Hospital del Niño Jesus

Hospital Infantil Universitario Niño Jesus
Viernes, 31 de octubre de 2014 Identidad Gráfica

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Unidad de Cirugía de la Epilepsia

La epilepsia es la enfermedad neurológica crónica con mayor prevalencia después de la migraña. En la infancia se asocia con mucha frecuencia a deterioro mental, y de la calidad de vida. La cirugía de la epilepsia constituye una opción de curación o gran mejoría para algunos casos refractarios a fármacos antiepilépticos.
 

La vida del paciente con epilepsia grave y de su familia puede mejorar radicalmente tras la cirugía. Existen "síndromes epilépticos remediables quirúrgicamente", en los que la cirugía precoz es la mejor o la única opción terapéutica. Los resultados suelen oscilar entre el 50 y 90% de control de las crisis o mejoría significativa (según las situaciones) y una mejoría de la calidad de vida en el 80% de los casos.

La cirugía de la epilepsia está desarrollada e institucionalizada en todos los países occidentales desde hace varias décadas.

En el año 2001, en el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, se inició el Protocolo de Uso Tutelado de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (coordinado por OSTEBA) de Utilización apropiada de la Cirugía de la Epilepsia. Fue el primer centro español que desarrollo un programa específico para pacientes pediátricos.

Su puesta en marcha supuso: el diseño y la definición de una metodología compleja,  la adquisición de un complejo equipo tecnológico, que incluye las técnicas más avanzadas en resonancia magnética,  y la formación específica de un grupo médico que realiza el diagnóstico, la evaluación, el tratamiento y su posterior seguimiento.

La evaluación prequirúrgica de los posibles candidatos a cirugía de la epilepsia comprende la identificación de la zona responsable de la crisis y la determinación del posible déficit asociado a la extirpación. Según los resultados de la evaluación, se determina si el paciente es, o no, candidato a la cirugía, y el tipo de resección quirúrgica conveniente.

En el Hospital Niño Jesús se  evalúan cada año alrededor de 100 casos, de los que veinte, aproximadamente, acaban siendo tratados quirúrgicamente.

Tras la intervención, los pacientes mantienen un seguimiento médico que se hace de forma protocolizada durante varios años, como media 3 años, para evaluar resultados, y retirada o reducción de la medicación antiepiléptica.

Organización y equipo de trabajo

El programa se lleva a cabo con un equipo mutlidisciplinar que está compuesto por el actual Jefe de Servicio de Servicio de Neurocirugía, persona de referencia en España para la intervención de niños con epilepsia refractaria; un facultativo especialista en Neurofisiología Clínica, con capacitación específica en epileptología infantil y cirugía de la epilepsia en niños, responsable del desarrollo de las fases de estudio, y de la realización de los estudios de monitorización video-EEG; un neurorradiólogo, un neurólogo, una neuropsicóloga; y cinco profesionales de enfermería . Todos ellos con formación específica en cirugía de la epilepsia.

La estrecha colaboración con otros especialistas como intensivistas, psiquiatras y anestesistas, así como la formación y experiencia de los mismos en esta patología, es fundamental para garantizar los resultados.

Funcionamiento del programa

Los pacientes que tras ser evaluados pasan a formar parte del Programa de Cirugía de la Epilepsia del Hospital Niño Jesús, son sometidos a las siguientes pruebas:

Monitorización video-EEG continua con electrodos de superficie. El objetivo es registrar e identificar el origen de las crisis. Se realiza en una planta de hospitalización, durante varios días. A veces es necesario retirar transitoriamente la medicación para obtener registro de crisis, y existe riesgo de agravamiento agudo, se requiere vigilancia médica continua.

Neuroimagen de alta definición. Constituye el segundo pilar fundamental del protocolo de estudio prequirúrgico. El objetivo es identificar la lesión causante de las crisis, que con frecuencia no se identifica adecuadamente con la RM de rutina. Hoy en día es el campo en el que más avances se están produciendo (RM de 3T, técnicas de neuroimagen funcional etc.).

Estudio neuropsicológico. El objetivo es identificar si existe una zona cerebral de déficit funcional, y su relación con la zona de origen de las crisis y de la lesión, así como definir los riesgos de déficit después de la intervención. La exploración se realiza en varias sesiones (5 horas en 4 días aproximadamente).

Esta primera fase  se desarrolla en un periodo de 10-20 días. Se requiere una coordinación de todas las pruebas. Una vez finalizadas las pruebas, puede decidirse que el paciente es un buen candidato quirúrgico, y se estudia qué  tipo de cirugía se puede ofrecer.

En otros casos, esta fase no es suficiente, y es necesario realizar una monitorización video-EEG continua con electrodos invasivos intracerebrales y mapeo de funciones cerebrales mediante estimulación eléctrica cortical. En esta fase, se colocan los electrodos en quirófano y tras el registro prolongado se realiza la intervención definitiva.

En ocasiones, y dependiendo de los casos, se analiza la necesidad de realizar otras pruebas (Test de WADA (fase 1,5), SPECT crítico/intercrítico., PET cerebral, y Magnetoencefalografía),  con el objetivo de identificar las zonas donde se originan las crisis, la distribución del foco epiléptico o los riesgos de déficit de memoria tras la intervención.

Finalmente, existen diferentes opciones quirúrgicas y técnicas, según cada situación clínica.

Equipamiento

1. Dos equipos de monitorización video-EEG.
2. Estimulador eléctrico cortical.
3. Sistema de neuronavegación quirúrgica.
4. Resonancia magnética .

Más información

Teléfono: 91 503 59 00.  Extensión:


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