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Jueves, 19 de octubre de 2017

Adorno corporal y estética

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Recomendaciones a la hora de hacerse un piercing o tatuaje

En la Comunidad de Madrid están reguladas las condiciones higiénicas y sanitarias de los establecimientos que realizan técnicas de tatuaje, micropigmentación o perforación cutánea. Estas prácticas suponen un riesgo potencial tanto para la salud del personal que las aplica como para los usuarios de estos servicios, especialmente si no se realizan por personal con formación y con los medios y condiciones higiénico-sanitarias adecuadas. Se debe firmar un consentimiento informado. Los menores de edad precisan de la autorización de sus padres o tutores.


 

2. Perforación cutánea (piercing)

 

La palabra piercing significa "atravesar", "agujerear", "taladrar". Consiste en colgar un objeto de metal u otros materiales que atraviesan la piel o mucosas del cuerpo. Se utilizan agujas para atravesar la piel, tras lo cual se inserta el objeto de metal que, según lo dispuesto normativamente, debe ser, en la primera puesta, de acero quirúrgico, titanio u oro (mínimo de 14 quilates).

Entre las principales complicaciones de la realización de estas prácticas destacan:

Complicaciones más habituales relacionadas con la perforación cutánea (piercing)
  • Infección local. Las infecciones locales suelen ser muy frecuentes, de un 10-20% se suelen infectar por estafilococos, estreptococos o pseudomonas, y se manifiestan por enrojecimiento, hinchazón, dolor, calor y drenaje purulento. El riesgo se incrementa entre personas que toman medicamentos, que tienen alterado su sistema de inmunidad o que padecen enfermedades que favorecen las infecciones, como la diabetes.
  • Infección general, debido a la realización de estas prácticas sin respetar las normas de higiene y seguridad, con transmisión de enfermedades como hepatitis, sífilis, VIH y tétanos, etc..
  • Hemorragia. Principalmente asociada a zonas de elevada vascularización como lengua y genitales.
  • Alergias de contacto a los metales que componen la pieza metálica o joya que se prende.
  • Alteraciones bucales. Rotura de dientes, dificultad en la higiene oral, dificultad para la masticación, entumecimiento de la lengua, fallos en la pronunciación verbal, pérdida del gusto, ...
  • Alteraciones urológicas.
  • Cicatrices queloides.
  • Lesión nerviosa. Se produce al dañar algún nervio, produciéndose pérdida de sensibilidad en el área perforada.

Es conveniente indicar que el riesgo potencial a infecciones de transmisión hemática que tiene la colocación de un piercing hace que el usuario no pueda donar sangre durante un año.

RECUERDE que debe:

  • Firmar una hoja de consentimiento informado que debe contener:
    • En qué consiste la técnica que se le va a aplicar.
    • Los productos y/o materiales que apliquen.
    • Los riesgos y complicaciones que se puedan derivar.
    • Cuidados posteriores.
    • Condiciones de reversibilidad de las prácticas.
    • Indicación de consultar al médico en caso de padecer enfermedades o que se produzcan complicaciones. 
  • Si se es menor de edad y no se está emancipado, se tiene que contar con un consentimiento autorizado por los padres o tutores.
  • Solicitar la factura por el trabajo efectuado.


Medidas preventivas y recomendaciones ANTES de colocarse un piercing

  • Si tienes cualquier duda o no estás seguro, tómate tu tiempo.
  • Pensar bien la zona donde se va a realizar la práctica, intentando evitar las más delicadas.
  • Estar vacunado correctamente del tétanos.
  • Las agujas, cuchillas y, en general, todo lo que atraviese la piel, debe ser estéril y de un solo uso. Tiene que estar envasado y sellado hasta su utilización.
  • El material permitido a fin de evitar al máximo alergias o rechazo: acero quirúrgico, oro mínimo de 14 quilates o titanio.
  • El aplicador tiene que cumplir con las siguientes normas de higiene y seguridad: lavarse las manos antes y después de la práctica, usar guantes estériles y de un solo uso, utilizar ropa y calzado limpio (de uso exclusivo), no fumar, comer o beber mientras realiza el trabajo y cubrirse los cortes, heridas, quemaduras u otras lesiones.
  • Limpiar y desinfectar la zona del cuerpo en la que se va a colocar el piercing.
  • Consultar con tu médico si estás siguiendo algún tratamiento o padeces alguna enfermedad.

No debe colocarse un piercing si:

  • Se sufre cualquier tipo de enfermedad o infección, al tener menos defensas.
  • Cuando se tiene dermatitis, acné o tendencia a cicatrices queloides, verrugas, herpes o algún tipo de infección bacteriana cutánea, psoriasis, ...
  • Cuando se tienen posibles alergias de contacto.
  • Se están tomando anticoagulantes, se padecen alteraciones sanguíneas o enfermedades cardiacas congénitas.

Medidas preventivas y recomendaciones DESPUÉS de colocarse un piercing
  • Lavarse las manos antes de tocar el piercing.
  • Limpiar y mover el piercing dos veces al día.
  • No maquillarse en la zona donde se ha colocado el piercing.
  • No bañarse en la piscina ni en el mar hasta que haya terminado el proceso de cicatrización.
  • No tomar alcohol, ni chicle ni comidas picantes si el piercing se ha puesto en la lengua o los labios, limpiándolo siempre después de comer, beber o fumar.
  • Hay que tener en cuenta que los tiempos de cicatrización de la herida que se produce pueden variar dependiendo de la zona que se ha perforado.

¿Cuándo debe ser retirado un piercing?

  • Cuando la inflamación en la zona de inserción sea persistente.
  • Ante la formación de abscesos o fístulas.
  • Ante la sospecha de una alergia al material.
  • Cuando se esté produciendo una cicatriz queloide.
  • Ante la aparición de un granuloma.
  • Con carácter previo a una intervención quirúrgica o prueba diagnóstica que así lo requiera.

 

 

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