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Martes, 17 de octubre de 2017

Prevención del fraude alimentario

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Calidad alimentaria y prevención del fraude

Calidad alimentaria y prevención del fraude

¿Qué es la calidad alimentaria?

La misión básica del sector alimentario es proporcionar al ciudadano unos alimentos sanos, seguros y además que respondan a sus expectativas de calidad. Todo esto supone que a los consumidores se les debe aportar toda la información necesaria sobre los productos que están disponibles en el mercado, a través del etiquetado y la publicidad, para que puedan tomar decisiones o elegir de una manera adecuada de acuerdo a sus preferencias y expectativas.

Para llevarlo a cabo, todas las empresas alimentarias deben cumplir de forma obligatoria la legislación vigente en materia de producción, comercialización y venta, incluyendo el etiquetado. Además, deben garantizar la veracidad de la información que figura en el etiquetado y la publicidad de alimentos (calidad comercial).

¿Por qué son importantes las etiquetas de los alimentos?

Las etiquetas son esenciales ya que suponen un compromiso entre el productor, comercializador o responsable del alimento y los consumidores.
El etiquetado de un alimento aporta al consumidor una información completa sobre la identidad y composición de los alimentos, sobre sus características nutricionales, su contenido y el uso seguro de los alimentos. Por ello, las etiquetas son un elemento clave para la compra de alimentos, ya que es el principal medio de comunicación entre los productores de alimentos y los consumidores. La ley obliga a incluir en la etiqueta las siguientes menciones obligatorias:

  • Denominación del alimento, ingredientes, cantidad neta y grado alcohólico (en su caso).
  • Marcado de fechas (fecha de caducidad o fecha de consumo preferente) así como las condiciones especiales de conservación y modo de empleo.
  • Empresa alimentaria responsable de la comercialización del producto y origen del producto en determinados casos.
  • Información nutricional (obligatoria a partir del 13 de diciembre de 2016).
  • Lote.

¿Puede el etiquetado contener otras menciones?

Sí. Cada vez más, los alimentos incluyen de forma voluntaria en su etiquetado o en la información que les acompaña distintos mensajes relacionados con las características nutricionales y saludables que poseen. Solo se pueden realizar este tipo de declaraciones de propiedades nutricionales y/o saludables en los alimentos si han sido previamente autorizadas y cumplen con unas condiciones de uso.

Además, las empresas pueden acogerse de forma voluntaria a cumplir otros requisitos superiores para la fabricación de alimentos que incorporan características específicas y que aportan un valor añadido o una calidad diferenciada respecto a otros.

Estos alimentos suelen ser más caros y para distinguirse del resto, incorporan en sus etiquetas menciones, marcas, sellos e imágenes que sirven para que el consumidor sepa que se trata de alimentos con unas determinadas cualidades o signos de identidad o que tienen cierta reputación.

¿Cómo podemos reconocer este tipo de productos en el mercado?

Estos productos pueden ser reconocidos por los consumidores mediante alguno de los cuatro logotipos de calidad creados por la Unión Europea. Estos logotipos figuran en el etiquetado del producto y se corresponden con:

Denominaciones de Origen Protegidas (DOP)
Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP)
Denominación de Origen Protegida Indicación Geográfica Protegida
Especialidades Tradicionales Garantizadas (ETG)
Agricultura Ecológica
Especialidad Tradicional Garantizada Agricultura Ecológica

¿Qué es cada uno de estos conceptos?

  • La Denominación de Origen Protegida designa el nombre de un producto cuya producción, transformación y elaboración, en su totalidad, deben realizarse en una zona geográfica determinada, con unas características o cualidades específicas reconocidas y comprobadas. Un producto que lleve el logotipo DOP habrá demostrado tener unas características que sólo son posibles gracias al entorno natural y a las habilidades de los productores de la región a la que está asociado.
  • La Indicación Geográfica Protegida designa el nombre de un producto en el que el vínculo con el medio geográfico sigue presente en al menos una de las etapas de producción, transformación o elaboración, llevando este logotipo siempre que reúnan unas determinadas condiciones de calidad.
  • La Especialidad Tradicional Garantizada no hace referencia al origen, sino que tiene por objeto destacar una composición tradicional del producto o un modo de producción tradicional. Es decir, está destinado a productos que tienen unas características distintivas de otros productos similares pertenecientes a la misma categoría porque, o bien están compuestos por materias primas o ingredientes tradicionales, o bien se han elaborado siguiendo métodos tradicionales.
  • Además de los tres distintivos de calidad mencionados, la UE señala un cuarto logotipo referido a la Agricultura Ecológica, que indica que el producto alimenticio ha sido producido siguiendo métodos ecológicos aprobados, que respetan el medioambiente y cumplen las estrictas exigencias de la producción ganadera, es decir, que se ha prestado especial atención al medio ambiente y al bienestar de los animales.

¿Toda esta información está solo en el etiquetado?

La información relativa a un alimento y puesta a disposición del consumidor se conoce como “información alimentaria” y la podemos obtener por medio, no sólo de las etiquetas, sino también de otros materiales de acompañamiento o cualquier otro medio, incluyendo la publicidad (folletos, carteles, revistas, periódicos, páginas web, etc.) o la comunicación verbal.

¿Y si no es veraz la información alimentaria?

Existen casos en los que la información que se presenta sobre el alimento no coincide con la realidad del producto que se adquiere produciéndose un engaño al consumidor o fraude alimentario.

Hay diferentes tipos de fraude alimentario, pero generalmente se pueden englobar en tres grandes categorías:

  • Los que afectan a la composición del alimento, es decir, la adición, sustitución, alteración o falsificación deliberada de algún ingrediente, generalmente utilizando otro distinto o uno más barato. 
  • Los que afectan a las indicaciones o menciones incluidas en el etiquetado, como:
    • declaraciones falsas o engañosas sobre los ingredientes
    • indicaciones falsas sobre la procedencia o producción geográfica del alimento, sobre los procesos de producción, certificaciones etc.
    • beneficios o características nutricionales y/o saludables del producto que realmente no posean. 
  • Los que afectan a la identidad del alimento, peso y/o contenido del mismo.

¿Qué se puede hacer ante el fraude alimentario?

El consumidor debe adquirir alimentos correctamente identificados y etiquetados, prestando especial atención a menciones como la denominación del producto, presencia de determinados ingredientes, cantidad neta, origen etc. Y, ante cualquier duda sobre su veracidad, ponerlo en conocimiento de las autoridades de control.

En productos con indicaciones de calidad diferenciada, debe fijarse que en su etiquetado lleve los sellos, certificaciones, marcas o dibujos distintivos, etc. propios de esa indicación.

Compete a las autoridades competentes de cada Comunidad Autónoma la inspección y el control de la veracidad y adecuación de la información que se realiza de los productos alimenticios fundamentalmente en las etiquetas, pero también en otros medios (carteles, páginas web etc).

¿Qué actuaciones lleva a cabo la Comunidad de Madrid en relación a este tema?

En la Comunidad de Madrid, la Consejería de Sanidad, a través de la Dirección General de Salud Pública tiene las competencias para la inspección y control de la calidad y prevención del fraude de los alimentos que se comercializan en nuestra Comunidad.

Para ello se realizan actuaciones de inspección de industrias y establecimientos alimentarios, control de composición, verificación de etiquetados, comprobación de la identidad, trazabilidad hacia origen, etc., de los alimentos cuyo objetivo primordial es evitar el fraude al consumidor, prestando especial atención a:

  • Que el alimento tiene los ingredientes indicados y están en la cantidad que se especifica en la etiqueta.
  • Que la calidad de los ingredientes y su origen son los que se indican.
  • Que la composición nutricional sea la especificada.
  • Que el contenido total y contenido neto (peso) sea correcto.
  • Que no engañe sobre las propiedades nutricionales y/o saludables que tiene el alimento.
  • Que el lugar de Origen de los ingredientes y/o del producto sea el especificado.
  • Que cumpla los requisitos de calidad establecidos en caso de alimentos de características de calidad superiores.
    • Denominaciones de origen (DOP).
    • Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP).
    • Especialidades Tradicionales Garantizadas (ETG).
  • En el caso de alimentos ecológicos, que realmente tengan origen ecológico.

¿Dónde puedo dirigirme?

Para cualquier información puede dirigirse al correo electrónico:

Las denuncias y o reclamaciones se pueden realizar a través del formulario habilitado en:

  • La página web de Madrid.org.
  • En los puntos y oficinas de Atención al Ciudadano de la Comunidad de Madrid.

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