Hospital del Niño Jesus

Hospital Infantil Universitario Niño Jesus
Jueves, 25 de mayo de 2017 Comunidad de Madrid

Secciones principales


El Hospital


Historia

Patrimonio Artístico

El cuerpo arquitectónico original del edificio del Hospital del Niño Jesús, sigue siendo valorado como una magnífica muestra del más puro estilo neomudejar del Siglo XIX. Las medallas de oro con que fue distinguido en las exposiciones de Amberes (1.886), París (1.886), Londres (1.887), Viena (1.887) y Barcelona (1.888) prueban el interés desde el punto de vista artístico y funcional.
 

El Hospital del Niño Jesús (declarado BIC por Decreto 95-01-02), incluida la Iglesia de estilo neogótico, fue diseñado por el arquitecto Francisco Jareño y Alarcón en el siglo XIX. El templo reúne en su interior un interesante conjunto de obras neogóticas encargadas por el propio arquitecto, muy cuidadoso con la unidad de estilo. El inventario arroja un total de 154 piezas poseyendo un total de 58 valiosos lienzos.

La mayor parte de las obras pictóricas, patrimonio cedido por la Duquesa de Santoña al Hospital Infantil Niño Jesús, pertenecen al siglo XVII, es decir, al movimiento barroco en el marco cronológico.

La restauración de las obras pictóricas del Hospital Niño Jesús se inicia en 1.992 con el descanso en la huida de Egipto, la huida de Egipto y la Sagrada Familia de Antonio Castrejón (siglo XVII). En 1.997 se recuperó el famoso Milagro de Santa Leocadia "aparición de Santa Leocadia a San Ildefonso" (siglos XVII-XVIII). Se trata sin duda de uno de los lienzos de mayor interés de Juan de Roelas, canónigo y pintor, de los más atractivos dentro de la pintura sevillana de la primera mitad del siglo XVII.

Al parecer la obra le fue encargada por D. Antonio de Loaisa, afincado en Granada, pero debió de ser pintada en su etapa madrileña por dos consideraciones: el tema característico de la advocación toledana y la procedencia de la colección de la Duquesa de Santoña, fundadora del Hospital Niño Jesús, la cual a su fallecimiento decide donar este patrimonio al hospital.

Pertenecen al Hospital también las siguientes obras: El Martirio de San Sebastián (siglo XVII), La Anunciación (óleo sobre tabla del siglo XVI), Cabeza de Apóstol (siglo XVII), Crucifixión (óleo del siglo XVII) y San Agustín, San Ambrosio, San Gregorio y San Jerónimo (cuatro óleos sobre metal que forman parte del púlpito de la Iglesia).

El Hospital conserva además la antigua farmacia como pequeño museo y una magnífica biblioteca con documentos de gran valor, no solo por la antigüedad de sus obras, destacando algunas del siglo XVI, sino por el contenido histórico (manuscritos, pergaminos, etc.).

La iglesia
En el centro del edificio del Hospital del Niño Jesús se alza la nave de la Iglesia. A los lados de la Iglesia se levantan dos torres laterales para campanarios y en su centro, se alza una tercera que sostiene el carillón del reloj eléctrico que en su día unificaba la hora de todo el hospital. En la parte superior de la fachada destacan tres hornacinas.

La central, más oblonga y coronada por un pequeño rosetón, acoge una imagen del Niño Jesús. Otras dos flanquean la puerta de entrada, una con la Virgen Milagrosa que parece proteger a un niño entre sus manos y la otra con una tierna imagen de San Vicente de Paul asistiendo a un infante. Salvando el desnivel de altura con la calle de la que está separada por una verja existe una doble escalera facilitando el acceso al templo.

Forma el interior del templo una única nave de estilo neogótico. El coro, en el piso superior, se comunica con la planta baja por una bella escalera de caracol en hierro y a la vez está unida por dos galerías laterales a las antiguas dependencias de la Comunidad de las Hermanas de las Hijas de la Caridad.

La iglesia se ha consagrado a la Virgen de la Victoria, que preside el Altar Mayor sobre un lecho de nubes. Salpican el fondo, de tono "azul Purísima" flores de lis de color dorado. El Altar Mayor y los candelabros, tanto los dispuestos a ambos lados de la Virgen, como los del pié son en metal labrado en oro y ornamentados con pintura de hojas y flores. De los fieles los separa una primera balaustrada de mármol, a la que refuerza una segunda de hierro igual a la del coro y de los corredores superiores.

Sus diez vidrieras de colores esmaltados, que recuerdan escenas de la infancia de Jesús y episodios de la vida de la Virgen, son obra de la Casa Mayer con Sede en Munich y Londres que las entregó en el año 1.881. Esta misma casa trabajaría para distintos edificios civiles madrileños, entre ellos el Banco de España. El valor artístico de las vidrieras mereció una exposición pública de las mismas en enero de 1.882 en la Real Academia de San Fernando.

** Esta información ha sido extraída y puede ampliarse en detalle en el libro, El Hospital del Niño Jesús, 125 años de historia, escrito por los doctores del hospital, Clara Jiménez Serrano y José Manuel Ollero Caprani.


 

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