Consejería de Sanidad Comunidad de Madrid

Cáncer

Viernes, 18 de abril de 2014


Efectos secundarios cirugía y radioterapia

El cáncer de mama y su tratamiento pueden ocasionar diferentes efectos secundarios generales y producidos por diversos factores. Por ejemplo, el tipo de intervención quirúrgica, la dosis, duración y tipo de quimioterapia o de radioterapia y, así como, por las características individuales de cada persona. Muchos de estos trastornos son temporales y se pueden controlar con facilidad, mientras que hay otros que se deben tratar más específicamente. A lo largo del tratamiento se hacen controles rutinarios con el fin de prevenirlos, ver la evolución y tolerancia general,  y  tratarlos si aparecen.

Cirugía

El tiempo de recuperación después de la intervención quirúrgica depende de cada persona. En estos tipos de intervención quirúrgica se pueden dar algunas de las situaciones siguientes:

Postoperatorio inmediato
Como en otras intervenciones, durante los primeros días la zona operada es más delicada y pueden aparecer algunos pequeños hematomas. Generalmente estas molestias desaparecen en unas dos semanas.

Alteraciones sensitivas locales
Después de la intervención es frecuente la disminución de la sensibilidad o tener sensación de «corcho» en la zona operada. Con el tiempo tiende a desaparecer y prácticamente se normaliza después de unos meses o un año tras la intervención, aunque en un pequeño porcentaje de pacientes se mantiene en le tiempo.

Desequilibrio postural
Si se ha extirpado una de las mamas se puede sentir un poco de desequilibrio, especialmente si el tamaño de la mama es grande. Ésta es una situación transitoria, pero puede provocar molestias en el cuello y la espalda. Pudiendo plantearse cirugía reductora, si el desequilibrio es muy grande.

Movilidad del brazo
Si se han extirpado los ganglios axilares, los músculos del brazo pueden estar más rígidos y débiles. Es beneficioso iniciar ejercicios, incluso justo después de la intervención quirúrgica, de forma gradual, según las posibilidades de movimiento, con el fin de reducir la rigidez y el dolor y mantener la movilidad del brazo. En el momento del alta se suelen recomendar ejercicios especiales.

Linfedema
La extirpación de los ganglios puede comportar secuelas en la circulación del líquido linfático. Al no disponer de un numero adecuado de ganglios, el líquido se puede acumular por la dificultad de drenaje o circulación. Ello se manifiesta con una hinchazón del brazo donde se ha hecho la intervención quirúrgica (linfedema). Se trata de una secuela crónica y progresiva que puede aparecer poco después de la intervención quirúrgica o después de meses o años. No todas las mujeres lo padecen, pero hace falta llevar a cabo algunas acciones específicas a lo largo de toda la vida con el fin de prevenirlo o mejorarlo. Los objetivos principales son favorecer la circulación del brazo y evitar infecciones

Recomendaciones

  • Evite llevar ropa ajustada o joyas o el reloj en el brazo afectado.
  • No lleve el equipaje o las bolsas de la compra en este brazo.
  • Para depilarse, use cremas o máquinas eléctricas, no use hojas de afeitar para evitar cortes.
  • La medida de la presión arterial, los pinchazos para extracciones de sangre, la aplicación de tratamientos a través de las venas, etc. se deben realizar en lo posible en el brazo no afectado.
  • Cuando use productos como detergentes o haga trabajos de jardinería, use guantes para evitar infecciones.
  • En la manicura, evite cortar las cutículas.
  • Proteja el brazo al máximo para evitar cortes, golpes, quemadas, insolaciones, etc. Haga los ejercicios que le recomiende el equipo asistencial.




Radioterapia

Los efectos secundarios de la radioterapia son locales. Por tanto, son distintos y están en función del tipo de tratamiento radioterápico utilizado, de la dosis y de la zona del cuerpo irradiada o tratada. Los más habituales en el tratamiento del cáncer de mama son los siguientes:

Alteraciones locales de la piel.
Es frecuente que la piel de la zona que se trata se vuelva más sensible, seca e incluso un poco roja. Estos problemas desaparecen con el tiempo.

Recomendaciones:

  • Lleve ropa de algodón, tanto en los sostenes como en otras prendas que estén en contacto con la piel.
  • La ropa debe ser ancha para evitar fricciones y facilitar el contacto del aire con la piel.
  • Cuide la piel. Antes de utilizar cualquier producto, como jabones, leches cutáneas o antisépticos, consulte con el equipo asistencial para aplicar los más indicados, ya que pueden interferir en el tratamiento o bien aumentar las alteraciones cutáneas.
  • Use jabones neutros para la higiene. Evite fricciones en la piel.
  • Si tiene picor, no se rasque. Puede aplicar una bolsa fría envuelta en tejido de algodón o bien una infusión fría de manzanilla.

 

Fatiga o cansancio.
Generalmente, cuando se recibe un tratamiento de radioterapia se puede tener la sensación de cansancio, especialmente en las últimas semanas del tratamiento, que puede continuar algunas semanas después de haberlo finalizado.

Recomendaciones:

  • Haga ejercicio de forma regular, según el hábito y la capacidad de cada persona y adaptado a la situación de fatiga en que se halle. Pasear o andar diariamente también es una forma de hacer ejercicio. Las personas que practican estas actividades explican que tienen mayor sensación de fortaleza, más apetito, mejoran los hábitos intestinales y les ayuda a estar más satisfechos de su propia imagen.
  • Conserve y dosifique su energía. A lo largo del día hay una variación en las diferentes sensaciones de fortaleza y debilidad. Trate de hacer las actividades que requieren más esfuerzos en los momentos en que tenga más vitalidad.
  • Mantenga la vigilancia y el control con el equipo asistencial de otros efectos secundarios o problemas que podrían incrementar la sensación de fatiga, como ocasionalmente puede pasar, por ejemplo, con las dificultades para dormir.