


Parla es una de las nuevas ciudades que crecieron en nuestra región aprovechando el gran desarrollo económico de los años sesenta. Con apenas mil habitantes a principios del siglo XX, en Parla viven hoy cerca de 90.000 personas, muchas de ellas jóvenes parejas que han encontrado en esta localidad del sur de Madrid un lugar ideal para formar un hogar.
Como buena parte de los municipios de nuestra Comunidad, el origen de Parla se encuentra en la Edad Media, en las sucesivas repoblaciones que el rey Alfonso VI, rey de Castilla y de León, y sus sucesores mandaron hacer en los territorios recuperados a los invasores musulmanes al norte del Tajo.
No obstante, existen vestigios de asentamientos humanos muy anteriores a esta fecha y que nos muestran una apreciable actividad agrícola y ganadera en la época prerromana. También existe constancia de la existencia de una aldea llamada Humanejos, situada a pocos kilómetros al sur del futuro municipio parleño.
Esta aldea se vio afectada por el mencionado proceso de repoblación en el siglo XI, pero en el siglo siguiente prácticamente quedó despoblada, hasta desaparecer en tiempos de Felipe IV. Sin embargo, Parla que surgió con esta ola de inmigrantes del norte de Castilla, fue afianzándose desde su primera aparición documental en el siglo XIV, hasta alcanzar quinientos años más tarde su condición de villa.
En este largo lapso temporal, su población nunca superó los mil habitantes, dedicados casi en exclusiva a tareas agrícolas y ganaderas. La cercanía de la villa y corte de Madrid proporcionaba a los parleños un buen mercado para sus productos, aprovechando la vía que unía la capital con Toledo.
La llegada del siglo XX aceleró la evolución del municipio parleño, sobre todo a partir de los años sesenta al convertirse Parla en una de las ciudades-dormitorio que proliferan alrededor de Madrid.
Así, en las últimas décadas, el notable desarrollo urbanístico y social de Parla la ha permitido convertirse en una las localidades con más familias jóvenes de la región, lo que contribuye a otorgarle un dinamismo propio. Una ciudad de jóvenes para el sur de Madrid.