


Leganés es la tercera ciudad de la Comunidad de Madrid por número de habitantes. Los casi doscientos mil vecinos que hoy viven en su término municipal disfrutan de las ventajas de vivir en una urbe moderna, con buenas infraestructuras y muy próxima a la Capital de España.
Pero como otras localidades de nuestra Comunidad, su historia ha sido la de un pequeño pueblo agrícola al que el gran desarrollo económico de los años sesenta convirtió en una de las ciudades más pobladas del centro de España.
Si bien la fundación de Leganés parece situarse en las últimas décadas del siglo XIII, bajo el reinado del rey Alfonso X el Sabio, sus raíces se hunden en los asentamientos humanos producidos en su territorio, al menos desde tiempos prerromanos.
Sin embargo, fue con el proceso de repoblación iniciado por Alfonso VI, tras recuperar Toledo y Madrid a los musulmanes, cuando se produjeron los movimientos de población que darán como resultado el nacimiento de Leganar, muy próximo a una aldea llamada Butarque.
Como era habitual en la zona y en la época, la actividad de los habitantes de la nueva localidad estaba orientada casi en exclusiva a la agricultura y la ganadería, aprovechando la existencia de arroyos y la cercanía a la Villa de Madrid, de quien dependerá administrativamente al encontrarse a menos de cinco leguas.
Con la reunificación de España bajo los Reyes Católicos, Castilla experimentó un notable crecimiento económico del que también se benefició Leganar o Leganés, como empezaría a conocerse a lo largo del siglo XVI.
Entre la agricultura y el comercio con Madrid transcurren los siguientes siglos de Leganés, sólo sacudidos por la devastación que supuso la invasión francesa en 1808, y así llega al siglo XX como un tranquilo pueblo de poco más de 2.000 habitantes
Será después de la Guerra Civil, y sobre todo en las últimas décadas de siglo cuando Leganés experimente un crecimiento vertiginoso, con la creación de polígonos industriales y un desarrollo urbanístico que permitirá que su población se multiplique por 24 en apenas treinta años, entre 1960 y 1991.