Casos resueltos
    Telefonía móvil, tintorerías, vivienda, transporte, lápidas, ordenadores..., el sistema arbitral de consumo resuelve cada año miles de casos de todos los ámbitos. Los tribunales de arbitraje estudian las reclamaciones de los consumidores y las alegaciones de las empresas reclamadas dando la razón a uno, a otro o a los dos. Las decisiones del tribunal (laudos) son de obligado cumplimiento. En esta página se exponen casos reales de arbitrajes celebrados en la Comunidad de Madrid.

    Además, también puede consultar los laudos emitidos y registrados en años anteriores: 

    Internet

     
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    Bajas exprés, pero a precio de oro
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    Bajas exprés, pero a precio de oro
    El consumidor El reclamante acudió en busca de ayuda al Instituto Regional de Arbitraje de Consumo tras intentar, en vano, solucionar una reclamación directamente con su compañía de telecomunicaciones. El caso es que el usuario había comunicado a la empresa que quería cursar baja en una tarifa reducida de acceso a internet y, en cambio, semanas después recibió un cargo sorpresa de 2.167,77 euros. El cliente explicó al tribunal arbitral que la solicitud de baja había sido comunicada por escrito con quince días de antelación, tal y como recogía su contrato, pero que la baja en la tarifa se hizo transcurridas unas pocas horas desde esa comunicación y que, por lo tanto, no pudo disfrutar de los quince días de servicio restantes en la tarifa especial. Es decir, al conectarse a internet durante esos días, se le aplicó una tarifa estandar, mucho más cara.
    La empresa La empresa reconoció el error en las alegaciones remitidas al tribunal arbitral, mostrándose de acuerdo en devolver al cliente el importe.
    El colegio arbitral El tribunal obligó a la compañía a efectuar la devolución del dinero.
    Las solicitudes de baja hay que probarlas
    Internet
    Las solicitudes de baja hay que probarlas
    El consumidor El usuario sostenía que había comunicado por teléfono a la empresa que quería cursar baja en la tarifa plana de internet. Sin embargo, al mes siguiente siguió recibiendo la factura habitual. Después de recibir esa factura, el abonado volvió a pedir la baja, que sí se hizo efectiva, y reclamó la devolución del dinero cobrado ese último mes.
    La empresa La empresa explicó durante la vista arbitral que no existía constancia de la primera petición, ya que sólo había registrado una llamada en la que se interesaba por los gastos de cancelación del contrato.
    El colegio arbitral El tribunal arbitral pidió al cliente que demostrara con el acuse de recibo de un fax, correo postal o electrónico el haber comunicado la baja a la compañía, pero sólo pudo aportar la comunicación por escrito de la segunda petición. Al no existir prueba documental de la primera solicitud, el tribunal dio la razón a la compañía y el abonado no pudo recuperar el dinero reclamado.
    El retraso en la instalación se paga
    Internet
    El retraso en la instalación se paga
    El consumidor El consumidor contrató un servicio de ADSL, televisión y llamadas con un operador telefónico. El técnico de la compañía instaló los aparatos en su domicilio pero no fue posible completar la instalación porque no se recibía señal. Reclamó la incidencia en varias ocasiones a la empresa y solicitó la presencia de un técnico que acabara de instalar el servicio, pero pasaron cuatro meses y no acudió nadie. Mientras, se le iban cobrando las cuotas mensuales. Solicitó un arbitraje para que la compañía le indemnizara en función de lo que establecía el contrato suscrito: cinco veces la cantidad resultante de multiplicar la cuota mensual por el tiempo de interrupción.
    La empresa La empresa reconoció el problema y accedió a recalcular sus facturas, ofreciéndole un abono de 100 €. Sin embargo, no aceptó pagar indemnización por los cuatro meses de interrupción del servicio.
    El colegio arbitral El tribunal arbitral decidió dar la razón al consumidor y estableció que la compañía reclamada debía compensar al cliente con 556 € IVA incluido, como resultado de multiplicar la cuota de 40,00 € más IVA, por el tiempo de interrupción (dos meses y medio, ya que se permite un margen de 60 días para la instalación) y todo ello, multiplicado por cinco, según establecía el contrato con la compañía. A este total, se le descontaron los 100 € ya abonados por la empresa como ajuste en la facturación.
    Más de 500 euros de indemnización
    Internet
    Indemnización internet
    El consumidor El consumidor contrató un servicio de internet, televisión y llamadas telefónicas, pero cuatro meses después la compañía todavía no había realizado en su domicilio la instalación que le permitiera disfrutarlo, aunque sí le estaba cobrando por ello. El usuario estudió con detenimiento las cláusulas del contrato y comprobó que la compañía se comprometía a indemnizar al cliente en el caso de que sufriera interrupciones en el servicio contratado. Esta compensación sería el resultado de multiplicar la cuota mensual por la parte proporcional del tiempo de interrupción, y esa cantidad resultante multiplicada por cinco. Reclamó una indemnización a la empresa que ascendía a más de 500 euros.
    La empresa La empresa sólo accedió a devolverle las facturas ya cobradas, por un total de 100 euros.
    El colegio arbitral El consumidor acudió al Instituto Regional de Arbitraje de Consumo y el tribunal decidió dar la razón al cliente, por lo que la empresa tuvo que abonar 556 euros a su cliente.
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