• Favorito / Compartir

Personas con discapacidad: qué derechos le amparan como consumidor

Discapacitados
En la semana del consumidor, desde la Dirección General de Comercio y Consumo se están realizando una serie de reportajes dedicados a conocer y difundir los derechos como consumidores de los colectivos más vulnerables de la sociedad y que más riesgo tienen a ver quebrantados sus derechos, como son las personas con discapacidad.

Para este colectivo, además de los derechos como consumidores reconocidos en el Real Decreto legislativo 1/2007, que ampara a todos los consumidores, hay que añadir los principios generales establecidos en el artículo 3 de la convención internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad, en tanto consumidores, como son:

  • El de no discriminación. 
  • Derecho de participación e inclusión plenas y efectivas en la sociedad. 
  • Respeto por la diferencia y la aceptación de las personas con discapacidad como parte de la diversidad y la condición humanas. 
  • Derecho a la igualdad de oportunidades. 
  • Accesibilidad

Algunas consideraciones generales

Como consumidor tiene derecho a recibir una información correcta, objetiva, cierta y veraz de todos los productos y servicios puestos a su disposición, que cumpla con los requisitos de accesibilidad universal, y que le permita el acceso y el disfrute de los mismos.

Asimismo, recuerde que tiene derecho a reclamar si considera que la compra o la adquisición del servicio ha vulnerado alguno de sus derechos. Para ello, puede plantear la queja o la reclamación ante la empresa o profesional supuestamente responsable. Si con esto no obtiene un resultado satisfactorio, puede presentar una denuncia ante los servicios de las administraciones públicas.

Todos los productos y servicios puestos a su disposición deben ser seguros y no presentar ningún riesgo para su salud. En el caso de que el servicio o producto conlleve algún riesgo propio de la utilización razonable y previsible del producto, este debe estar correctamente informado.

Todos los consumidores tienen derecho a que se respeten sus legítimos intereses económicos y sociales, tanto antes, como en el momento de la compra, recibiendo un ticket o factura por el servicio, o después, procurando que se respeten los derechos de garantía o devolución de los productos.

Accesibilidad: la asignatura pendiente

Uno de los principales problemas a los que los consumidores con discapacidad deben hacer frente es la falta de accesibilidad a servicios, entornos y productos que impide, limita o imposibilita el acceso a los mismos y su disfrute en iguales condiciones que el resto de consumidores.

La mejora de la accesibilidad a los servicios y a los establecimientos de todo tipo, supondría una gran oportunidad para las empresas de llegar a todos los consumidores que ahora no pueden disfrutar de esos servicios por la falta de accesos.

En lo referente a los espacios públicos, la ley del Consumidor de la Comunidad de Madrid establece que las oficinas y servicios de información y atención al cliente estarán diseñados utilizando medios y soportes que sigan los principios de accesibilidad universal y, en su caso, medios alternativos para garantizar el acceso a los mismos a personas con discapacidad.

Asimismo, el decreto 13/2007, de 15 de marzo, sobre la promoción de la accesibilidad y supresión de barreras arquitectónicas, establece:

  • Que en el espacio urbano de uso público exista al menos un aseo o baño adaptado. 
  • En alojamientos tipo establecimientos hoteleros, albergues o residencias, dependiendo de su capacidad, deberán contar al menos con una habitación adaptada (para alojamientos de 20 y 50 habitaciones) y hasta 3 habitaciones cuando superan las 150 de capacidad. 
  • Por su parte, cuando se trata de locales y aulas para espectáculos, centros culturales…debe haber un mínimo del 2% del espacio reservado a minusválidos. 
  • En edificios públicos, museos, estadios y polideportivos, deberá existir al menos un apoyo isquiático cada 500 m2, o para edificios menores de 500 m2 uno por plante.

En lo referente a las plazas de aparcamiento reservadas, la ley propone que los principales centros de actividad de los núcleos urbanos deberán disponer de un mínimo de una plaza de aparcamiento reservada y diseñada para su uso por personas titulares de la tarjeta de estacionamiento por cada cuarenta plazas o fracción, independientemente de las plazas destinadas a residencia o lugares de trabajo.

Perros guía

El perro guía es una herramienta de movilidad fundamental para el día a día de las personas ciegas. No siempre, los propietarios o encargados de los establecimientos conocen el derecho de las personas ciegas o con deficiencia visual para su acceso libre a los mismos.

La Dirección General de Comercio y Consumo es la competente para sancionar los incumplimientos de la Ley 23/1998 de 21 de diciembre sobre el acceso de las personas ciegas o con alguna discapacidad visual a los establecimientos. En este sentido:

  • El usuario del perro guía tiene derecho a acceder con él a los lugares públicos como centros sanitarios y asistenciales sin restricción de ningún tipo. 
  • Para acceder a los lugares de uso público, el perro guía debe estar siempre en posesión del distintivo oficial y el usuario debe llevar consigo la documentación que acredite al perro como guía. 
  • El usuario de un perro guía tiene que responsabilizarse de las condiciones higiénico sanitarias del animal, utilizarlo para las funciones específicas para las que está adiestrado y controlar y hacer cumplir los principios de respeto, defensa y protección del perro.