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Artículos decorativos

Los artículos decorativos comprenden velas, floreros, jarrones u otro tipo de adornos, algunos de los cuales llevan luz, sonido, movimiento, etc. en su decoración. En estos productos, el mayor peligro con el que se puede encontrar el consumidor es que tengan forma o color de alimento, lo que supondría un riesgo sobre todo para la población infantil, que podría llevarse ese objeto a la boca y sufrir asfixia o intoxicación.

Por eso, una de las recomendaciones básicas para el consumidor que va a comprar alguno de estos productos de decoración, es evitar todos los que puedan confundirse con un alimento, tanto en la forma como en el olor, el color, la presentación, etc.

Artículos decorativos           Artículos decorativos

Estos artículos además deben cumplir los siguientes requisitos:

  • No tener bordes ni puntas cortantes, para evitar riesgo de cortes o arañazos.
  • Llevar un etiquetado correcto, que esté escrito al menos en castellano, donde figure:
    • el nombre del producto
    • características del producto
    • identificación de la empresa fabricante o vendedora
    • lugar de origen
  • Mostrar advertencias y recomendaciones de uso necesarias para la utilización correcta y segura del producto. Las velas, por ejemplo, deben llevar una recomendación para que no haya riesgo de incendio.
  • No contener preparados líquidos (algunos lo llevan como adorno decorativo en el interior) que por su composición puedan ser nocivos. Puede consultar la clasificación de sustancias peligrosas pinchando aquí . En lámparas decorativas que utilicen líquidos como combustible, debe aparecer una advertencia que diga: “Mantener las lámparas que contengan estos líquidos fuera del alcance de los niños”.
  • Si se trata de un artículo que funciona con electricidad, debe llevar siempre el marcado CE, de forma visible y que no se pueda borrar, y cumplir las siguientes condiciones de seguridad:
    • Tener una conexión segura y adecuada, que garantice la protección del consumidor.
    • Mostrar claramente las características fundamentales del producto, así como la marca de fábrica o comercial.
    • No tener al alcance del usuario partes que lleven tensión.
    • Tener un aislamiento adecuado en función de si su uso es para un ambiente exterior, húmedo, etc.