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Propósitos de año nuevo: consejos para contratar con garantías

Propósitos de año nuevo: consejos para estar bien informado
Con la llegada del nuevo año, muchos consumidores comienzan a elaborar su lista de propósitos anuales. A los clásicos que se repiten cada año, como dejar de fumar, pasar más tiempo con la familia y amigos o trabajar de forma más organizada, se unen otros que implican la contratación de unos servicios y ante los cuales debemos estar bien informados.

Aprender un idioma, apuntarse al gimnasio, sacarse el carné de conducir, dar clases de baile o perder un poco de peso son algunos de ellos. Meditar y reflexionar acerca de cuáles son los más adecuados para nuestros objetivos evitará que contratemos actividades de las que después no vamos a hacer uso.

En cualquier caso, la contratación de estos servicios implica unos derechos y unas obligaciones que como consumidor es conveniente que conozca.

Academias y cursos de formación

A principios de año, las academias y centros de formación comienzan a ofertar sus cursos de enseñanza, tanto reglada, que es la enseñanza oficial cuyo contenido está regulado, como la no reglada, que es aquella que conlleva la obtención de un título sin valor oficial. En la Comunidad de Madrid, la legislación de academias y centros de formación hace especial hincapié en la información y la financiación de los cursos.

  • Solicite siempre información detallada sobre la duración del curso, su contenido, el material necesario, el precio desglosado, las formas de pago.
  • Tenga en cuenta que la empresa no puede modificar unilateralmente las condiciones del contrato o aumentar el precio final sin darle opción de resolverlo. La oferta es vinculante, por tanto la empresa debe cumplirla y puede exigir que así lo haga.
  • Antes de firmar el contrato, léalo con detenimiento y compruebe que incluye información sobre la empresa, los servicios contratados, el precio completo incluidos impuestos, el procedimiento por el que se puede poner fin al contrato y si se tiene derecho a la devolución de alguna cantidad.
  • Si ha contratado a través de internet, recuerde que tiene 14 días naturales para ejercer el derecho de desistimiento, y puede anular su contrato o la recepción de material sin necesidad de justificar esa decisión.
  • Si se financia el curso a través de un crédito, es conveniente que esté expresamente vinculado al contrato de enseñanza, así no tendrá que seguir pagando en caso de que la academia o centro de formación interrumpa el curso sin motivo.
  • Para las academias es obligatorio tener un tablón de anuncios en la zona de más tránsito de los clientes, donde se indiquen, en castellano, datos como el nombre y domicilio del responsable del centro, los cursos que se imparten, el horario de atención al público, el precio total del curso y la forma de pago, si existe o no un plazo para renunciar al contrato y cómo se haría y si está adherido al sistema arbitral de consumo, Por otro lado, el centro está obligado a disponer de folletos informativos sobre los cursos y su financiación.
  • Compruebe antes de contratar con el centro de formación, si el curso elegido corresponde a enseñanza reglada, en cuyo caso debe recibir un título oficial o es enseñanza no reglada, en cuyo caso el título no será oficial.
  • Por último, conserve el contrato, las facturas y toda la documentación del curso, es una documentación fundamental para poder reclamar si se incumplen las condiciones ofertadas.

Gimnasios

Es otro de los clásicos propósitos de año nuevo. Tras el periodo de las fiestas de navidades, muchos consumidores recurren a los gimnasios para ponerse en forma de cara al buen tiempo. En el caso de los gimnasios se encuentran regulados en la Ley 17/1997 de 4 de julio de Espectáculos Públicos y Actividades recreativas.

  • Como recomendaciones generales, estudie varias ofertas de gimnasios antes de decantarse por contratar una. Conserve el contrato de alta y lea atentamente lo que está incluido en el mismo. Infórmese sobre cuáles son las actividades y clases que se incluyen y si tiene derecho a otros servicios extra como por ejemplo las taquillas o el parking.
  • Es conveniente que se informe bien sobre si existe compromiso de permanencia que muchos gimnasios incluyen como requerimiento para beneficiarse de precios más bajos. En este sentido, el contrato deberá indicar claramente si existe permanencia y la cuantía de la penalización por incumplirla.
  • Antes de firmar el contrato, infórmese de cómo y en qué momento es posible darse de baja. Preste atención también a la forma de pago y valore la conveniencia de elegir pagos mensuales frente a pagos por anticipado (abonos trimestrales, anuales, etc) ante un posible cierre del centro sin previo aviso,
  • Solicite a los responsables del gimnasio que le realicen un examen médico previo para conocer en qué condiciones físicas y estado de forma se encuentra y que le preparen una tabla de ejercicios acorde a su condición. Infórmese de si este examen médico tiene algún coste para usted.
  • El gimnasio tiene la obligación de poseer una licencia urbanística, así como poner a disposición del público información en castellano de las actividades que ofertan, las tarifas y la información sobre lo que incluye cada uno, el horario de apertura y cierre y el aforo máximo de personas. Además, el gimnasio tiene la obligación de contar con un seguro de responsabilidad civil y riesgo de incendios.

Cuidado con los “productos milagro”

Se consideran productos milagro aquellos que, sin ser medicamentos, se anuncian con finalidad sanitaria para la prevención y tratamiento de ciertas enfermedades, mejoras en el estado físico o promesas de abandono del tabaco, entre otras. A estos productos se les atribuye una serie de propiedades sobre el organismo que no se han probado científicamente, y por lo tanto no están legalmente autorizadas como medicamento, cosmético o producto sanitario.

Los productos milagro se ofertan con un potente reclamo publicitario, por ello, muchos consumidores pueden recurrir a ellos buscando una solución a sus problemas médicos, para adelgazar o para dejar de fumar, pero se ha de ser muy cuidadoso con ellos. Existe normativa que regula y limita la publicidad de este tipo de productos, estableciendo entre otras prohibiciones:

  • Que se anuncien como adelgazantes (ofreciendo grandes pérdidas de peso de forma rápida y sin esfuerzo).
  • Que se les atribuyan propiedades preventivas o curativas contra enfermedades.
  • Que sugieran que su uso potencia el rendimiento físico, deportivo o sexual de quien las consume.

Como recomendaciones, recuerde que los productos milagro no son medicamentos ni productos sanitarios. Si lo fueran, tendrían que acreditar científicamente sus efectos curativos. Por tanto, desconfíe de productos que prometan soluciones milagrosas.

No es recomendable utilizar ningún producto supuestamente beneficioso para la salud sin consultar a un médico o farmacéutico.

Recuerde que estos artículos se suelen vender por correo, por teléfono o por internet, prometiendo propiedades terapéuticas frente a enfermedades o situaciones para mejorar su salud o aspecto físico. Esta forma de venta los diferencia de los medicamentos, que se venden exclusivamente en farmacias.


Propósitos de año nuevo: consejos para estar bien informado

Reclamaciones

En caso de no estar conforme con alguno de estos servicios o productos puede presentar una reclamación solicitando una hoja de reclamaciones en el establecimiento (o el libro de reclamaciones, en el caso de los gimnasios) y presentándola en cualquier formato en la Oficina Municipal de Información al Consumidor más cercana a su domicilio, en la Dirección General de Comercio y Consumo (C/ General Díaz Porlier, 35 de Madrid) o a través de Internet, por la sede electrónica de la Comunidad de Madrid.