Casos resueltos
    Telefonía móvil, tintorerías, vivienda, transporte, lápidas, ordenadores..., el sistema arbitral de consumo resuelve cada año miles de casos de todos los ámbitos. Los tribunales de arbitraje estudian las reclamaciones de los consumidores y las alegaciones de las empresas reclamadas dando la razón a uno, a otro o a los dos. Las decisiones del tribunal (laudos) son de obligado cumplimiento. En esta página se exponen casos reales de arbitrajes celebrados en la Comunidad de Madrid.

    Además, también puede consultar los laudos emitidos y registrados en años anteriores: 

    Garantía

    1 - 6 registros de 6
    La cuarta reparación fue la definitiva
    Garantía
    La cuarta reparación
    El consumidor La consumidora compró un carro para bebé que le costó 519,20 €. Tuvo varias averías y fue reparado hasta en cuatro ocasiones, la primera al mes y medio de la compra, y siempre por el mismo motivo: las ruedas. En la cuarta ocasión que se reparó, la consumidora pensó que volvería a estropearse, por lo que guardó el producto reparado y solicitó la devolución del importe (519,20€) o que se le diera un producto nuevo.
    La empresa La empresa no compareció a la audiencia, pero en la hoja de reclamaciones presentada por la reclamante alegó que todas las reparaciones se habían efectuado de manera correcta.
    El colegio arbitral El colegio arbitral decidió no entrar a conocer el fondo del asunto, considerando que, aunque las sucesivas reparaciones no dieron un resultado positivo, tampoco se acreditó que la última reparación no resolviera la incidencia, ya que la reclamante acreditó que le habían entregado el carro reparado. Quedó abierta la vía judicial.
    Zapatos poco duraderos
    Garantía
    Zapatos poco duraderos
    El consumidor El consumidor compró tres pares de zapatos en un establecimiento en periodo de rebajas. Al poco tiempo de usarlos, dos de los pares comprados se rompieron, presentando la suela rajada. El tercer par no llegó a estrenarse. Entiende que se debe a un defecto de fabricación, y solicita la cantidad que pagó por los zapatos y una indemnización, en compensación por el tiempo y las gestiones realizadas.
    La empresa La empresa alegó que el daño se debía al desgaste de los zapatos, y no a un defecto de fabricación, que el material de los zapatos era sintético, según constaba en la etiqueta, y por eso su precio estaba rebajado. Que el material sintético no tiene una durabilidad tan alargada como la de otros zapatos de mayor calidad.
    El colegio arbitral El colegio arbitral estimó parcialmente la pretensión del consumidor, ya que, se veía que el zapato tenía poco uso, que no justificaba que la suela estuviera partida. Por ello, se estimó que el defecto era de fabricación. Se le reembolsó al consumidor el precio abonado por los zapatos, pero ninguna cantidad en concepto de indemnización, por no estar acreditados y justificados los daños y perjuicios económicos.   
    El teléfono que se vendió incompleto
    Asistencia Técnica
    Teléfono incompleto
    El consumidor Compró un teléfono móvil por valor de 119 € en un establecimiento. El primer terminal que le ofrecieron no era nuevo, así que transcurrida una semana, volvió a cambiarlo y esta vez no incluía el cargador de la batería. No lo quiso y lo dejó en la tienda. No le dieron opción de cambiarlo por otro terminal, además, indica que la empresa le generó un vale que habría caducado al haber transcurrido seis meses, cuando él insiste que nunca le dieron un vale. Solicita el mismo teléfono u otro similar o de superiores características o, un vale por su importe.
    La empresa No presenta alegaciones ya que no compadeció en la audiencia.
    El colegio arbitral Ante las manifestaciones de las partes y teniendo en cuenta la documentación aportada al expediente, el colegio arbitral acordó estimar la pretensión del reclamante al considerar que el primer terminal que le entregaron en el establecimiento no era nuevo, el segundo no iba acompañado del cargador y sus accesorios, no habiendo ofrecido la empresa una solución al cliente, al que tampoco entregaron un vale por el valor del teléfono, por lo que debe entregarle un terminal nuevo con el cargador y sus accesorios, u otro terminal de similares o superiores características.
    Coche con defecto de fábrica
    Asistencia Técnica
    Defecto de fábrica
    El consumidor Adquiere un vehículo de segunda mano en un concesionario. A los cinco meses deposita el vehículo en taller indicado por el concesionario para diagnóstico y reparación de fallo de batería y retrovisor derecho. Se aporta copia del diagnóstico. La empresa reclamada desestima las dos reparaciones. El vehículo tiene garantía de un año. La reclamante solicita que se le abone el importe de la batería y del servicio de taller generado, así como se repare o sustituya el retrovisor derecho.
    La empresa Alega que la reclamante examinó el vehículo con antelación a la compra sin que conste tachadura alguna a su estado. Se trata de un vehículo muy usado que proporcionalmente se transmitió muy barato. Además, manifiesta que la batería está expresamente excluida de la garantía en el punto 3° de las exclusiones del contrato, al ser un tema de desgaste. Y el espejo retrovisor es un elemento exterior del vehículo que, de existir daño en origen, no hubiera sido ignorado por la reclamante, lo que hace presumir que no existía en el momento de la venta. En resumen, los dos posibles fallos, que en modo alguno pueden ser catalogados de falta de conformidad a los efectos de la Ley de Consumidores y expresamente excluidos de garantía.
    El colegio arbitral Ante las manifestaciones de las partes y teniendo en cuenta la documentación aportada al expediente, el colegio arbitral acordó desestimar la pretensión de la reclamante, ya que se comprueba que la batería está expresamente excluida de garantía y, respecto al espejo retrovisor, la primera reclamación, de la que queda constancia, se produce cinco meses después de la entrega del vehículo, lo cual excluye la presunción de defecto de origen de la avería, según prevé la regulación de garantía en la compraventa de vehículos de segunda mano
    Coche seminuevo con garantía a medias
    Garantía
    Coche seminuevo con garantía a medias
    El consumidor El reclamante adquirió un vehículo seminuevo a una empresa. A los dos meses se le estropeó el radiador y la empresa lo arregló. Transcurridos
    menos de seis meses desde la compra, volvieron a aparecer nuevos fallos, por lo que la empresa le volvió a dar cita en el taller y, cuando llegó el cliente, se le dijo que, al haber transcurrido seis meses y un día, el vehículo ya no estaba en garantía, dándole así un presupuesto a plena tarifa. Lo reparó en otro taller y reclamó que el vendedor pagara las facturas a través del sistema arbitral de consumo.
    La empresa La empresa alegó desconocer las averías.
    El colegio arbitral Teniendo en cuenta que todo vehículo de segunda mano tiene una garantía mínima de doce meses, el colegio arbitral estimó en parte las pretensiones
    del reclamado, al que la empresa tuvo que devolver 562 euros de las
    reparaciones realizadas en otro taller.
    Garantía menguante
    Garantía
    El caso de la garantía menguante
    El consumidor El reclamante compró un ordenador que empezó a dar problemas y tuvo que llevarlo a la tienda seis veces para su reparación. Según el consumidor, la última vez la empresa le dijo que ya estaba fuera de garantía por haber pasado un año desde su adquisición y le exigió 300 euros, cuando los productos tienen dos años de garantía. Decidió acudir al arbitraje de consumo y solicitar la devolución de todo el dinero invertido.
    La empresa La tienda explicó que no tenía constancia de que su personal hubiera cobrado los 300 euros y que si sus técnicos informaron al cliente de que la garantía era de un año, fue un claro error.
    El colegio arbitral El colegio arbitral desestimó las pretensiones económicas del consumidor, entre otras razones porque éste no pudo aportar una prueba de haber pagado 300 euros por la última reparación. Eso sí, dictó un laudo por el cual ordenaba a la empresa reparar el aparato y, una vez subsanados los fallos, extendía en un año la garantía.
    1 - 6 registros de 6