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Productos para el sol: protección también en las compras

Productos para el sol: protección también en las compras
Durante el verano, las ventas de productos como las cremas solares o las gafas de sol aumentan considerablemente. Los consumidores buscan estar protegidos durante sus vacaciones de las radiaciones que produce el sol que pueden llegar a ser muy perjudiciales para la salud.

Es muy importante fijarse, por lo tanto, en los requisitos de seguridad y salud que este tipo de productos deben cumplir y no dejarse guiar por cuestiones como la estética, en el caso de las gafas de sol, o creer que todas son iguales y no son efectivas ni necesarias, en el caso de las cremas solares.

Gafas de sol

Consideradas equipos de protección individual (EPI), las gafas de sol se encuentran reguladas por la Directiva Comunitaria 89/686/ CEE.

Estos productos se pueden comprar en establecimientos muy variados, desde ópticas hasta mercadillos o tiendas de souvenirs en zonas de playa, por lo que es recomendable que, exija siempre que le entreguen la factura y la garantía correspondiente del producto y siempre que pueda, déjese aconsejar en la compra por un profesional de la visión.

Las gafas deben absorber un espectro luminoso que permita ver bien sin daño o con un daño mínimo para el ojo. Las gafas de sol adecuadas tienen cristales protectores que absorben estas iluminaciones. Además, para que la lente proteja de forma adecuada, la montura debe estar perfectamente adaptada al rostro y no estar descentrada ni alejada de la cara.

Por otra parte, es muy importante comprobar el etiquetado de las gafas de sol antes de comprarlas, ya que le facilitará gran cantidad de información sobre su calidad. A continuación le detallamos la información que debe llevar obligatoriamente: 

  • Marcado CE, todas las gafas de sol deben llevarlo, si es posible, impreso en la gafa, sino en la información del fabricante. 
  • Nivel de protección ultravioleta. Que le protege contra los rayos UVA y UVB.
  • Tipo de filtro solar que las protege. Existen 5 categorías de filtros solares que van de 0 para la luminosidad muy baja, hasta 4 para la más fuerte. Debemos escoger una lente que se ajuste al uso que le daremos a las gafas de sol. La categoría 4 es para gafas muy oscuras, utilizadas en condiciones extremas como la alta montaña y no son aptas para conducir. 
  • Además, el etiquetado debe facilitarnos información sobre la identificación del fabricante, el número y el año de la norma que cumplen, así como de las instrucciones de uso y conservación y las advertencias de seguridad.

Puede consultar más información sobre gafas de sol en el apartado de compras seguras del Portal del Consumidor de la Comunidad de Madrid.

Productos para el sol: protección también en las compras

Cremas solares

En relación a las cremas solares, no se debe obviar la importancia de estas en la protección de la piel de los rayos ultravioletas. Pensar que protegerse del sol no es necesario, es un grave error que puede causar problemas a medio-largo plazo.

Los protectores solares son considerados productos cosméticos y como tal están regulados por la Directiva Europea 76/768/CEE del 27 de julio. No deben ser perjudiciales para la salud y es responsabilidad de las autoridades nacionales, la vigilancia y la toma de medidas pertinentes para que en las etiquetas, en la presentación, en la venta o en la publicidad de estos productos no se les puedan atribuir características de las que carecen.

En este sentido, y para proteger la seguridad y la salud de los consumidores, la Comisión Europea estableció una serie de directrices para apoyar a las distintas autoridades nacionales, donde se establecen ejemplos sobre precauciones de uso, instrucciones recomendadas, o declaraciones que no deben hacerse en el empleo de las cremas solares

  • La radiación solar está compuesta, entre otros, por la radiación ultravioleta B (UVB) causante de las quemaduras solares y la ultravioleta A (UVA) que causa el envejecimiento prematuro de la piel. Ambas radiaciones contribuyen al riesgo de cáncer de piel (melanoma). Por tanto, los protectores solares deben proteger frente a ambas radiaciones.
  • Ninguna crema solar garantiza al 100% una protección total frente a las radiaciones dañinas, por ello no deben contener mensajes en la etiqueta como “protección total” o “prevención durante todo el día”.
  • Los productos solares deberían contener siempre mensajes preventivos como “repita con frecuencia la aplicación del producto”, “no permanezca mucho tiempo al sol, aunque emplee un producto de protección solar”, “mantenga a los bebés y niños pequeños fuera de la luz solar directa”.
  • La protección contra los UVB se identifica en el etiquetado de los productos solares a través del Factor de Protección Solar (FPS o SFP en inglés), que lleva una numeración entre 6 y 50+, y descriptores como “protección baja”, “media”, “alta” o “muy alta".
  • Para proteger la piel de las quemaduras solares, es fundamental repetir con frecuencia la aplicación de los productos de protección solar, así como aplicarse la cantidad adecuada en cada aplicación, unos 35 gramos de crema, que equivale a 6 cucharadillas de café.
  • Las declaraciones sobre la eficacia de los productos de protección solar han de ser sencillas y no ambiguas y basarse en criterios normalizados.
  • Cuidado al utilizar cremas solares abiertas que tengan más de un año: pierden su eficacia (se oxidan) y podrían no protegerle adecuadamente. Consulte el período de utilización recomendado tras su apertura (PAO), que figura en el dibujo en forma de tarro abierto del envase.

Productos para el sol: protección también en las compras

Recomendaciones sobre las exposiciones solares

También la AEMPS (la Agencia Española de Medicamentos y productos Sanitarios) ofrece una serie de recomendaciones con respecto a las exposiciones solares y a las medidas de seguridad que es conveniente tomar cuando se va a disfrutar de un día al sol: 

  • Evite las exposiciones al sol en las horas centrales del día (entre las 12 h y las 16 horas) y procure no dormirse al sol. 
  • Ningún protector solar ofrece máxima protección solar frente a los riesgos de las radiaciones, por lo que no se exponga muchas horas al sol. 
  • Utilice un protector solar adecuado a su tipo de piel que proteja al menos de la radiación UVB y UVA, y aplíquelo media hora antes de la exposición y repita cada dos horas. Utilice un protector labial con un factor de 15 o más. 
  • Beba abundante agua y utilice protección solar incluso aunque el día esté nublado
  • Consulte con un especialista cualquier cambio en el color, la forma o el tamaño de los lunares y manchas.
  • Consulte las recomendaciones e información que ofrece la Organización Mundial de la Salud sobre la radiación ultravioleta y la exposición a los rayos solares.

Reclamaciones

En caso de no estar conforme con alguno de los productos puede presentar una reclamación solicitando una hoja de reclamaciones en el establecimiento y presentándola en cualquier formato en la Oficina Municipal de Información al Consumidor más cercana a su domicilio, en la Dirección General de Comercio y Consumo de la Comunidad de Madrid (C/ General Díaz Porlier, 35 de Madrid) o a través de Internet, por la sede electrónica de la Comunidad de Madrid.