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Condiciones generales: atención a la letra pequeña

Condiciones generales
Están presentes en muchos de los contratos que los ciudadanos firman cuando adquieren un producto o contratan un servicio. Las condiciones generales de la contratación protegen los legítimos intereses de los consumidores cuando realizan compras y ayudan a comprender las cláusulas que una empresa establece para sus contrataciones con ella.

Podemos encontrarlas en los contratos que, como consumidores, firmamos con las empresas, por ejemplo, al contratar un viaje, reservar una habitación de hotel, contratar un servicio de gas, luz o agua. Además, deben estar disponibles cada vez que realizamos una compra por internet.

Es muy recomendable leer con detenimiento, antes de firmar cualquier contrato, tanto estas como las condiciones particulares de los contratos, ya que nos servirá para tener una imagen clara de las condiciones de venta de la empresa con la que estamos estableciendo una transacción comercial.

Definición y componentes de las condiciones generales de contratación

Las condiciones generales de la contratación se definen como las cláusulas que una empresa establece para todos los contratos de un mismo tipo. En este sentido, como consumidor puede, al contratar un producto o servicio, aceptarlas o rechazarlas.

La legislación no tiene definido un modelo de documento de condiciones generales, por lo que cada compañía, en función del tipo de actividad que realice, incluirá unas cláusulas u otras:

  • Por ejemplo, una empresa que venda productos incluirá, entre sus cláusulas, información acerca de las condiciones de venta, la política de devoluciones, su política de envíos o el derecho de desistimiento.
  • En cambio, si es una empresa de servicios, en estas condiciones generales encontraremos información sobre el precio, la facturación y el pago, causas de suspensión del servicio, o qué sucede cuando se produce una modificación del contrato.

Para que estas condiciones sean legales, deben estar redactadas de una manera clara, transparente y sencilla, que cualquier persona pueda comprender. Asimismo, no pueden remitir nunca a textos o documentos que no se entreguen al consumidor antes o en el momento de la firma del contrato.

En el caso de que el contrato no deba formalizarse por escrito y la empresa sólo le entregue un tique o resguardo con su compra, la empresa está obligada a darle a conocer las condiciones del contrato, bien, exponiéndolas en un lugar visible, o incluyéndolas en la documentación del contrato.

Cuando se trata de contratación telefónica o a distancia, el empresario deberá facilitarle las condiciones generales de la contratación, en términos claros y comprensibles y deberá aceptarlos antes de la celebración del contrato.

Asimismo, si existe contradicción entre las condiciones generales y las condiciones particulares específicas para un contrato, la legislación establece que prevalezcan las particulares, salvo que las condiciones generales resulten más beneficiosas.

Cómo reconocer las condiciones generales nulas o inválidas

En ocasiones, puede ocurrir que las condiciones generales incluyan cláusulas poco claras, confusas o que el consumidor no haya podido conocer antes de la firma del contrato. En todos esos casos, esas cláusulas serán anuladas o no serán incorporadas al contrato:

  • Se consideran nulas y no pueden formar parte del contrato las cláusulas que el consumidor no pueda conocer antes de la firma, las que tengan un tamaño de letra que dificulte su lectura, las que puedan admitir distintas interpretaciones y las incomprensibles. En caso de duda sobre el significado de una estipulación, prevalece la interpretación que sea más favorable al consumidor.
  • Por otra parte, no pueden incorporarse al contrato aquellas cláusulas que:
    • El consumidor no haya tenido oportunidad real de conocer de manera completa al tiempo de la celebración del contrato.
    • Las que sean ilegibles, ambiguas, oscuras e incomprensibles, salvo, en cuanto a estas últimas, que hubieren sido expresamente aceptadas por escrito por el consumidor y se ajusten a la normativa.

Recomendaciones generales

  • Es muy recomendable leer con detenimiento las condiciones generales y también particulares, si las tuviera, antes de contratar un servicio o comprar un producto.
  • Cuando contrate por Internet, no olvide identificar a la empresa con la que compra un producto o adquiere un servicio . Las empresas están obligadas a facilitarle de manera clara y comprensible datos sobre su identidad, nombre comercial, razón social, correo electrónico, teléfono, entre otros. Asimismo, procure leer las condiciones generales antes de comprar o facilitar sus datos bancarios. Recuerde que las empresas deben facilitárselas antes de finalizar el proceso de compra.
  • Evite firmar ninguna cláusula que no comprenda, o documentos que contengan cláusulas confusas que puedan llegar a ser abusivas. Pregunte a la empresa aquello que no entienda o consulte con algún especialista.
  • Desconfíe de aquellas páginas o empresas que tienen las condiciones generales confusas, mal traducidas, sin revisar o están en otro idioma.
  • En el caso de las páginas webs, las condiciones generales están habitualmente colocadas en el pie de página. No está de más echarles un vistazo antes de comprar.

Reclamaciones

Si se encuentra en un contrato que va a firmar, con una cláusula que no comprende o considera nula o abusiva puede formular una denuncia ante los tribunales de justicia o bien ante las autoridades de consumo.