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Novedades europeas

Lo último en Europa

Un nuevo partido británico quiere detener el “brexit”

20/2/2018. Las últimas elecciones británicas debilitaron al gobierno conservador de Theresa May, donde más partidarios del abandono se encontraban y le obligó a pactar con los unionistas de Irlanda del Norte, que tiene su propio problema en cuanto a la situación que quedará en la frontera que divide Irlanda cuando Reino Unido salga de la UE. Los Unionistas de Irlanda del Norte se presentan como los más partidarios del brexit, quieren participar en las negociaciones con la UE, y muestra su resistencia a quedar desligado de lo que se decida en las negociaciones con la UE.
Todos son conflictos para Theresa May, y a ello se añade los partidarios del no abandono de la UE, que de ser grupos que se manifestaban o personajes que hacían declaraciones acerca del error del brexit, ahora pasan a formar un nuevo partido que quiere dar la vuelta al referéndum de 2016.
El partido se llama “Renew” y ayer se presentó en Londres por sus tres líderes que según manifestaron tienen la intención de devolver el “optimismo” al Reino Unido. El objetivo, tal y como adelantaron sus fundadores, es reclutar 650 aspirantes para presentarse en cada circunscripción parlamentaria y hacer campaña para que los actuales diputados voten en contra del acuerdo final del "brexit".

La intención alude al requisito por el que el acuerdo que se alcance con la UE, deberá ser ratificado por el parlamento británico, última oportunidad de detener al “brexit”.
Una de las dirigentes del nuevo partido ha señalado cómo la información que se va conociendo sobre las consecuencias económicas y sociales que el “brexit” puede tener para Reino Unido no son tan positivas como se había hecho creer en un principio por los partidarios del abandono. Es por ello, dice, que es el momento de tratar de detener el sinsentido que supone.

El proyecto Smart Heritage City recibe el sello del Año Europeo del Patrimonio Cultural

19/2/2018. El proyecto Smart Heritage City (SHCITY) es un proyecto de cooperación transnacional que se desarrolla en el marco del programa europeo Interreg V Sudoe y que cuenta con el soporte del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). El programa europeo SUDOE ya ha tenido dos generaciones anteriores de ayuda a la zona suroccidental europea, que incluye a Portugal, España y Francia.
El proyecto que acaba de recibir el sello del Año Europeo de Patrimonio Cultural, trata de crear una herramienta única de código abierto para gestionar centros urbanos históricos y facilitar a las autoridades locales la toma de decisiones.
El proyecto consiste en dotar de redes de sensores desplegados por el municipio para que brinden información del grado de deterioro que pueda afectar a los edificios y su entorno más próximo, así como gestionar el consumo energético de la zona patrimonial o controlar el flujo y la ordenación del número de visitantes.
Todo ello es posible por un conjunto de herramientas basadas en las nuevas tecnologías y aplicadas por expertos en la gestión de la defensa y cuidado del patrimonio arquitectónico, de modo que si un edificio podía ya ser monitorizado de esta forma, ahora se trata de extender la experiencia a un conjunto urbano.
El lugar elegido para poner a prueba y validar esta nueva herramienta ha sido la ciudad de Ávila, por ser Patrimonio Mundial de la Unesco y también por participar en este proyecto. De ahí se pretende que se extienda a otros municipios históricos europeos y así se consiga propiciar un desarrollo turístico sostenible.
Además del ayuntamiento de Ávila, también participan en el proyecto la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, la Universidad Nueva de Lisboa, el instituto tecnológico AIDIMME de Paterna (Valencia), el centro tecnológico Cartif de Valladolid y varias empresas tecnológicas como Nobatek y Tenalia.

El Fondo de Solidaridad reparte 104 millones de euros por desastres naturales

16/2/2018.Los incendios forestales que afectaron a Portugal, España y Francia el pasado verano y que provocaron una enorme catástrofe medioambiental además de provocar la muerte de varias personas, así como otros desastres naturales sufridos por regiones francesas y griegas el pasado año, además de afectar gravemente a sus poblaciones, provocó además una autocrítica del Mecanismo Europeo de Protección Civil por su falta de agilidad para responder a emergencias de tal magnitud, lo que sin duda sirvió de lección para su mejora.  Como consecuencia, nació una nueva propuesta para atender las emergencias en la UE, denominada “rescUE” y que tendrá que mostrar su capacidad, confiemos que en un futuro muy lejano.

Los incendios, en buena parte debido a la sequía que afecta al sur de Europa, fueron devastadores en Portugal por afectar seriamente a varias regiones del país. Por ello, el Fondo de Solidaridad va a conceder a este país algo más de cincuenta millones de euros para la reconstrucción y cubrir los costes relacionados con los servicios de emergencia, el realojamiento, servicios de limpieza y protección del patrimonio. España que también sufrió los incendios en la región de Galicia recibirá 3.2 millones por el mismo concepto.

Además de los incendios, los huracanes produjeron destrozos en las regiones francesas ultraperiféricas de Guadalupe y San Martin (isla compartida con Holanda). Para esas regiones van a ir a parar 49 millones. Finalmente, el terremoto sufrido por la isla griega de Lesbos en junio de 2017 recibirá algo más de un millón de euros para la reconstrucción.
Este dinero parte del Fondo de Solidaridad Europeo, un mecanismo nacido en 2002 como respuesta a las inundaciones que afectaron a Centro Europa durante el verano de ese año. Desde entonces se ha recurrido a él en 76 ocasiones. La Comisión propone las ayudas económicas a los países, pero éstas deben ser aprobadas por el Parlamento y el Consejo de la Unión.

Madrid acogerá un foro sobre las “noticias falsas”

15/2/2018. El próximo día 20 de febrero, la representación de la Comisión Europea en España, acogerá un foro en el que se debatirá sobre la cuestión de las noticias falsas, un problema que internet y las redes sociales están convirtiendo en una especie de quinta columna para intereses particulares, sean políticos, económicos o de cualquier otra índole.Hoy es frecuente oír hablar de las “noticias falsas”, más aún en su traducción inglesa “fake news”, y se está convirtiendo en un problema de tal magnitud que se puede hablar ya de una contaminación informativa cada vez más extendida en un mundo que parece tener necesidad de información constante.
El hecho de que no exista una responsabilidad editorial o filtros que controlen las noticias que las actuales formas de comunicación permiten multiplicar por millones en cuestión de segundos, se ha convertido en un problema político internacional, que ya se ha manifestado en asuntos tan trascendentales como las elecciones norteamericanas o francesas o el referéndum del “brexit”, lo que ha hecho que se convierta en una amenaza ante la que no hay una respuesta todavía clara, más aún cuando los medios que se utilizan para difundirlas son legales.
La preocupación sobre este asunto, ha llevado a la Comisión Europea a crear un grupo de expertos de alto nivel para que se trabaje en la definición del fenómeno y poder crear formas de combatirlo. Se ha creado, además, una consulta pública, cuyo plazo finaliza el próximo 23 de febrero, con el objetivo de conocer más ampliamente la magnitud del problema y cómo sienten los ciudadanos que el problema les afecta. Ambas iniciativas darán como resultado la presentación de un documento en la primavera de este año que contenga una estrategia a seguir.

Portugal propone la creación de tres nuevos impuestos para incrementar el presupuesto comunitario

14/2/2018. Portugal va ganando terreno en la esfera internacional. Tras el nombramiento del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, el presidente del Eurogrupo, Màrio Centeno, y otros cargos internacionales, ahora es el gobierno portugués quien se erige como protagonista en la Unión Europea con la sugerencia de imponer tres nuevos impuestos que equilibren el presupuesto europeo tras el brexit. Obviamente la salida de un país miembro como es el reino Unido va a suponer que los países que se mantienen dentro de la Unión, tendrán que aportar más para mantener el presupuesto comunitario.
Portugal, que salió muy afectado de la crisis económica de 2008 y tuvo que solicitar un rescate del Fondo y el Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera, así como del Fondo Monetario Internacional, ha recuperado la confianza financiera internacional, está devolviendo puntualmente los préstamos recibidos y su financiación se encuentra actualmente en mínimos históricos. Por tanto parece sentirse con fuerza para protagonizar un papel importante en sus acuerdos internacionales.
La sugerencia supone crear una tasa digital, una tasa verde y otra sobre las transacciones financieras internacionales. La digital se produciría sobre las grandes plataformas (Google, Facebook) que ya obtienen pingües beneficios por la publicidad que ceden en sus redes.
La tasa verde recaería sobre las empresas más contaminantes y la que recayera sobre las transacciones financieras internacionales podría, resultar, además en una reducción en la especulación de capitales.
La propuesta tendrá lugar en la próxima reunión del Consejo de la Unión Europea cuando se reúnan los 27 jefes de estado o de gobierno el próximo 23 de febrero.

Premio a las Ciudades Europeas promotoras del Comercio Justo y Ético

13/2/2018. La Comisión Europea ha creado a través de la Dirección General de Comercio un concurso por el que una ciudad europea recibirá por primera vez el Premio a las Ciudades Europeas promotoras del Comercio Justo y Ético.
El Premio tiene como objeto concienciar a los consumidores de la sostenibilidad medioambiental, económica y social en el comercio internacional. En otras palabras, se pretende que los ciudadanos tomen conciencia de las dificultades sociales y económicas que muchos productores padecen en el mundo, a la vez que valoren el uso que hacen del medio ambiente para la producción de los bienes que comercializan. También se pretende que las ciudades participen en mejorar esa concienciación de los ciudadanos mediante el desarrollo de actividades e iniciativas en ese sentido.
El concurso es parte, por tanto de los esfuerzos que la Unión Europea hace para que los consumidores conozcan cómo sus compras pueden afectar al medioambiente y a los medios de vida de las personas de los países proveedores, así como sobre el papel que deben desempeñar las ciudades y autoridades locales.
El concurso va dirigido a las ciudades de más de 20.000 habitantes y que hayan llevado a cabo políticas, actividades, proyectos o programas relacionados con el comercio justo. El plazo de admisión de candidaturas finaliza en abril de 2018.

Las negociaciones del “brexit” se complican

12/2/2018. La extraña relación que se ha establecido entre la Unión Europea y el Reino Unido para formalizar el acuerdo de abandono por parte de éste, no atraviesa su mejor momento.
La cuestión que está dividiendo a ambas partes es el periodo de transición que se aplicaría tras el brexit, y es en la cuestión de los detalles donde se están produciendo las fricciones.
El tema fundamental que provocó el poco entendimiento entre ambas partes ha sido el status que tendrían los ciudadanos europeos que lleguen al Reino Unido en el periodo de transición establecido tras el brexit, para los que la UE pide el derecho de libre circulación así como el resto de derechos comunitarios, algo a lo que se niega el Reino Unido. Inicialmente el gobierno británico no había puesto pegas a esas condiciones, pero la situación ahora parece haber cambiado, en buena parte por una cuestión política interna que parece poco definida en el Parlamento británico.
La reacción de los negociadores de la Unión Europea ha sido la de advertir al gobierno británico que si eso es así no habrá un periodo de transición, algo que, paradójicamente, pedía Gran Bretaña. Ese periodo de transición se debería iniciar dos días antes del 31 de marzo de 2019, fecha en que Reino Unido abandonaría la UE, y se prolongaría hasta el 31 de diciembre de 2020. Durante ese periodo de transición, Reino Unido podría ir adaptándose a la nueva situación.
Otro problema por resolver es el de la frontera norirlandesa con el resto de la república de Irlanda, una situación complicada que parece reabrir las heridas tras los dolorosos años del conflicto.
Recientemente la Comisión europea ha publicado un texto jurídico que recoja todos los acuerdos de la retirada de Reino Unido, un texto que será revisado por los veintisiete países miembros y el Parlamento europeo y que una vez acordado se presentará al Reino Unido para su debate. Sin embargo la situación política británica tan voluble no augura una negociación sencilla.