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Artículos de flotación: seguridad en el agua

Artículos de flotación
Manguitos, flotadores, colchonetas, chalecos, rulos, bandas pectorales, cuando estamos aprendiendo a nadar o simplemente disfrutando de un día de baño, los dispositivos que nos ayudan a mantenernos a flote son muy útiles.

Habitualmente utilizados por los más pequeños de la familia, tanto los que van sujetos al cuerpo (manguitos,  flotadores de asiento o chalecos) como aquellos externos que nos ayudan a mantenernos a flote (tablas, colchonetas o churros de flotación), deben cumplir unos requisitos técnicos que garanticen que son seguros en el agua. Además, deben acompañar advertencias de uso que es conveniente leer antes de lanzarnos al agua con ellos.

De la misma manera, especialmente en verano, cuando realizamos actividades acuáticas como el kayak, el rafting o el descenso en aguas bravas, los chalecos salvavidas que usemos deben igualmente cumplir con unas medidas de seguridad que nos garanticen una experiencia segura.

En el siguiente reportaje del Portal del Consumidor detallamos las medidas de seguridad recomendadas para estos productos, incluyendo las instrucciones que deben llevar para usarlos. Como norma general, cabe recordar que todos ellos deben incorporar el marcado CE, que garantiza que el producto cumple con los requisitos de seguridad establecidos en la Unión Europea.

Aprendiendo a nadar: flotadores, manguitos, tablas, mochilas…

En esta categoría de productos se engloban tanto aquellos que el usuario lleva puestos cuando está aprendiendo a nadar, como aquellos que se utilizan para mejorar el estilo de natación.

En el primer caso, cuando nos encontramos con productos como los manguitos, bandas pectorales, mochilas o collarines, que se utilizan para aprender a nadar, se debe saber que estos pueden obtener la flotabilidad de manera inherente o por cámaras hinchables, en el último caso deben contar con dos cámaras separadas que permitan que, si una falla, el usuario pueda mantenerse a flote con la otra. Además:

  • Se deben fabricar con colores brillantes, que contrasten con la superficie del agua, nunca pueden ser totalmente transparentes, de manera que sean visibles en todo momento y desde cualquier ángulo, incluso desde la superficie del agua o el borde de la piscina, cuando haya más personas dentro o el agua esté turbia.
  • Todos los productos deben poder ajustarse con seguridad. Una vez colocado, su posición en el cuerpo no puede alterarse durante el uso y deben ser cómodos y permitir el movimiento y el aprendizaje del estilo.
  • Si llevan hebillas o cremalleras de cierre, su apertura debe requerir al menos dos acciones simultaneas, para evitar la apertura involuntaria. Si sólo requiere una, esta debe ser lo suficientemente fuerte para que no se quite con facilidad. Asimismo, los bordes y esquinas deben estar siempre redondeados.
  • Tapones y válvulas. Estos productos deberán incluir válvulas anti-retorno, que garanticen que si el tapón se abre, retenga un mínimo de 75% de flotabilidad. Además, los tapones deben ir pegados a la válvula.
  • En el caso de los productos que, como las tablas o los churros de flotación, nos ayudan a flotar, es conveniente recordar que deben corresponder al uso para el que fue destinado, en cuanto a diseño, dimensiones, seguridad o resistencia. No hay requisitos de colores para estos productos.

En lo que respecta al etiquetado que debe acompañar a estos productos, debe estar impreso o estampado en el mismo, y debe ser claramente visible. Se debe incluir la palabra ADVERTENCIA que debe ir en letra mayúscula y en negrita, junto con leyendas como: No protege frente al ahogamiento, hinchar siempre completamente las cámaras de aire o utilizar bajo supervisión constante.

Compruebe que la etiqueta esté en castellano y que incluye información sobre la talla, el grupo de edad, el tipo de producto que es, y los datos completos del fabricante o importador. Asimismo, deberá encontrar información sobre el modo de uso y seguridad o de ponerse o quitarse la prenda.

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Primera toma de contacto con el agua: asientos acuáticos para bebés

En esta categoría se encuentran los flotadores de asientos destinados a los niños menores de 36 meses en sus primeros intentos de aprender a nadar y familiarizarse con el medio acuático. En este tipo de flotador, el menor se introduce en el interior de la estructura, lo que le aporta flotabilidad y un soporte lateral al cuerpo, manteniendo su cabeza por encima del nivel del agua.

Es muy importante destacar que estos flotadores no deben parecer juguetes acuáticos, tanto en su apariencia como en el diseño. No pueden contener ningún elemento de juguete ni estructuras por encima del nivel del agua, como imitación de animales o barcos, así como ninguna estructura que pueda captar viento, como una vela.

Revise los tapones y válvulas, deben garantizar la hermeticidad y nivel de flotabilidad, incluso con el tapón totalmente quitado. Además, los tapones deben ir sujetos al cuerpo de la válvula.

En el caso de las advertencias para estos productos, que también deben ir colocados en la parte visible del producto, las palabras ADVERTENCIA, NO UTILIZAR Y RIESGO DE VUELCO deben ir en mayúsculas, acompañadas de otras como no protege frente al hundimiento, usar siempre bajo supervisión constante, o no utilizar en una profundidad en la que el niño haga pie o en rompientes de ola.

Compruebe que la etiqueta esté en castellano y que incluya información sobre la talla, el grupo de edad y los datos completos del fabricante o importador. Debe llevar la indicación de que no es un juguete acuático, así como las indicaciones del fabricante en cuanto al modo de uso o el almacenaje o mantenimiento.

Seguridad en las barcas: chalecos salvavidas

Los chalecos salvavidas sirven para protegernos de distintas situaciones de riesgo que pueden suceder en alta mar o en los ríos. Como norma general, la función de estos chalecos es mantenernos a flote, devolviendo a la superficie al usuario que cae al agua lo más rápido posible y en una posición que permita respirar hasta que sea rescatado.

Para ello, los chalecos deberán soportar el choque con el agua, tener dispositivos de sujeción al cuerpo para sacar al usuario fuera del agua o ser adecuados para su uso prolongado durante el tiempo que dure la actividad que estemos realizando.

En el caso concreto de los chalecos que se usan en actividades en aguas bravas, como rafting, descenso de ríos o el kayak, los chalecos deberán llevar un acolchado en la espalda y en el cuello que proteja los hombros y la zona lumbar. Además, deberán estar diseñados para evitar enganchones.

Para el caso de los chalecos destinados al uso de esquí acuático, u otras actividades similares que usen un remolque, como los lápices o bananas de playa, deben incorporar tres sistemas frontales de cierre, al menos dos de ellos deben ser correas principales que deben rodear el cuerpo y uno de ellos debe estar a la altura de caja torácica.

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Juguetes acuáticos

Un juguete acuático es aquel destinado a ser utilizado en agua poco profunda y que es capaz de transportar o soportar a un niño en el agua. Por ello, los juguetes acuáticos deberán diseñarse y fabricarse de forma que se reduzca lo más posible el riesgo de pérdida de flotabilidad del juguete y de pérdida de capacidad de porte del niño.

Cómo reclamar

Si tiene dudas sobre la seguridad de un artículo de flotación, es recomendable que no lo compre. Si detecta un producto no cumple con las indicaciones de seguridad, también puede poner una denuncia en la Dirección General de Comercio y Consumo de la Comunidad de Madrid.

Puede consultar más información, en el siguiente folleto editado por la Dirección General de Comercio y Consumo.