
Se trata de una enfermedad crónica y evolutiva, que afecta preferentemente al aparato respiratorio, donde un exceso de secreciones dan lugar a inflamación e infección. También se afectan otros órganos como el páncreas. Adelantarse al diagnóstico antes de que aparezcan los síntomas ayuda a prevenir la infección y mantener un buen estado nutritivo, mejorando el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes y permite también dar consejo genético a las familias.
El programa se estructura dividiendo los nacimientos de la Comunidad en dos sectores: norte y sur, y designando dos unidades de referencia según su situación geográfica: una en el Hospital Ramón y Cajal y otra en el 12 de Octubre. El Programa incluye la comunicación desde el Laboratorio de Cribado Neonatal de la Comunidad de cada caso positivo a las unidades de referencia. Éstas contactan con las familias para explicarles la posibilidad de que el recién nacido pueda tener la enfermedad, ser portador o falso positivo.
Las unidades funcionan con una atención multidisciplinar con la participación de pediatras, especialistas en neumología y gastroenterología, rehabilitadores, fisioterapeutas, dietistas, enfermeras especializadas, conciertos específicos con especialistas personalizados de otros servicios como otorrinolaringología, psiquiatría, radiología y genética, entre otros. Microbiología y farmacia colaboran estrechamente. La atención al paciente es siempre conjunta, con una visita única para todas las consultas.