Portal de Salud de la Comunidad de Madrid

Saltar Navegación

Jueves, 23 de noviembre de 2017

Tos ferina

Imprimir

Preguntas y respuestas respecto a la tos ferina

Madre con bebé

¿Qué es la tos ferina?

La tos ferina es una enfermedad infecciosa altamente transmisible causada por la bacteria Bordetella pertussis que ocasiona una tos violenta e incontrolable que puede durar semanas o incluso meses.
La bacteria causante se encuentra en la boca, la nariz y la garganta.

 

¿Quiénes contraen la tos ferina?

La tos ferina puede afectar a personas de todas las edades. Los lactantes menores de 4 meses son el grupo más vulnerable, con altas tasas de complicaciones y mortalidad.

En adolescentes y adultos, frecuentemente, se produce una sintomatología leve de tos prolongada, con riesgo de transmisión de la infección dentro del núcleo familiar. La transmisión se produce por contacto directo con las personas infectadas y en diversos estudios se ha demostrado que la fuente de infección de los niños pequeños son otros miembros del hogar, especialmente los padres y los hermanos mayores (9-13 años).

Se ha estimado que un 13-20% de los casos de tos prolongada en adolescentes y adultos se debe a la infección por B. pertussis. Ni el haber pasado la enfermedad ni la vacuna ofrecen una protección duradera.


¿Cuáles son los síntomas de la tos ferina?

La tos ferina comienza como el resfriado común, con congestión nasal o moqueo, estornudos y, en ocasiones, tos o fiebre leve que aparecen aproximadamente una semana después de la exposición a la bacteria. Después de 1 o 2 semanas, puede comenzar una tos intensa.
A diferencia del resfriado común, la tos ferina puede producir una serie de accesos de tos durante varias semanas. Puede causar accesos de tos violentos y rápidos, hasta que los pulmones se quedan sin aire y la persona tiene que hacer un esfuerzo mayor para respirar, lo cual produce un fuerte "silbido".

Ante un resfriado acompañado de tos intensa o prolongada (que dura mucho tiempo), se debe consultar al médico para descartar tosferina.
Los episodios de tos pueden llevar al vómito o a una breve pérdida del conocimiento. Siempre se debe pensar en la posibilidad de tos ferina cuando se presenta vómito con tos. En los bebés, los episodios de asfixia y de pausas largas en la respiración son más comunes que la tos.

La infección generalmente dura 6 semanas, pero puede durar hasta 10 semanas.

¿Cómo se transmite?

Cuando una persona infectada estornuda o tose, pequeñas gotitas que contienen la bacteria se mueven a través del aire, y la enfermedad se propaga fácilmente de una persona a otra.


¿Cuándo y durante cuánto tiempo puede una persona contagiar la tos ferina?

Si no recibe tratamiento, una persona puede transmitir la tos ferina desde el inicio de los síntomas hasta tres semanas después del inicio de los episodios de tos. El período de contagio se reduce a cinco días después del tratamiento con antibióticos.


¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico inicial generalmente se basa en los síntomas. Sin embargo, cuando los síntomas no son obvios, la tos ferina puede ser difícil de diagnosticar. En bebés muy pequeños, los síntomas pueden ser debidos a neumonía.
Para estar seguro, el médico puede tomar una muestra del moco proveniente de las secreciones nasales y enviarla al laboratorio para confirmar la enfermedad. Aunque esto puede ofrecer un diagnóstico preciso, habitualmente, el tratamiento se inicia antes de tener los resultados del laboratorio.

¿Cómo prevenir la enfermedad?

La vacunación es la estrategia preventiva más eficaz para el control de la transmisión de la tos ferina en la población. Su uso ha producido un descenso muy marcado de la enfermedad y de la gravedad de la misma, pero la eliminación de la enfermedad nunca se ha alcanzado, incluso en países que llevan décadas vacunando con altas coberturas de vacunación.
A pesar del mantenimiento de altas coberturas vacunales, la tos ferina ha resurgido en muchos países. El incremento se ha producido en los lactantes menores de 6 meses, que aún no se han vacunado o no han completado las 3 dosis, y en adolescentes y adultos. Una alta proporción de los casos estaban vacunados con 4 y 5 dosis.

La recomendación de esta vacuna en las mujeres embarazadas para proteger al recién nacido (de 0 a 3 meses) de la enfermedad de tos ferina hasta que tenga sus propias defensas conseguidas con la vacunación del lactante, es muy reciente.

La disponibilidad de las vacunas.

A partir de marzo de 2017 se ha restablecido el abastecimiento regular de la vacuna frente a difteria, tétanos y tos ferina de baja carga (dTpa) . Se dispone de nuevo de dosis suficientes, por lo que la Comunidad de Madrid, en consonancia con el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, restablece la administración normalizada de esta vacuna a los 6 años de edad.

Recaptación de los niños que no han sido vacunados a los 6 años 

Las niñas y niños que cumplieron 6 años en 2015 y 2016 (cohortes de nacimientos de 2009 y 2010), que no hayan recibido la dosis de recuerdo de los 6 años, se captarán y vacunarán de acuerdo al procedimiento que establecerá la Gerencia de Atención Primaria. El resto de Centros de Vacunación establecerán sus propios procedimientos.

La vacunación en embarazadas.

En la Comunidad de Madrid, desde el 28 de marzo de 2016, se vacuna a las mujeres embarazadas entre la 28 y la 36 semanas. En los casos de mujeres con sospecha de parto prematuro, se tendrá en cuenta que se necesitan dos semanas previas al parto para alcanzar niveles de protección en el recién nacido Se trata de la medida más eficaz para proteger frente a la tosferina a los recién nacidos, grupo de población que puede padecer los casos más graves de esta enfermedad. La vacuna, según los expertos, es segura durante el embarazo y consigue proteger al bebé desde el nacimiento hasta que se le administre su primera dosis a los dos meses.

De no ser posible la vacuna, ¿Qué medidas puedo realizar si tengo un bebé de menos de dos meses?

Ya que la enfermedad se transmite por vía respiratoria, una de las actuaciones más importantes en estos momentos es mantener buenos hábitos de higiene para prevenir la transmisión (higiene de la tos), y además evitar que los bebés que aún no han recibido ninguna dosis de vacuna tengan contacto con personas que tengas tos o síntomas de resfriado.

Al igual que otras enfermedades respiratorias, la tos ferina se propaga cuando la persona infectada tose o estornuda al tener contacto cercano con los demás, quienes a su vez inhalan las bacterias que causan esta enfermedad. Siempre se recomienda tener buenos hábitos de higiene para prevenir la propagación de las enfermedades respiratorias, como por ejemplo:


• Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo desechable al toser o estornudar.
• Depositar el pañuelo desechable usado en el cesto de la basura.
• Toser o estornudar en la parte superior del brazo o en el codo, no en las manos, si no se tiene un pañuelo desechable.
• Lavarse las manos con agua y jabón a menudo por lo menos durante 20 segundos.
• Usar un desinfectante de manos a base de alcohol si no se dispone de agua y jabón.

¿Una infección previa de tos ferina hace a la persona inmune?

Ni la vacunación ni la infección natural de tos ferina garantizan que la persona estará inmunizada de por vida contra la tos ferina. Dado que la inmunidad disminuye después de cinco a diez años después de la última dosis de vacuna frente a la tos ferina, los niños mayores, los adolescentes y los adultos están en riesgo de contraer la tos ferina y necesitan ser vacunados.


¿Cuál es el tratamiento de la tos ferina?

El tratamiento es mediante la toma de antibióticos.
Los jarabes para la tos, los expectorantes y los antitusígenos por lo general no sirven y NO se deben utilizar, no obstante serán los profesionales sanitarios quienes pongan el tratamiento que en cada caso sea pertinente.

Copyright © Comunidad de Madrid.