Esquiador: tus derechos
La práctica del esquí implica la contratación de servicios y la compra de productos, como cualquier otra situación de consumo. Cuando se adquiere un forfait o se alquilan unos esquís, se está contratando un servicio, por ejemplo, igual que cuando se formaliza un cursillo, y todo ello implica la aceptación de unas condiciones, previamente informadas.
Por eso, el esquiador está amparado por la legislación de protección al consumidor y tiene reconocidos los mismos derechos que cualquier otro usuario:
Seguros
Por otro lado, el esquiador debe saber que está practicando un deporte de riesgo y, como tal, conocer en qué circunstancias se encuentra asegurado. Hay varios tipos de seguros:
Agencias de viajes
En el caso de que el consumidor haya contratado su viaje para la práctica del esquí a través de agencia, debe saber que está amparado por la legislación de viajes combinados (artículos 150 a 165 del Libro IV del Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre), que le ofrece la posibilidad de renunciar al viaje si existe algún tipo de modificación posterior al contrato o recibir una indemnización si existiese incumplimiento por parte de la agencia. Puede encontrar toda la información necesaria sobre este tema, pinchando aquí.
Si el esquiador se encuentra con cualquier contratiempo, ya sea en relación al medio de transporte contratado o al alojamiento en destino, debe reclamarlo a la agencia. Es esta empresa la que debe resolver el problema.
Alojamiento
Si se contrata un hotel o un apartamento de forma particular, el esquiador debe tener en cuenta algunos requisitos que este tipo de establecimientos debe cumplir. Puede consultar toda la información relacionada pinchando aquí.
Cursos
Los cursillos de esquí que ofrecen numerosas escuelas en las propias estaciones deben cumplir con la normativa de enseñanza no reglada (Decreto 84/2004). Los aspectos más importantes de esta ley y que el esquiador debe conocer son:
Puede obtener más información sobre enseñanza no reglada pinchando aquí.
Contratación por internet
En el supuesto de que se hayan adquirido los forfaits, reservado el alojamiento o contratado un cursillo por internet, es importante conocer algunas pautas de seguridad y los derechos que amparan al consumidor en este sentido. Consulte más información accediendo aquí.
Reclamaciones
Si el esquiador está disconforme con la atención recibida durante su viaje, puede poner una reclamación. Si lo ha contratado a través de una agencia, debe rellenar las hojas de reclamaciones en su sede.
Si ha viajado por libre y su queja es contra la estación de esquí, el alojamiento o la empresa con la que ha contratado un curso, puede solicitar las hojas de reclamaciones en la propia empresa y, después de rellenarlas, dejar una de las copias allí y acudir a una oficina de consumo de la ciudad en la que se encuentra o de su ciudad de residencia, donde le informarán sobre cómo continuar con el trámite.
Consulte más información sobre cómo reclamar pinchando aquí.