Dirección General de Salud Pública Consejería de Sanidad

Seguridad Alimentaria

Martes, 24 de abril de 2018

Formación de trabajadores en materia de alergias e intolerancia alimentarias

La entrada en vigor el pasado 13 de diciembre de 2014 del Reglamento (UE) nº 1169/2011 sobre información alimentaria facilitada al consumidor ha motivado mucha demanda de información a efectos de su cumplimiento por las empresas alimentarias, en particular por el comercio minorista de la alimentación y la hostelería respecto de la comercialización de los alimentos no envasados para la venta al consumidor final y a las colectividades.

A continuación se da respuestas a consultas planteadas por las empresas alimentarias, empresas consultoras y otros agentes interesados al respecto de la formación de los trabajadores en materia de alergias e intolerancias alimentarias e información al consumidor.

Aula de formación
 


1. ¿Qué requisitos contiene el Reglamento (UE) nº 1169/2011 sobre información alimentaria facilitada al consumidor a aplicar por el comercio minorista de la alimentación y la hostelería respecto de la comercialización de los alimentos no envasados para la venta al consumidor final y a las colectividades?

El reglamento CE nº 1169/2011 sobre información alimentaria facilitada al consumidor tiene como objetivo establecer la base para garantizar un alto nivel de protección de los consumidores en relación a la información alimentaria. Este reglamento es de aplicación a todos los establecimientos alimentarios en la medida que les afecte, incluidos los establecimientos del sector de la hostelería y del comercio minorista de la alimentación. A este respecto, de forma particular el artículo 44, en referencia a los alimentos no envasados para la venta al consumidor final y a las colectividades, o en el caso de los alimentos envasados en los lugares de venta a petición del comprador o envasados para su venta inmediata, determina que será obligatoria la indicación de los ingredientes o coadyuvantes tecnológicos que causan alergias o intolerancias tal como se indica en el artículo 9 y son contemplados en el anexo II.

A su vez, se ofrece a los Estados miembros la posibilidad de establecer medidas nacionales que regulen los medios que pueden utilizarse para presentar a los consumidores las menciones necesarias y, en su caso, su forma de expresión y presentación. Así, El Estado Español ha preparado un Real Decreto, de Norma General relativa a la información alimentaria de los alimentos que se presenten sin envasar para la venta al consumidor final y a las colectividades. Esta normativa, acorde con lo previsto en el reglamento, prevé distintas posibilidades de disponibilidad, colocación y presentación de la información obligatoria, incluida la referente a las sustancias que causan alergias e intolerancias (ej.: etiquetas, rotulación de carteles, otros medios accesibles al consumidor). Así, esta información podrá ser suministrada de diferentes formas pero, en todo caso, será fácilmente accesible para el consumidor, se efectuará con rapidez antes de finalizar el acto de la compra y, aunque puede facilitarse de forma oral, estará documentada en el establecimiento, sea de forma escrita o electrónica.
 

2. ¿Es necesario que los trabajadores de las empresas alimentarias dispongan de un certificado de formación de los trabajadores específico en materia de alergias e intolerancias alimentarias o de información al consumidor en estos temas?  

No hace falta un certificado de formación o de manipulador específico en estos temas pero sí cumplir con lo previsto en la normativa sanitaria. A este respecto indicar que, tal como determina el Reglamento CE nº 852/2004 relativo a la higiene de los productos alimenticios, en su capítulo XII del anexo II, los trabajadores de las empresas alimentarias deben disponer de la formación y la instrucción adecuadas a su puesto de trabajo. Esto implica que dentro de la formación e instrucción de los trabajadores de cada empresa alimentaria, se incluirán en la medida que corresponda, aquellos contenidos e instrucciones de trabajo relativos a las alergias e intolerancias alimentarias asociadas a los productos que son comercializados y la forma en la que se informará de forma efectiva a los consumidores. En definitiva, lo relacionado con la información sobre los alimentos que pueden producir alergias o intolerancias en los consumidores es un requisito legal y un contenido de formación importante, que se une a otros contenidos que también lo son en materia de higiene y seguridad de los alimentos y que deben ser conocidos y cumplidos por los trabajadores de las empresas alimentarias. Las empresas alimentarias deberán poder garantizar lo anterior, incluida la documentación y los registros de aplicación oportunos ajustados a cada caso.

 3. ¿El sistema de autocontrol APPCC de una empresa alimentaria debe valorar y, en su caso, controlar los peligros asociados a las alergias e intolerancias alimentarias?
Sí, debe estar previsto. Las razones de ello radican en que las alergias e intolerancias alimentarias son un problema importante de seguridad alimentaria, representando en algunos consumidores un riesgo para la salud. El sistema de autocontrol de las empresas alimentarias debe poder garantizar un control eficaz al respecto y una información rápida y veraz a los consumidores de la presencia de productos o sustancias que causan alergias o intolerancias. Para ello, el análisis de los peligros alimentarios previsto en el sistema APPCC valorará los peligros asociados a la alergias y las intolerancias, determinará las medidas de control oportunas y contemplará en el plan de formación los contenidos necesarios en esta materia acordes con los productos y las actividades alimentarias que tengan lugar.

4. ¿Es necesario disponer de un plan de control de alérgenos dentro del sistema de autocontrol APPCC de cada empresa alimentaria?

Las alergias y las intolerancias alimentarias son en la actualidad un importante problema de seguridad alimentaria. Las empresas alimentarias, incluidas las del comercio minorista de la alimentación y la hostelería, deben adoptar acciones para su control en la medida que les corresponda en función de su actividad alimentaria y los productos alimenticios que comercialicen. La información sobre productos y sustancias identificados en la normativa que pueden provocar alergias e intolerancias debe poder ser suministrada a los consumidores de forma ágil y efectiva, independientemente de que los alimentos se presenten envasados o no. Estas medidas deberán ser eficaces, documentadas y controladas en el marco del sistema de autocontrol APPCC de cada establecimiento alimentario.