Casos resueltos
    Telefonía móvil, tintorerías, vivienda, transporte, lápidas, ordenadores..., el sistema arbitral de consumo resuelve cada año miles de casos de todos los ámbitos. Los tribunales de arbitraje estudian las reclamaciones de los consumidores y las alegaciones de las empresas reclamadas dando la razón a uno, a otro o a los dos. Las decisiones del tribunal (laudos) son de obligado cumplimiento. En esta página se exponen casos reales de arbitrajes celebrados en la Comunidad de Madrid.

    Además, también puede consultar los laudos emitidos y registrados en años anteriores: 

    Mensajería

     
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    Un dinero que nunca llegó a su destino
    Mensajería
    Un dinero que nunca llegó a su destino
    El consumidor Un consumidor contrató los servicios de una empresa de envío de dinero para mandar 300 euros a su mujer en Italia, por cuyo servicio abonó 25 euros. Al comprobar que el dinero no había sido retirado por su esposa, sino por una persona desconocida, acudió al sistema arbitral de consumo para que se le devolviese esa cantidad. Alegó que la empresa no había comprobado la identidad de quien recogió el dinero y que la firma de quien lo retiró no era de su mujer.
    La empresa La empresa rechazó la reclamación.
    El colegio arbitral Tras escuchar a ambas partes, el colegio arbitral dictó un laudo por el que establecía que la compañía debía devolver al cliente los 300 euros, y que el documento empleado para enviar el dinero que tuvo que rellenar el cliente al contratar el servicio sólo consignaba el nombre, apellidos y dirección del destinatario, y no el número del pasaporte o D.N.I., lo que no ofrecía suficientes garantías para la correcta prestación del servicio. El tribunal comprobó que el domicilio del destinatario era diferente al consignado por la persona que recogió el dinero.
    El paquete perdido
    Mensajería
    El paquete perdido
    El consumidor Un consumidor reclamó al sistema arbitral después de que una empresa de mensajería perdiese un paquete que debía recibir en su casa. Según el consumidor, el envío contenía un teléfono móvil valorado en 480,81 euros, cantidad que reclamaba a la empresa.
    La empresa La empresa alegó que el remitente no había declarado su valor ni contratado un servicio especial que hubiera garantizado la compensación por el valor real de la mercancía. También explicó que había ofrecido al reclamante la indemnización que correspondía a pérdida de paquete en el servicio contratado (23,44 euros) y que éste la rechazó.
    El colegio arbitral El colegio arbitral estimó que, al no haberse contratado el servicio especial que incluye un seguro en función del contenido, la indemnización que correspondía era la ofrecida en el reglamento de la empresa (los 23,44 euros).
    El paquete que nunca llegó a su destinatario
    Mensajería
    El paquete que nunca llegó a su destinatario
    El consumidor El consumidor adquirió por internet un coche en miniatura de metal y diez días después se encontró en su buzón un aviso de llegada de una empresa de correos, comunicándole que pasase a retirar el envío, pero al llegar a la oficina no se encontró el paquete. El usuario solicitó que la empresa de envíos le abonara el importe que había pagado por el coche: 36 euros.
    La empresa La empresa se opuso a la reclamación manifestando que no podía precisar la razón por la que no había llegado el paquete al destinatario y que se desconocía si el contenido del envío coincidía con el comprado por internet.
    El colegio arbitral Ante las manifestaciones de las partes, el tribunal arbitral estimó parcialmente la reclamación debiendo la empresa de correos reintegrar al reclamante 15 euros como compensación parcial por la pérdida del paquete, ya que la empresa reclamada reconocía el extravío. El tribunal
    no decidió que se abonara la cantidad completa reclamada por tratarse de un envío ordinario, es decir, porque no existía declaración del contenido.
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