
El problema detectado por los investigadores, liderados por el doctor Borja Ibáñez cardiólogo e investigador de ambos centros, es que la troponina sobreestima de forma significativa el tamaño del infarto en estos pacientes, pudiendo dar la sensación de que el infarto es más aparatoso de lo que es en realidad, lo que podría implicar un exceso de vigilancia y pruebas diagnósticas en un infarto no tan grave, así como una incorrecta información al paciente y a los familiares.
En el estudio se evaluaron cerca de un millar de pacientes, que ingresaron entre los años 2004 y 2009 en el Servicio de Cardiología del Clínico San Carlos diagnosticados de infarto agudo de miocardio con elevación del segmento ST, en los que se determinó, mediante analítica seriadas, los valores máximos de troponina y creatin kinasa total. A raíz de los resultados, se deduce que se podrán mejorar los tratamientos farmacológicos aplicados a estos pacientes, que serán más específicos mejorando su calidad de vida, teniendo asimismo un gran impactos en las evaluación futura de fármacos e intervenciones cardioprotectoras.
Intensa actividad investigadora
El Instituto Cardiovascular del Clínico San Carlos nació en el año 1998 con vocación de englobar las especialidades más estrechamente relacionadas con las enfermedades cardiovasculares, como la cardiología, cirugía cardiovascular y cirugía vascular, cuenta con una unidad específica de investigación. Cuenta además con unidades dedicadas a la prevención cardiovascular y un laboratorio de biología vascular.
Integrada en el Instituto de Investigación Sanitaria San Carlos (IdISSC), el área de investigación cardiovascular que representa el doctor Fernando Alfonso, está integrada por 13 grupos de investigación diferenciados que generan gran parte de la producción científica y que representan un claro marco de referencia en la investigación en este campo.