Ruta por Siete Picos

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Datos

Tipo de ruta: Circular.

Dificultad: Media.

Longitud: 17 kilómetros.

Duración aproximada: 4 horas.

Desnivel: 1.830 - 2.138 metros.

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Descripción

Ruta muy accesible desde el puerto de Navacerrada. Impresionantes vistas de ambas Castillas. Es conveniente llevar cantimploras, aunque existen fuentes cerca de Collado Ventoso (Fte. de Los Alevines), y en el arroyo del Telégrafo. Apta para toda época del año, salvo en días de mal tiempo en invierno. Con nieve adquiere un carácter espectacular.
Valores Naturales: Modelado en granitos, circo glaciar, vegetación de alta montaña, presencia de rapaces, riqueza paisajística.

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Descripción detallada

Esta ruta, una de las mas altas que se puede hacer en la Comunidad de Madrid, si exceptuamos la vuelta del macizo de Peñalara y la Travesía de la Cuerda Larga, es circular y tiene como punto de partida y llegada el por todos conocido puerto de Navacerrada, que con sus 1.860 metros de altitud es uno de los más altos de España e hito de referencia en el excursionismo madrileño.

Si hemos llegado en ferrocarril desde Cercedilla, deberemos ascender por unas escaleras hasta una calle, donde empieza la Senda Arias. Ésta nos llevará hasta el monumento al montañero, en la carretera de acceso al puerto y a la Venta Arias, que se encuentra en el mismo collado a mano izquierda (1) (800 m y 10 minutos).

Una vez en el puerto iniciamos la subida por la ladera del oeste, la de nuestra izquierda. Es un repecho muy duro por la pista de esquí del Telégrafo, más si nos coge fríos al comienzo de la ruta. En época de esquí es mejor andar por el lateral izquierdo de la pista, así nos evitaremos sorpresas con los esquiadores.

Alcanzamos la cima del cerro del Telégrafo (2) (1.600 m y 20 minutos), y si el día es despejado veremos debajo de nuestros pies las instalaciones del puerto de Navacerrada. A nuestras espaldas ya se verá la mole de Siete Picos.

El camino se nos presenta llano a partir de este punto, con la parte superior del telesilla que dejamos a nuestra derecha. Nuestro siguiente hito a seguir es un cerro cercano al cual accederemos por un camino terroso y seco entre el típico matorral de cumbres de piornos y jabinos. Remontamos el cerrillo y llegamos hasta la conocida Virgen de Las Nieves, con su estructura metálica (3) (2.500 m y 30 minutos). En este lugar ya nos hemos dado cuenta de la composición del terreno, es todo granito, con diferentes formas y diferentes grados de alteración.

Descendemos por el lado oeste del cerro y enseguida coronamos otro sin mucho esfuerzo. También se puede rodear por su parte derecha por un ancho camino que suele estar cubierto de nieve y hielo en invierno.

Volvemos a descender, ahora un poco más, y llegamos a la Pradera de Siete Picos (4) (4 km y 45 minutos). Aquí, a mano derecha, un mojón de granito nos marca el límite entre Madrid y Segovia, y a la izquierda, en descenso, comienza la Senda Herreros, que nos llevará hasta la fuente de Los Acebos y a Cercedilla.

Enfrente tenemos ya la cuesta definitiva hasta Siete Picos, dominada toda ella por un pinar de pino silvestre o de Valsaín, vigoroso, que se diferencia por el color asalmonado de su tronco y ramas superiores, y por las pequeñas piñas que tiene y que jalonarán toda la subida. También podemos observar que su porte es retorcido en muchos casos, con las ramas vueltas por la dirección de los fuertes vientos dominantes y que le hacen tener una forma abanderada. Más adelante se verán más pinos con este porte abanderado.

La subida es fácil, está marcada por una sucesión de montones de piedra que se han ido poniendo allí durante décadas por los excursionistas y montañeros. Sin embargo, la multitud de hitos nos puede desorientar un poco, pues hace parecer que todos los caminos conducen a la cumbre.

El camino principal se toma primero hacia la izquierda de la ladera, en medio ya del pinar. También es recomendable tomar este camino porque a los pocos minutos veremos un cortado a nuestra izquierda, con una pradera en el fondo: es un pequeño circo glaciar que se formó en esta zona (5) (5,5 km y 1 hora). Este circo no se desarrolló tanto como otros de la sierra por su orientación, al sureste (Peñalara está al noreste), por su menor altitud (1.900 ¿ 2.000 metros) y por la topografía (más inclinada que en Peñalara y que evita la acumulación masiva de nieve). De todas formas es otro ejemplo de las glaciaciones cuaternarias de nuestro Guadarrama.

Seguimos la subida con un giro hacia la derecha, siempre en medio del pinar y, poco a poco, tras continuos repechos se acaban los pinos y la subida se suaviza. Llegamos a una zona de piedra desnuda pero que no es la cumbre, y la subimos en oblicuo hacia la derecha.

Ya coronamos ahí el Séptimo Pico, mejor dicho, la explanada rocosa que hay al norte del Séptimo Pico (6) (6,3 km y 1 hora y 15 minutos). Sí, está bien expresado, es el Séptimo y no el Primero, pues se empiezan a contar desde Cercedilla. Y si los contamos vemos cómo sólo nos salen seis, y la razón es sencilla; el Primero es mucho más bajo que el resto y es conocido como Pico de Majalasna.

Una vez aclarado esto, observamos como es la cumbre de Siete Picos: un conjunto de cerros de aspecto acastillado separados por pequeños collados que son fracturas en la roca. Eso es un modelado típico en granitos. Los procesos erosivos y su diaclasamiento dan lugar a esas torres o thors que se suceden a lo largo de la cumbre. Por otro lado también vemos la disimetría de vertientes, muy inclinada hacia el sur, hacia Madrid, y mucho más suave y tendida hacia la parte segoviana. Esto se debe a que el bloque de Siete Picos está basculado en forma de ¿tecla de piano¿ y produce esa disimetría (como ocurre en el alto Gredos entre el Tiétar y el Tormes).

El Séptimo Pico es el más alto del macizo, con 2.138 metros. Se puede ascender, no sin cierta dificultad, entre los bloques, y en la cumbre encontraremos el vértice geodésico del Instituto Geográfico Nacional. Las vistas son espectaculares: hacia el sur la meseta madrileña, hacia el este Peñalara y Cabezas de Hierro y hacia el oeste la Mujer Muerta y la sierra de Malagón.

Proseguimos el camino hacia el Sexto Pico, con un descenso y una rápida trepada. Aquí, en el camino nos encontramos granito muy fracturado y de color anaranjado, consecuencia de las fracturas que dominan este lugar. Seguimos la senda, marcada con los inevitables montones de piedra y dejando a la izquierda la línea de cumbres. Ascendemos al Quinto Pico y descendemos por su parte oeste descolgándonos entre las rocas en un paso muy estrecho, pero sin dificultad.

Se bordea el Cuarto Pico por la derecha y tras él llegamos al tercer Pico. En él se encuentra otra forma pintoresca, la conocida ¿Ventana del diablo¿, que no es más que una piedra caballera granítica con un hueco en medio.

Llegamos al Segundo Pico (7) (8,4 km y 2 horas y 30 minutos), que es más bajo que los anteriores y su cumbre está dividida en dos partes. Para bajar de los Picos hay que posicionarse entre los Picos Segundo y Tercero y descender por la vaguada que hay hacia el norte. Dejamos las cumbres y nos metemos en el pinar otra vez.

El descenso es muy rápido, girando a mano izquierda hacia un claro en el bosque, que se alcanza enseguida. Ese claro es el Collado Ventoso (8) (9,2 km y 2 horas y 50 minutos), otro punto conocido de nuestra sierra y punto de enlace de numerosas rutas.

En el Collado hay una senda que parte hacia la izquierda, la senda de los Alevines; a pocos metros por la senda está la fuente del mismo nombre. Nosotros tomaremos en esta ocasión el camino que desciende hacia el norte, hacia nuestra derecha, es la Senda Schmid, la famosa Senda Schmid. Este camino es ancho y está balizado con marcas amarillas. Llegamos a un camino que nos atraviesa en horizontal, y debemos seguir por nuestra derecha. Si seguimos por la izquierda tomamos la Senda de Los Cospes y nos conduce al puerto de la Fuenfría.

El camino se hace horizontal, suave, entre el inmenso pinar de la umbría de Siete Picos que desciende hacia Valsaín. La monotonía del paisaje se rompe al alcanzar la Pradera de Navalusilla (9) (11,4 km y 3 horas y 10 minutos), que aparece a nuestra izquierda y que en verano se convierte en un reposo de frescor. El camino continua horizontal hasta una curva a la izquierda en donde cruzamos el arroyo del Telégrafo, que no siempre lleva agua (10) (14,2 km y 3 horas y 30 minutos).

Poco a poco el camino va a tender a ascender y se llaga por fin a las pistas de esquí del Bosque y del Escaparate. Tras cruzarlas giramos a la izquierda y llegamos a la zona de Los Cogorros (11) (16,5 km y 3 horas y 45 minutos), donde está el albergue de Aviación y una carretera asfaltada que tomamos a la derecha y que nos conduce al puerto de Navacerrada, finalizando la ruta (12) (17 km y 4 horas).

Cartografía

1/50.000, hoja 508, Cercedilla del I.G.N. y 1/25.000 hoja 508 - I Camorritos.

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