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Gimnasios: ponerse en forma con garantías

Gimnasios: ponerse en forma con garantías

Cuidar la salud y mantenerse en buena forma han sido siempre preocupaciones para los consumidores. Los gimnasios y salas de musculación sirven para dar respuesta a estas inquietudes. La proliferación, en los últimos años, de los gimnasios “low cost” que ofrecen unos precios muy competitivos a cambio de contratos de larga duración, hace que los consumidores deban estar más atentos a posibles contratos que puedan incluir algunas cláusulas que generen un desequilibrio entre los derechos y obligaciones del consumidor y el empresario. 

El próximo 15 de junio de 2017, entrará en vigor en la Comunidad de Madrid la ley 6/2016, una nueva normativa que regulará el ejercicio de las profesiones del deporte y que incluye todas las actividades físicas y deportivas. En esta normativa se establecen una serie de requisitos para poder ejercer profesiones como monitor deportivo, entrenador, preparador físico o profesor de educación física, que deberán acreditar su cualificación profesional para desempeñar este tipo de servicios.

Actualmente, los gimnasios están regulados en la Ley 17/1997, de 4 de julio, de Espectáculos Públicos y Actividades recreativas. Desde el Portal del Consumidor, se ofrecen una serie de consejos y recomendaciones para contratar de forma segura estos servicios. 

Requisitos generales que debe cumplir un gimnasio

En primer lugar, todos los gimnasios deben poseer una licencia urbanística municipal. Dicha licencia deberá exhibirse mediante un cartel en lugar visible en el exterior de los establecimientos, donde constarán los datos esenciales de dicha licencia.

En todos los establecimientos se deben mantener los requisitos y condiciones técnicas que garanticen la seguridad tanto del personal como de los usuarios, así como unas condiciones correctas de salubridad, higiene y acústica.

Además, el gimnasio tiene la obligación de contar con un seguro de responsabilidad civil y de riesgo de incendios del establecimiento.

Los gimnasios pueden ejercer el derecho de admisión. Este no podrá utilizarse para restringir el acceso de forma arbitraria o discriminatoria, aunque sí para aquellas personas que se comporten de forma violenta y que puedan provocar molestias al resto de usuarios alterando el normal desarrollo de las actividades. Además, las condiciones para reservar el derecho de admisión deberán constar en lugar visible a la entrada de los locales, establecimientos y recintos.

Si los gimnasios ofrecen servicios como masajes terapéuticos o asesoramiento médico, deben contar con la autorización sanitaria correspondiente para ello.

En lo que se refiere a gimnasios con piscina, deberán disponer de un botiquín ubicado en lugar visible y señalizado, además deberá contar con el siguiente equipo sanitario:

  • Para piscinas que en su conjunto sumen hasta 500 metros cuadrados de lámina de agua, dispondrán de material de primeros auxilios y pequeño material de curas.
  • Para piscinas que en su conjunto sumen entre 500 y 1.000 metros cuadrados de lámina de agua, dispondrán de un ATS/DUE o médico en servicio permanente.
  • Para piscinas que en su conjunto sumen más de 1.000 metros cuadrados de lámina de agua, deberán contar con un ATS/DUE y un médico, ambos en servicio permanente

Derechos de los usuarios que utilicen un gimnasio

  • Compruebe que en el contrato que firma con el gimnasio no exista ninguna cláusula que pueda considerarse como abusiva como por ejemplo las que contemplen subidas de precio, cambio de horario o supresión de actividades de forma unilateral por el gimnasio y sin previo aviso.
  • Los usuarios tienen derecho a que la publicidad del gimnasio sea veraz, cierta y no induzca a error. El gimnasio está obligado a colocar en lugar visible y en castellano información sobre su lista de tarifas y de las actividades que ofertan y la información sobre lo que incluye cada una.
  • En el caso de que el establecimiento venda productos deportivos como ropa o complementos alimenticios, estos deben estar etiquetados en lengua española y debe figurar el precio de venta al público. Además los productos alimenticios deberán contar con la correspondiente etiqueta de información nutricional.
  • Exija una copia de la factura por el pago de los servicios que ha contratado o una copia del ticket de compra de los productos que ha adquirido dentro del gimnasio.
  • Puede exigir al gimnasio que el correspondiente pago de la cuota se haga mediante cualquiera de las modalidades que la ley admite.

Gimnasios: ponerse en forma con garantías

Consejos y recomendaciones

  • Como recomendaciones generales, estudie varias ofertas de gimnasios antes de decantarse por contratar una. Es muy importante conservar el contrato de alta y tener claro lo que está incluido en el mismo. Infórmese sobre cuáles son las actividades y clases que se incluyen y si tiene derecho a otros extras como son las taquillas o el parking.
  • Antes de firmar el contrato, infórmese de cómo y en qué momento es posible darse de baja. Preste atención también a la forma de pago y valore la conveniencia de elegir pagos mensuales frente a pagos por anticipado (abonos trimestrales, anuales, etc) ante un posible cierre del centro sin previo aviso,
  • Es conveniente informarse bien sobre cómo funciona la cuota de permanencia que muchos gimnasios incluyen como requerimiento para beneficiarse de unos precios más bajos. En este sentido, el contrato deberá indicar claramente cual es dicha cuota y la penalización por incumplirla.
  • Solicite a los responsables del gimnasio que le realicen un examen médico previo para conocer en qué condiciones físicas y estado de forma se encuentra y preparar una tabla de ejercicios acorde a dicha condición.
  • Hasta el próximo mes de junio no entrará en vigor la nueva normativa sobre los profesionales del deporte, por lo que, hasta entonces, le recomendamos que pida referencias sobre los monitores que están contratados por el gimnasio. Infórmese sobre la cualificación que poseen para realizar dichas actividades.
  • En caso de que utilice el servicio de taquillas, procure no dejar objetos de valor dentro de ellas. En caso de que tenga que hacerlo, opte por las taquillas de alquiler (diferentes a las taquillas de monedas) ya que el establecimiento tiene el deber de custodia y vigilancia de lo que se deposite en este tipo de taquillas. Exija, para ello, un justificante del pago de la taquilla, que aparezca bien en el contrato con el gimnasio o en un recibo.

Reclamaciones

En caso de no estar conforme con alguno de los servicios contratados puede presentar una reclamación solicitando el libro de reclamaciones en el establecimiento y presentándola en cualquier formato en la Oficina Municipal de Información al Consumidor más cercana a su domicilio, en la Dirección General de Comercio y Consumo o a través de Internet, por la sede electrónica de la Comunidad de Madrid.