
Según la doctora Gómez Senent, en los últimos años el tratamiento de la colitis ulcerosa ha mejorado con la entrada de nuevos fármacos y terapias. Además, la creación de mayor número de unidades monográficas dedicadas a la enfermedad hacen que el paciente tenga más acceso a una atención especializada.
Comprender y aceptar la enfermedad
Por su parte, la doctora María Dolores Martín Arranz, del mismo servicio clínico del hospital y especialista en la enfermedad de Crohn, considera que en esta enfermedad lo más importante es una adecuada comprensión y aceptación de la enfermedad. “Una vez conseguido esto y establecida una relación de confianza con su médico -afirma-, la mayoría de las personas pueden hacer una vida normal si mantienen un adecuado cumplimiento de la medicación”.
Cuando se produce un brote de la enfermedad de Crohn hay que decidir si es necesario dejar el tratamiento de mantenimiento, es decir, la medicación indicada para evitar la aparición de nuevos brotes o disminuir la frecuencia de su aparición y gravedad. "Esta decisión depende de la localización y tipo de afectación, pero en la mayoría de los casos es necesaria la medicación", asegura la doctora Martín Arranz.
Los nuevos tratamientos han posibilitado un mayor control de los pacientes con brotes. Las distintas manifestaciones de esta enfermedad hacen que los pacientes necesiten un amplio espectro de fármacos, así como una estrecha colaboración con los cirujanos para el manejo de esta compleja patología.