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El concepto de interculturalidad es ambicioso: propone la
igualdad, la relación y el intercambio entre los grupos existentes en
una realidad como la nuestra .Es pues necesario para los educadores y
educadoras intervenir en una sociedad que necesita alcanzar mayores
cotas de respeto y conocimiento entre los sujetos de las diferentes
culturas.
Una de las más poderosas herramientas de nuestro maletín didáctico es la
utilización de juegos tradicionales y populares de fuera de nuestras
fronteras , ya que la distensión y diversión que rodea a este recurso
hace que seamos capaces de trabajar temas de integración con más
naturalidad. En la medida de que son un elemento de integración social,
posibilitan entre nuestros niños y jóvenes unas posibilidades infinitas
de transmisión cultural.
La utilización de juegos del mundo nos permitirá ampliar y enriquecer
nuestra mochila de recursos con estructuras lúdicas desconocidas o poco
practicadas hasta ahora.
La propuesta se dividiría en dos partes. La primera haría referencia a
juegos de tablero o de mesa. Algunos de ellos milenarios y de origen
incierto y lejano.En los últimos tiempos la irrupción de las consolas y
los video-juegos, ha reducido sensiblemente la práctica de estos
recursos entre nuestros jóvenes. Los juegos de tablero presentan la
ventaja de que pueden ser desarrollados en espacios reducidos y
constituyen una alternativa para ampliar las actividades de interior en
cualquier ámbito educativo. Un encanto añadido de los juegos de mesa es
ese poder mágico de lograr separarte o sustraerte del resto del mundo,
tanto espacial como temporalmente. Puedes desconectar y alejarte de la
realidad junto a tus compañeros y rivales. Es una excelente gimnasia
para la mente y una alternativa de alivio para la cotidianidad y
monotonía de niños y jóvenes.
La segunda parte haría referencia a juegos de distensión que estarían
catalogados por continentes o por países de origen. Si bien los juegos
de tablero cultivan la mente, los expuestos en esta sección potencian
sobre todo el aspecto físico y social de los participantes. Divertirse
con cosas que juegan o han jugado otras personas en otra parte del mundo
es una experiencia extraordinaria y un lujo al alcance de pocos. Podemos
vivenciar una exposición de distintos rasgos de diversas culturas que
nos darán información sobre las mismas y nos acercarán a las formas de
vida de quienes lo practicaban.
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