El Plan de Rehabilitación, regulado por el Decreto 88/2009, de 15 de octubre, destaca como principales objetivos la reducción de los niveles de CO2, disminuir el consumo de energía y potenciar la utilización de energías renovables.
Además, se simplifica el sistema de gestión de las ayudas, logrando una mayor sencillez y eficacia a los procedimientos de tramitación de las ayudas. Se considera a las Comunidades de Propietarios como posibles beneficiarios, y se introduce la figura del Gestor Personal de Rehabilitación como elemento de apoyo, asesoramiento e información al ciudadano.
Embellecimiento exterior de los edificios residenciales con el objeto de mejorar el aspecto de las ciudades.
Mejorar la funcionalidad en los elementos y zonas comunes de los edificios residenciales: adaptar los edificios a las exigencias de seguridad estructural, accesibilidad, instalación de ascensores, eliminación de barreras arquitectónicas y de salubridad.
Acondicionamiento de los elementos constructivos existentes y sustitución de instalaciones de los edificios residenciales que permitan reducir las emisiones de CO2 y mejorar la eficiencia energética.
Edificios residenciales de tipología especial, corralas o edificaciones tradicionales, que presenten un alto grado de deterioro.
Recuperación de entornos urbanos mediante Áreas de Rehabilitación de Barrios o Centros Urbanos.