Casos resueltos
    Telefonía móvil, tintorerías, vivienda, transporte, lápidas, ordenadores..., el sistema arbitral de consumo resuelve cada año miles de casos de todos los ámbitos. Los tribunales de arbitraje estudian las reclamaciones de los consumidores y las alegaciones de las empresas reclamadas dando la razón a uno, a otro o a los dos. Las decisiones del tribunal (laudos) son de obligado cumplimiento. En esta página se exponen casos reales de arbitrajes celebrados en la Comunidad de Madrid.

    Además, también puede consultar los laudos emitidos y registrados en años anteriores: 

    Tintorerías

     
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    Chaqué apolillado
    Tintorerías
    Chaqué apolillado
    El consumidor Un consumidor dejó su chaqué en la tintorería para su limpieza. Rellenó el resguardo de depósito sin observaciones, ya que no se detectó nada reseñable. Sin embargo, al recogerlo, la prenda estaba llena de agujeros. Solicitó una prenda nueva de similares características, comprada en El Corte Inglés, marca Emidio Tucci, por valor de 395€, y la devolución del pago de la limpieza, 7,021€.
    La empresa La tintorería explicó que los agujeros se hicieron aparentemente por picaduras de polillas que estaban en el tejido. Ofreció la reparación, pero el establecimiento donde se había comprado la prenda aseguró que no se podía reparar porque el paño sería distinto. Ante la pretensión del consumidor, la tintorería respondió que no podía hacer más.
    El colegio arbitral Se estimó parcialmente la solicitud del consumidor, accediendo a la devolución del pago de la limpieza, 7,021€, pero no del importe del chaqué, ya que se consideró que el deterioro de la prenda no se había producido por el proceso de limpieza en seco, sino por agentes externos.
    Decoloración en la tintorería
    Tintorerías
    Decoloración en la tintorería
    El consumidor La consumidora dejó en la tintorería un vestido de premamá comprado dos meses antes y confeccionado a medida pactando con el dependiente que permanecería allí varios meses hasta poder recogerlo. Al volver a por la prenda, comprobó que esta presentaba una decoloración.
    La empresa La empresa reconoció el deterioro y ofreció a la clienta un bono de 200 euros para consumir en el establecimento, pero esta no lo aceptó por considerar que el vestido de premamá, que estaba diseñado para ser empleado en ocasiones especiales, tales como bodas, valía más, insistiendo en obtener el correspondiente abono en metálico.
    El colegio arbitral Ante las manifestaciones de las partes, el tribunal estimó la reclamación, ya que la decoloración era constatable, ambas partes reconocían que se había producido durante el proceso de limpieza y que la reclamante había aportado el tique de compra del vestido por valor de 320 euros. La tintorería tuvo que abonarle el 50% de esa cantidad.
    Problemas con la tintorería
    Tintorerías
    Problemas con la tintorería
    El consumidor La reclamante llevó una falda a limpiar a una tintorería y, al recogerla, comprobó que había aparecido un defecto que podría ser por quemadura o roce. La usuaria pidió que se le compensase con los 1.600 euros que dijo haber pagado por la falda años atrás, en 2002 (no aportó factura).
    La empresa La tienda rechazó que hubiera deteriorado la falda, alegando que se había limpiado en seco conforme a lo indicado en la etiqueta de la prenda.
    El colegio arbitral El colegio arbitral envió la falda al laboratorio, que no pudo determinar el origen del defecto. Al no haber factura de la compra, el colegio arbitral tasó la prenda en 100 euros y decidió imputar el coste a partes iguales al reclamante y al reclamado (así, este último devolvió 50 euros a la clienta). La tintorería hubiera evitado responsabilidades si hubiera examinado la prenda antes de aceptarla y hubiera anotado cualquier defecto en el presupuesto.
    Alfombra rajada y apelmazada
    Tintorerías
    Alfombra rajada y apelmazada
    El consumidor El reclamante acudió al sistema arbitral tras recoger en la tintorería una alfombra que había depositado para su limpieza y comprobar que presentaba una raja de 30 centímetros y que se encontraba apelmazada. Por ello, solicitó una alfombra nueva o su equivalencia en dinero (279 euros). El producto había sido adquirido en una gran superficie dedicada a la venta de muebles de diseño a precios asequibles.
    La empresa La empresa se opuso a la reclamación argumentando que la alfombra había sido lavada en agua fría y con jabón neutro y que la aparición de la raja se debía a la propia fabricación del artículo.
    El colegio arbitral Tras escuchar a ambas partes, el colegio arbitral desestimó las pretensiones del cliente al considerar que los desperfectos en la alfombra se debían a las características del producto, no al proceso de limpieza aplicado por la tintorería. Sí decidió, sin embargo, que la empresa devolviera el importe íntegro del servicio (32 euros), ya que no resultó satisfactorio.
    Misteriosa desaparición en la tintorería
    Tintorerías
    Misteriosa desaparición en la tintorería
    El consumidor La consumidora dejó una chaqueta en la tintorería pagando anticipadamente el servicio de limpieza, pero cuando acudió a recogerla comprobó que había desaparecido. Al ver que el seguro de la empresa  no se encargaba
    del caso, optó por recurrir a la Dirección General de Comercio y Consumo de la Comunidad de Madrid, donde se le aconsejó solicitar un arbitraje de consumo.
    La empresa Los responsables de la tintorería únicamente explicaron a la clienta que había habido un robo en el establecimiento, que entre las prendas robadas estaba su chaqueta y que el seguro de la empresa se encargaría de todo.
    El colegio arbitral A pesar de no contar con la factura de compra de la prenda, adquirida varios meses antes, el tribunal arbitral  tuvo en cuenta un presupuesto orientativo que presentó la clienta en su reclamación, después de haberlo solicitado expresamente en el establecimiento donde había comprado la chaqueta. Finalmente, tras estudiar el caso dictó un laudo por el cual la empresa tuvo que abonar 517 euros a la consumidora: 480 del valor orientativo de la prenda más los 37 euros que le habían cobrado por la limpieza.
    Limpieza con picaduras
    Tintorerías
    Limpieza con picaduras
    El consumidor El reclamante manifestó que había llevado a la tintorería una chaqueta de ante de un año de antigüedad para limpiar unas manchas de agua de lluvia y que al ir a retirarla se la devolvieron con varias picaduras, por lo que la dejó en la tienda, guardó el resguardo de depósito, y solicitó un arbitraje para pedir una chaqueta nueva o una indemnización por el importe de la chaqueta, que el propio cliente estimó en cien euros.
    La empresa La empresa de limpieza manifestó que no disponía de la prenda en cuestión y reconoció que, efectivamente, la chaqueta presentaba unos picotazos tras su limpieza, pero que éstos eran perfectamente reparables.
    El colegio arbitral En vista de las aportaciones del reclamante y del reclamado, el colegio arbitral estimó la petición del cliente y decidió que la tintorería abonase al cliente cien euros en concepto de indemnización, quedando la prenda en poder del establecimiento.
    La mancha que no se fue
    Tintorerías
    La mancha que no se fue
    El consumidor Según el consumidor, entregó una chaqueta en la tintorería para que limpiaran una mancha que tenía la piel. Al recogerla comprobó que la mancha permanecía y que la zona de punto se había deteriorado (habían salido bolas). El consumidor había adquirido la prenda 2 años antes y carecía de factura.
    La empresa La tintorería alegó que la mancha no era tal, sino una quemadura y que las bolas de la lana salen por el uso.
    El colegio arbitral El colegio arbitral desestimó las pretensiones del reclamante por estimar que la chaqueta había sido tratada adecuadamente no pudiendo imputar al establecimiento la quemadura ni el estado de la lana, teniendo en cuenta la fecha de la compra.
    Un vestido nupcial más sucio que limpio
    Tintorerías
    Un vestido nupcial más sucio que limpio
    El consumidor La reclamante dejó un vestido de novia en la tintorería y al ir a recogerlo comprobó que había sido deteriorado (presentaba zonas de color rosáceo y parte del tejido enganchado). Lo dejó en el establecimiento y reclamó. El seguro de la tienda le devolvió 450 euros en concepto de indemnización por los daños, pero la clienta solicitó un arbitraje pidiendo que se le pagara el importe completo del traje (1.700 euros) y los 33 euros del servicio pagado a la tintorería.
    La empresa La tintorería no compareció ante el tribunal, pero hizo alegaciones por escrito, que fueron leídas durante la vista en presencia del reclamante y de los vocales de las asociaciones de consumidores y empresarios.
    El colegio arbitral Tras estudiar las alegaciones, el tribunal decidió dar la razón parcialmente a la consumidora y que la empresa devolviera a la reclamante 900 euros y el vestido (descontando de esta cantidad los 450 ya abonados). Si no fuera posible la devolución de la prenda, en vez de 900 euros tendría que entregar 1.150.
    Corbata limpia, pero deteriorada
    Tintorerías
    Corbatas
    El consumidor El reclamante adquirió dos corbatas de seda y las dejó en la tintorería, una con manchas de crema de manos. Reclamó porque, al recogerlas, una de ellas estaba deteriorada, con rallas horizontales, atribuyendo su estado a un defecto de planchado.
    La empresa La empresa manifestó que la prenda fue limpiada en seco y que, ante la queja del cliente, se limpió otras dos veces y se desmontó para efectuar otro planchado. Considera que está en perfectas condiciones.
    El colegio arbitral El colegio arbitral desestimó las pretensiones del reclamante (quería una corbata nueva), entendiendo que si bien la corbata estaba algo quebrada esto pudo ser por un intento de limpiarla con agua, no por la limpieza en seco. No obstante, al no existir ninguna leyenda en el resguardo, dictó que se devolviera el importe de la limpieza (3 euros).
    Vestido de novia deteriorado
    Tintorerías
    Vestido de novia
    El consumidor Una clienta deja un vestido de novia en la tintorería y cuando lo recoge observa que le faltan unos adornos pegados en la base. Reclama la devolución del coste de la limpieza (68,44€) y el pago del vestido (500€), o 150€ para arreglar la prenda.
    La empresa Según la tintorería, se hicieron las advertencias oportunas en el resguardo de depósito. Aún así, se ofrece a la clienta el pago de 55€ para su reparación.
    El colegio arbitral Se comprueban las advertencias en el resguardo de depósito y el colegio arbitral considera válido el ofrecimiento de la tintorería, 55€, para que la reclamante pueda reparar el vestido y conservarlo, que era su intención.
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