Servicio Madrileño de Salud Consejería de Sanidad

Cáncer

Sábado, 26 de mayo de 2018
Estás en

31 de marzo. Día Mundial contra el Cáncer de Colon

El cáncer colorrectal (CCR) es una enfermedad de gran relevancia epidemiológica y asistencial, que requiere una actuación en equipos interdisciplinares, siendo fundamental la creación de grupos de trabajo que actúen de forma coordinada y con circuitos de actuación compartidos. El Proceso Clínico Integrado de CCR incluye una amplia diversidad de actividades orientadas hacia la prevención, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de las neoplasias colorrectales. Empleando el mejor conocimiento y la mejor competencia científico - técnica de centros y profesionales, buscando la obtención de los mejores resultados en salud para el paciente, la optimización de recursos y procedimientos, favoreciendo, por tanto, la eficiencia del sistema.

REALIDAD DE LA SITUACIÓN

El CCR es en la actualidad y en términos absolutos, el tumor maligno más frecuente en España.

En 2012 la cifra estimada de incidencia es de 32.240 casos nuevos y los datos reales de fallecidos es de 15.604, lo que implica más de 600 nuevos diagnósticos y 300 fallecidos a la semana. Estas cifras de mortalidad por CCR son muy superiores a los datos de fallecimiento por sida y por accidentes de tráfico. Las cifras más elevadas de mortalidad por este tumor se observan en Asturias, Galicia y País Vasco. Se estima que en España uno de cada 19 hombres y una de cada 30 mujeres sufrirán un CCR antes de los 75 años de edad. Desde el punto de vista económico, supone un incremento muy importante de las necesidades de atención sanitaria y de los costes asociados.

EVOLUCIÓN

Desde 1975 a 2004 se observó una divergencia entre la incidencia, con cifras al alza, y la mortalidad en DESCENSO CONSTANTE desde mediados de los años 90, sugiriendo una mejora en la accesibilidad a la endoscopia, en el diagnóstico precoz y tratamiento, y como consecuencia en el pronóstico. Este patrón evolutivo FAVORABLE se EVIDENCIA en los estudios más recientes para países de nuestro entorno: el EUROCARE-5  (publicado en el 2013) indica para el cáncer de colon una supervivencia media a 5 años el periodo 2000-2007 del 57% para Europa y del 57,1% para España, incrementándose en 4 puntos cuando se comparan los períodos comprendidos 1999-2001 y 2005-2007.  Las cifras son similares para el cáncer de recto en el mismo período de tiempo: la supervivencia media a 5 años para Europa fue de del 55,8% y 56,4 para España.

COMUNIDAD DE MADRID

En la Comunidad de Madrid desde finales de los años 90 se observa un descenso mantenido en la mortalidad por CCR. Las últimas cifras disponibles del año 2012 y recién publicadas por el INE, indican un número de fallecidos de 1.051 hombres (12,8% de la mortalidad tumoral) y 625 mujeres (14,9% de la mortalidad tumoral), lo que supone un 30,2/100.000 en hombres y 16/100.000 en mujeres.

En el año 2012 el número de casos nuevos, tras el desarrollo del Registro de Base Poblacional en la Comunidad de Madrid es de 3.462. Se basa en la utilización de un aplicativo denominado RTMAD desarrollado entre la DGSIS y la ORCO. La edad media en el momento del diagnóstico es de 69,49 ± 0,2 años, siendo el 56,2% hombres y el 43,8% mujeres.

En cuanto a la localización del CCR en el estudio de la Comunidad

Colon

2351

67,9 %

Union rectosigma

239

6,9 %

Recto

872

25,2 %

La gran mayoría de los tumores corresponden histológicamente a adenocarcinomas (77,8%) y un 4% son adenocarcinomas mucinosos. En el momento del diagnóstico analizando la extensión del tumor, el 46% de los casos están circunscritos al órgano, un 29% presentan invasión por contigüidad o de los ganglios linfáticos regionales y un 22% presentan diseminación a distancia de inicio. Únicamente el 1,2% de los casos son clasificados de carcinomas in situ.

Con estos datos, la probabilidad de supervivencia global de los pacientes es del 56 % a los cinco años del diagnóstico y del 30% a los diez años. La mediana de la supervivencia es de 6,33 años. El análisis por sexo refleja que las mujeres sobreviven más (57% versus 55% al 5º año)

DESARROLLO DEL CÁNCER COLORRECTAL

evolución de las lesiones. Cáncer colorrectal

DIFERENCIAS DE SUPERVIVENCIA UN 80%

evolución de las lesiones. Cáncer colorrectal

 

·         El CCR entre el 70 - 80% de los casos se origina en un pólipo intestinal, que sufre transformación maligna tras un periodo prolongado de tiempo (hasta diez años).

·         Es un tumor poco sintomático; para cuando produce síntomas evidentes ya se encuentra en una etapa avanzada.

·         La edad constituye uno de los factores de riesgo principales, en personas mayores de 50 años, cada década duplica la incidencia de cáncer colorrectal.

·         La mayoría, (70% de los casos) son esporádicos, no tienen antecedentes familiares.

PREVENCIÓN PRIMARIA

 

Queremos destacar que en la prevención primaria del CCR se han citado algunos factores que pueden incidir, en diferente medida, en las diversas etapas del desarrollo del tumor, sea previamente a la aparición de los adenomas colo - rectales, durante el crecimiento de éstos y/o en el proceso de transformación a carcinoma. Los principales factores de riesgo para desarrollar la enfermedad son la edad (a partir de los 50 años), hábitos como el tabaco y el alcohol, las dietas ricas en grasa e hipercalóricas y la vida sedentaria.

 

Algunas de las recomendaciones sugeridas en la prevención del CCR en nuestro medio serían:

·          La conveniencia de realizar ejercicio físico regularmente y evitar la obesidad, el sobrepeso, el tabaco y el consumo excesivo de alcohol.

·          Se debe moderar el consumo de carne roja, carne procesada y cocinada en contacto directo con el fuego y reducir los aportes de grasa total, especialmente de ácidos grasos saturados.

·          Es aconsejable promover una dieta rica en fibra, frutas y vegetales, así como mantener una ingesta adecuada de leche y derivados, como medidas generales.

·          No existe suficiente evidencia para recomendar la administración de suplementos de antioxidantes, folatos, calcio y/o vitamina D como agentes protectores para la prevención del Cáncer Colo – Rectal.

 

El 75% de los CCR se desarrollan en la población general, es decir aquellas personas sin antecedentes que incrementan su riesgo basal relacionado con la edad y que el 25% restante se produce en individuos con antecedentes personales o familiares que aumentan su riesgo de modo variable. Estos grupos de mayor riesgo deben ser controlados de manera eficiente ya que requieren exámenes periódicos adecuados al riesgo individual con impacto en el grupo familiar.

 

Clasificación del riesgo

La evaluación clínica del riesgo de un individuo de padecer CCR se basa en los antecedentes personales y/o familiares. La consideración del riesgo individual de desarrollar un CCR es imprescindible para establecer una estrategia adecuada de cribado y/o vigilancia:

1.       Riesgo bajo: individuos menores de 50 años sin antecedentes personales ni familiares de adenomas colorrectales o CCR. No está indicada la realización de cribado de CCR.

2.       Riesgo medio: individuos de 50 años o más sin antecedentes personales ni familiares de adenomas colorrectales ni de CCR. Son el objetivo de los programas de cribado poblacional basados en pruebas de detección de sangre oculta en heces o exploraciones endoscópicas.

3.       Riesgo alto: Por un lado se incluye en este grupo a las personas o pacientes que, tanto por sus antecedentes personales como familiares tienen un riesgo aumentado de desarrollar un CCR y requieren una vigilancia y seguimiento especiales, como en las siguientes situaciones:

·                Historia personal de adenomas, pólipos serrados o CCR.

·                Historia personal de enfermedad inflamatoria intestinal.

·                Historia familiar de cáncer colorrectal.

Y también incluye aquellas personas con síndromes hereditarios de CCR en los que, en su gran mayoría, se conoce el trastorno genético subyacente.

 

El riesgo aumenta si existen antecedentes familiares directos (padre, hermano, hijo) de CCR. Especialmente importante cuando se trata de Síndrome Polipósico Adematoso Familiar (PFA) con sus variantes y el Síndrome de Lynch. El número de familiares afectos, el grado de parentesco y la edad del diagnóstico determinan el incremento del riesgo de desarrollar este cáncer.

 

De acuerdo a los criterios definidos y a la evaluación del riesgo, el CCR  puede clasificarse en tres subgrupos:

·        CCR esporádico. Representan alrededor del 75% de los casos  y se presentan en sujetos  que no tienen antecedentes personales ni familiares de la enfermedad.

·         CCR familiar. Cuando en el seno de una familia se diagnostican más casos de CCR de lo que correspondería  por azar, es  decir, existe una agregación  familiar, se denomina  CCR familiar y se distingue de los síndromes hereditarios ya que no siguen un patrón de herencia tan bien definido.  Constituye alrededor del 20% de los casos de CCR

·         CCR hereditario. Los avances en la genética molecular han permitido identificar los genes relacionados con los síndromes hereditarios de CCR.  Son genes de  baja frecuencia, pero alta penetrancia, lo que conlleva un riesgo elevado de padecer un CCR. Los síndromes hereditarios de CCR representan alrededor de un 5% de todos los casos nuevos de la enfermedad.

 

Debe consultar con su Médico de Atención Primaria cuando cumpla alguno de estos criterios:

- Un familiar de PRIMER GRADO MENOR DE 60 AÑOS CON CCR

- Dos familiares de PRIMER o SEGUNDO GRADO DE CUALQUIER EDAD con CCR o cáncer DE ENDOMETRIO

- Dos DIAGNOSTICOS de cáncer de colon o recto en el mismo individuo.

Aclaración

*Constituye Familiar de Primer grado: hermano, padres e hijos.
*Constituye Familiar de Segundo grado: abuelos, tíos nietos.

Cribado en población de riesgo medio

Constituyen el objetivo primordial de los programas de cribado poblacional basados en pruebas de detección de sangre oculta en heces o exploraciones endoscópicas. El CCR es una enfermedad que cumple los requisitos necesarios para ser incluido en programas de cribado poblacional, ya que se conoce su historia natural; se disponen de pruebas de cribado y métodos diagnósticos con eficacia demostrada, siendo aplicables a la población sana sin generar riesgos excesivos; y el tratamiento en fases precoces mejora el pronóstico de la enfermedad. El objetivo del cribado poblacional del CCR es reducir la incidencia y la mortalidad por esta enfermedad. Además, se ha constatado que el cribado del CCR es un procedimiento que tiene una buena relación coste-efectividad.

La Comunidad de Madrid va a iniciar la Fase 0 del Programa de Cribado en Mayo 2014 y tiene el objetivo de tener al 50% de la población incluida en el Programa de Cribado Poblacional del CCR a finales del 2015.

CCR hereditario

Los pacientes con CCR hereditario y sus familias requieren de procedimientos asistenciales complejos tales como: endoscópicos, anatomopatológicos, genéticos, radiológicos, quirúrgicos, oncológicos, etc., y necesitan una atención altamente especializada y multidisciplinar, y estrechamente coordinada. Por otra parte, el cribado y seguimiento de estas enfermedades se inicia a edades tempranas y se mantiene durante toda la vida del individuo. Por ello, se requiere de consejo genético y apoyo psicológico para la toma de decisiones informadas, tanto en  los pacientes con síndromes hereditarios de CCR como en sus familiares. En esta línea la Comunidad de Madrid en 1995 estableció el PROGRAMA de Cáncer Familiar y en el momento actual está terminando de elaborar con los profesionales implicados el denominado Plan de Cáncer Familiar de la CM.

SOSPECHA CLÍNICA

Un porcentaje relevante de los casos diagnosticados de CCR se realizan a partir de las manifestaciones clínicas, siendo necesario identificar a los pacientes que presentan síntomas y/o signos de sospecha de esta neoplasia, con el fin de indicar de forma temprana las pruebas diagnósticas necesarias. Adoptando las recomendaciones de la Guía de Prevención del Cáncer Colorrectal 2009 y que se emplean en la denominada sospecha de malignidad en la Comunidad de Madrid.

Los criterios de sospecha que requieren un estudio colonoscópico rápido serían:

Paciente menores de 50 años:

- Masa palpable en hemiabdomen derecho.

- Tumoración rectal detectada en exploración manual.

- Rectorragia asociada a cambios del ritmo intestinal (aumento del número de deposiciones y/o disminución de la consistencia de las heces) durante más de 4 semanas.

- Anemia ferropénica de causa no filiada

Pacientes mayores de 50 años:

- Masa palpable en hemiabdomen derecho.

- Tumoración rectal detectada en exploración manual.

- Anemia ferropénica de causa no filiada.

- Rectorragia persistente (más de 6 semanas) sin síntomas anales asociados.

- Cambio en el hábito intestinal de reciente comienzo(aumento del número de deposiciones y/o disminución de la consistencia de las heces) durante más de 6 semanas.

Alguna reflexión final

La prevención es el arma fundamental en la lucha contra el cáncer de colon, especialmente cuando el 70% de los afectados no tiene antecedentes familiares. Los programas de detección precoz mediante las prueba de sangre oculta en heces reducen un tercio la mortalidad por cáncer de colon, lo cual puede salvar más 3.600 vidas al año. Según datos publicados en 2010 en EEUU, la disminución de la mortalidad en CCR en los últimos años puede justificarse hasta en un 88,5% por la prevención, y solo el cribado es responsable de más de la mitad de esa reducción (54%).