuales.

Si no atienden su solicitud, formule una reclamación ante la propia entidad de crédito en primer lugar y en caso de no ser atendida formule una reclamación ante los organismos de consumo para que intenten resolver el problema a través de una mediación y/o acuda a la vía judicial. Si la mediación no es satisfactoria, queda abierta la vía judicial sin perjuicio de la inspección y sanción a financieras por incumplir la ley de defensa de los consumidores y usuarios en relación con la ley de crédito al consumo.

Si ha pagado con una tarjeta de crédito, solicite a la entidad de crédito la anulación del cargo y el correspondiente reembolso en su cuenta.

¿Dónde puede dirigirse?

Puede obtener más información en el 012, o en las Oficinas Municipales de Información al Consumidor y la Dirección General de Comercio y Consumo (General Díaz Porlier, 35), donde le indicarán los pasos a seguir.

El usuario puede presentar la reclamación ante los organismos de consumo acompañándola de toda la documentación relacionada con el caso (folletos, publicidad, contrato, etc) y con el pago (facturas, entregas a cuenta, etc) y dejar claro, en su escrito, de qué manera se abonó el servicio: al contado o a través de un contrato de crédito al consumo vinculado.

Por otro lado, el consumidor puede dirigirse a las asociaciones de consumidores, por si existiese la posibilidad de formular una demanda colectiva ante juzgados y tribunales, o puede presentar una demanda individual ante los tribunales: el Servicio de Orientación Jurídica General puede resolver cualquier duda, solicitando cita previa en el teléfono gratuito 900 81 48 15 (9:00 a 20:00 horas).