La Charca Verde

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Datos

Tipo de ruta: Circular.

Dificultad: Media - alta.

Longitud: 16 kilómetros.

Duración aproximada: 5 horas y 30 minutos.

Desnivel: 900 - 1.200 metros.

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Descripción

Ruta larga que permite acceder a La Pedriza por sus dos lugares más concurridos, Quebrantaherraduras y El Tranco, sin usar el vehículo privado. Discurre por pinares de repoblación, áreas de matorral mediterráneo, bosque galería de alisos y sauces y sobre todo por el impresionante conjunto granítico de La Pedriza, con sus domos, piedras caballeras y formas caprichosas. Todo el trayecto discurre por el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. La fauna más característica de la zona son los buitres leonados, águilas reales, cigüeñas, búhos, cabra montes, zorro y corzo. Es conveniente llevar agua, aunque se puede comprar en los ¿chiringuitos¿ de Canto Cochino. Evitad los días de mal tiempo en invierno y sobre todo los de mucho calor en verano, pues La Pedriza es un horno. Para acceder en transporte público el único medio es el bus 724 de Herederos de Colmenarejo desde el Intercambiador de Plaza de Castilla. En coche el acceso más rápido es por la M 607 hasta la desviación hacia Soto del Real y posterior desviación a Manzanares el Real.

Valores Naturales: Modelado en granitos, repoblaciones forestales, bosques galería.

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Descripción detallada

Muchos son los madrileños y madrileñas que quieren disfrutar de La Pedriza; quizás el área más conocida y más transitada de nuestra Sierra. El paso, como es sabido, está restringido a 250 vehículos al día; por ello, esta ruta parte desde el aparcamiento del autobús ¿Herederos de Colmenarejo¿, nº 724 frente a la iglesia del pueblo (0).

Salimos en dirección oeste, bajando una pequeña cuesta con un arroyo, que remontamos a renglón seguido y llegamos a un cruce. La calle que asciende a la derecha, también lleva a La Pedriza, a El Tranco, pero vamos a continuar de frente, cruzando el río Manzanares con su densa vegetación de ribera, y nos desviamos por un camino de tierra, conocido como Camino de El Boalo, que deja a la izquierda el antiguo castillo, que está en ruinas. Atravesamos una pequeña urbanización y a unos pocos cientos de metros confluimos con la pequeña carretera que da acceso a Canto Cochino (1) (1 km y 15 minutos).

Seguimos en paralelo a la carretera, que queda a nuestra izquierda, y veremos ya el aparcamiento que existe para los que dejan el coche aquí y comienzan los cominos sin invadir el Parque con él. Otros cuantos estarán horas ante la barrera de acceso los fines de semana esperando a que salgan los vehículos de los más madrugadores.

Siguiendo nuestro camino encontramos el Centro de educación ambiental del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, cuya visita debería ser obligatoria (2) (1.600 metros y 25 minutos). Un poco más adelante está la barrera y el control. Tras ella, el camino que hay que tomar va por la derecha de la carretera y que está señalado como  Senda de Quebrantaherraduras, con carteles de madera. Desde el primer momento, la vegetación que nos acompaña se nos presenta rara, formando alineaciones, terrazas..., son las repoblaciones que se efectuaron en los años cincuenta y sesenta del pasado siglo para evitar la erosión y regeneración del suelo. Son pinos laricios, que se distinguen por sus largas acículas y sus piñas alargadas. Junto a ellos, las arizónicas, que nos dejan su fuerte aroma a resina. El camino es, aquí, completamente llano, con un cerro con bolos graníticos a nuestra derecha del que nos separa un pequeño arroyo estacional, y la carretera a mano izquierda.

Cruzamos el arroyo por un puente de madera (3) (2 km y 500 m. y 45 minutos), y el camino comienza a inclinarse. Nada más pasar el arroyo se nos abre un claro en el bosque y nos aparecen unos rodales de los arbustos autóctonos de la zona, en este caso jara pringosa y romero, lo que implica que estamos en el piso del encinar guadarrámico, a pesar que sólo nos quedan algunos restos de pequeñas encinillas dispersas.

Alcanzamos en nuestra subida la carretera y la cruzamos (4) (3km y 960 m y 1 hora). A la izquierda vamos a ver una barrera que cierra un ancho camino de tierra. Por ahí no hay que seguir, sino por la Senda de Quebrantaherraduras, que viene indicada con su correspondiente cartel.

La senda pasa por un área sin arbolado que nos de sombra, entre densos jarales y algunos enebros de miera que empiezan a aparecer. A la izquierda se nos abre un barranco. Más adelante nos sumergimos en el pinar. Los troncos de estos pinos son finos, muy cercanos unos de otros, para facilitar su crecimiento al competir por la luz. Algunos nos los vamos a encontrar en medio del camino.
Tras salir del bosque, el camino se va a hacer más duro, bastante duro. La senda de tierra se va a convertir en un camino pedregoso, con lagunas canalizaciones para evitar que el agua ocupe el camino. Hacemos una curva a la derecha y el repecho es aún más duro. Los últimos metros, a pleno sol, se hacen por medio de tres enormes escalones de piedra. Alcanzamos otra vez la carretera en otra curva y cruzamos de frente. Una corta subida, ahora en medio del pinar, nos hace coronar el collado de Quebrantaherraduras
(5) (4,5 km y 1 hora y 30 minutos).

La carretera va a quedar a nuestra izquierda, unos metros debajo de nosotros. Cuando la ruta se hace horizontal, en el pinar observamos algunos bolos graníticos perfectamente partidos. Descendemos por unos escalones y cruzamos nuevamente la carretera.

Desde el otro lado, el espectáculo es impresionante. El valle del arroyo de La Majadilla, con su mar de pinos y cipreses está rodeado por la gran masa granítica anaranjada de La Pedriza. A la izquierda, hacia el oeste, la Cuerda de Las Milaneras, con su grupo de rocas verticales en primer término conocido como El Cancho de los Muertos. Hacia el este, la Peña del Yelmo y la Pedriza Posterior. Por detrás de todo este conjunto, la Cuerda Larga.

El origen de La Pedriza se remonta la Orogenia Hercínica (Paleozoico), más concretamente a las últimas fases, cuando grandes plutones de granito penetraron por debajo de las montañas creadas durante dicha orogénesis (unos 300 millones de años). Posteriormente, la erosión producida durante millones de años favoreció que quedaran al descubierto. La Orogenia Alpina (65 millones de años), elevó el bloque rígido de la Sierra, lo fracturó, y a partir de entonces actuó sobre los granitos la erosión, dando lugar a las múltiples y curiosas formas que conocemos.

Este mirador es un buen lugar para localizar las principales áreas de La Pedriza y para conocer alguna de sus leyendas.
Empezamos el descenso; entre dos muretes de piedra bajamos tres escalones. Vamos a pasar entre dos gruesas encinas y algunos enebros. Al poco pasamos sobre un pino que, curiosamente ha crecido horizontal y corta el camino. Llegamos a otro cruce con la carretera (6) ( 5 km y 1 hora y 45 minutos). Al otro lado, una fuente con un pilón nos permitirá abastecernos de agua. Giramos a la izquierda. La vegetación va cambiando, pues entramos en zona de umbría. Abundan los brezos, los cantuesos, junto con los pinos y las eternas jaras.

Volvemos a cruzar la carretera, en suave descenso, y el camino se nos hace horizontal. Llegamos a ir en paralelo a la carretera. La cruzamos por última vez (7) (5,5 km. Y 2 horas), y ya vamos oyendo el ruido del río Manzanares.
Por el llano que vamos, se cruza el arroyo de Las Casiruelas y llegamos a Canto Cochino. Por nuestra derecha se nos une otra nueva ruta que tomaremos más tarde (8) (6 km y 2 horas y 10 minutos).

Canto Cochino es la zona de aparcamiento de los coches que han accedido al Parque, hay varios chiringuitos y zonas de esparcimiento. La ruta, sin embargo, no acaba aquí, sino que va a remontar el río.

Descendemos por un camino asfaltado hacia el río, y lo cruzamos por un puente de madera. Es un punto donde existe un buen ejemplo de bosque galería y donde el río Manzanares baja con una limpieza y ¿alegría¿ que pocos creerían que es el mismo que atraviesa nuestra capital.. La vegetación que podemos ver aquí es la de un típico bosque de ribera guadarrámico: sauces, multitud de alisos, algún olmo y algún álamo, junto con arraclanes, que son las especies que conforman principalmente este ecosistema. Según nos alejamos del agua, la vegetación que va a aparecer es la que nos ha venido acompañando, la del pinar de repoblación.

Nada más cruzar el río, nos topamos de frente con la Escuela Taller del Parque Regional. Aquí giramos a la izquierda, subimos dos o tres escalones y, enseguida descendemos para ir por un camino paralelo al río, que va a quedar a nuestra izquierda.

Aquí se nota el contraste entre el bosque de ribera y el pinar; éste, repoblado con ejemplares muy cercanos uno de otro hace que no exista el sotobosque, y que todo parezca como ¿ceniciento¿, seco, que incluso te falte el oxígeno para respirar. Las ramas más bajas y medias se han podrido, incluso hay bastantes ejemplares muertos, muchos de ellos por la plaga de procesionarias.

Llegamos a la altura de un puente, el de Las Ranas. Al otro lado del río continua el aparcamiento y, en él, un pequeño tejo nos indica que vamos cambiando de piso con la altura (9) (7km y 2 horas y 30 minutos).

Continuamos por la margen izquierda del río. El camino parece perderse, pues existen multitud de ellos al ser una zona de abundante tránsito. Lo mejor es seguir en paralelo al río, lo más cercanos a él. Van a ir apareciendo unos pinos que hasta ahora no habíamos visto, con troncos más gruesos, de aspecto más viejo, más grandes. Son algunos ejemplares de pino silvestre que quedaron sin talar antes de la masiva repoblación. Se les distingue fácilmente por su color asalmonado en sus ramas y parte alta del tronco, así como por sus pequeñas pero numerosas piñas.

También van a aparecer otras especies en el sotobosque, como retamas, escobas, torviscos y jaras. Llegamos a una agrupación de rocas graníticas, estratificadas por sus planos de debilidad (10) (7 km y 600 m. y 2 horas y 45 minutos). Se les rodea por la derecha. A partir de ahora vamos a tener un camino llano entre diferentes terrazas de repoblación del pinar hasta llegar a la altura de un pequeño puente.

Este puente es conocido como el de La Cola de Caballo
(11) (8 km y 3 horas). Nada más cruzarlo, un pequeño sendero parte a la derecha, avanzamos por él unos 20 metros y llegamos a unas pozas unidas por pequeñas cascadas. Es el comienzo de la zona de Charcas Verdes, y un buen lugar para reposar. Desandamos lo andado y al llegar al puente no lo cruzamos, sino que por el sendero que continua de frente llegamos a la carretera que ascendía anteriormente por toda La Pedriza. Giramos a la derecha.
La pista va a ir en continuo ascenso, pero es amplia y sin pérdida. Arriba, a la derecha, en la margen izquierda del río, veremos una roca en equilibrio, es El Cáliz. En nuestra subida dejamos a la derecha una primera desviación, que no tomamos, y sí la segunda, que desciende hacia el río (12) (9 km y 3 horas y 15 minutos).

Tras la bajada, llegamos a una especie de aparcamiento. Tras pasarlo, vemos el río Manzanares en todo su esplendor. Sobre un lecho de roca pulida por la acción del agua se suceden cascadas, algunas de más de dos metros, y multitud de pozas y piscinas naturales. El río hace un recodo y gira en dirección noroeste. Una corta trepada por las rocas nos lleva hasta la poza más famosa, la Charca Verde, que también es la más grande. Una pequeña cascada desemboca en esta poza, que en realidad es una gran ¿marmita de gigante¿. Las ¿marmitas¿ se forman en los lechos rocosos de los ríos, en zonas algo hundidas y que sirven de ¿trampa¿ a piedras que arrastra el mismo río. Al caer en esta zona, no pueden salir, pero el movimiento en remolino del agua hace que no deje de dar vueltas, puliendo, redondeando y ampliando a zona deprimida, hasta crear las pozas o ¿marmitas¿ que observamos en toda esta zona (13) (9 km 300 metros y 3 horas y 25 minutos).

Este es el punto culminante del recorrido, buen lugar para el descanso y el recreo. La vuelta rápida se va a hacer por la pista asfaltada. El descenso es bastante veloz, hasta alcanzar la barrera de prohibición del paso de coches, no sin antes rebasar el arroyo Umbría de la Garganta, que viene por nuestra derecha (14) (10 km y 300 metros y 4 horas).

Desembocamos en Canto Cochino, con sus ¿chiringuitos¿ y aparcamientos (15) (11 km y 4 horas y15 minutos). No volveremos por Quebrantaherraduras, sino por El Tranco, salida natural del Manzanares. Descendemos un cerrete, dejando a la derecha la señal que indica la Senda de Quebrantaherraduras, cruzamos el arroyo de Las Casiruelas por unos mogotes de piedra, aunque cuando viene poco agua o seco no es necesario, y llegamos a una pasarela sobre el río. (16) (11 km y 600 m. y 4 h. Y 25 minutos).

Cruzamos por esta estrecha pasarela y llegamos a un merendero. Lo dejamos a nuestra derecha y nos introducimos en la Garganta Camorza, por donde el río sale de La Pedriza. El camino se hace entre rocas, y más bien parece un callejón. A nuestro alrededor, los majuelos crecen en las zonas donde se ha generado un poco de suelo fértil. El río, a nuestra derecha, va creando multitud de pozas.

Un pequeño ascenso nos lleva a una curva del río. Encima de nosotros, sobre una roca ha crecido un madroño, que parece desafiar a la gravedad y a la falta de suelo. Saltando de roca en roca llegamos a una presa colmatada de sedimentos (17) (12 km y 500 metros y 4 h y 45 minutos).
Bajamos de la presa por una diaclasa (línea de separación en la roca) de una gran roca de granito y alcanzamos un canal que parte de la presa. El río va calmándose, se ven más piscinas, aunque no las pozas que se formaban aguas arriba.

Llegamos por fin a otra zona de merenderos, El Tranco (18) (13 km y 4 horas y 55 minutos), tras pasar por una zona donde las jaras enmarcan un estrecho camino. Aquí acaba una carretera que viene desde Manzanares, aunque Manzanares ya llega hasta aquí, con la proliferación de viviendas unifamiliares que se construyen en este entorno.
Si queremos alargar un poco el camino, tomamos a la derecha una calle sin asfaltar que nos llevará a cruzar el río y ascender a la ermita de la Peña Sacra. Si no, la carretera que hemos alcanzado nos llevará en pronunciado descenso hasta nuestro punto de partida en Manzanares el Real (19) (16 km y 5 horas y 30 minutos).

Cartografía

1/50.000, hoja 508, Cercedilla del I.G.N. y 1/25.000 hoja 508 - II Puerto de Navacerrada y 508 - IV Moralzarzal

Fecha Actualizacion : 17/01/2005

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