


Alcorcón es una de las ciudades que mejor representa la gran transformación de la Comunidad de Madrid en las últimas décadas. A mediados de siglo XX apenas contaba con 1.300 habitantes; sin embargo, para 1960 su población se había triplicado, y apenas cuatro décadas después, en nuestros días, se ha multiplicado por 37 el número de habitantes, superando hoy los 150.000. Toda una muestra del dinamismo de nuestra región.
Los orígenes de Alcorcón parecen situarse en el siglo VIII o IX, en plena ocupación árabe de España, aunque existen vestigios de asentamientos humanos anteriores. Su nombre proviene de la palabra árabe "alcor", que significa promontorio o colina.
Alcorcón, al igual que casi todo el territorio que hoy conforma la Comunidad de Madrid, fue conquistada por Alfonso VI, rey de Castilla y de León, que llevó las fronteras de su reino hasta el Tajo en Toledo. De poco después es el primer documento en el que aparece el nombre de Alcorcón, una carta expedida por Alfonso VIII, en el año 1208, con el objeto de determinar los límites de la jurisdicción de Segovia.
Desde entonces y hasta principios del siglo XX, Alcorcón fue un pequeño pueblo a la sombra de Madrid, dedicado en exclusiva a la agricultura, a la ganadería y a una excelente alfarería, gracias a la gran calidad del barro existente en su suelo. Tanto es así que a mediados del siglo XVIII, durante el reinado de Carlos III, Alcorcón se encargaba de surtir de loza a la Real Cocina y a la Real Botica. Pero nada parecía indicar que pronto se convertiría en una de las localidades más pobladas y dinámicas de la meseta sur.
Hoy Alcorcón disfruta de los servicios propios de una gran ciudad en crecimiento, beneficiándose de su cercanía a la capital y de las posibilidades de desplazamiento que proporciona a sus vecinos la nueva línea doce de metro, o Metro Sur.